10 discos esenciales de Helloween.

La banda alemana es toda una institución si hacemos referencia al power/speed metal europeo. Sin embargo, Helloween es algo más que eso, puesto que a lo largo de su carrera también se ha desmarcado haciendo discos de otros estilos, algunos enfocados hacia el hard rock, pero incluso realizando alguna que otra obra ciertamente experimental que no todo el mundo supo comprender. 
Han tenido cambios de formación significativos que han fomentado precisamente dichos cambios de orientación sonora, sin embargo, casi siempre han sabido reponerse de los palos. Una formación con una carrera longeva que hoy analizaremos brevemente a través de los que en mi opinión son los 10 mejores álbumes de su discografía hasta la fecha.


10. 7 Sinners (2010)


Uno de los discos más recientes y que viene a confirmar que la banda vive una segunda juventud. Después de algunas publicaciones un tanto flojas a mediados de la década del 2000, poco a poco han ido recuperando la inspiración hasta llegar a trabajos como éste. 7 Sinners alberga un puñado de canciones que devuelven la esperanza a sus seguidores más fieles, sobre todo cuando te pones el álbum y percibes que las tres primeras composiciones son de muy buen nivel. Where The Sinners Go, Are You Metal? y Who Is Mr. Madman? son una patada certera en toda la mandíbula mandíbula. El disco en sí es bastante extenso, con un total de 13 cortes que en su mayoría superan los 4 minutos, aunque contiene un par de composiciones que superan con creces los 6 minutos de duración (If a Mountain Could Talk y Far In The Future). La última formación más o menos estable, conformada por Deris (Voces), Weikath (Guitarras), Gertsner (Guitarras), Grosskopf (Bajo), Löble (Batería), adquiere aquí un nivel idóneo de compenetración.

9. Better Than Raw (1998)


Este álbum te vuela la cabeza desde el primer instante con Push. Y es que el disco es rápido, potente y cortante, sin embargo, las melodías pegadizas tan características de la banda se quedan a un lado, y es que salvo I Can, poquitos momentos brillantes en cuanto a melodías vocales se refiere, y recordemos que esa faceta está en la lista de virtudes de los alemanes. Revelation y Midnight Sun son dos de mis cortes favoritos y con los que sin duda más disfruto. Bien elaborados y ejecutados. Un buen disco de asimilación lenta, con composiciones brillantes y otros que parecen quedarse en un mero relleno que parecen restarle algo de calidad en el global.

8. Chameleon (1993)


El disco de la discordia. El último con Michael Kiske como vocalista y en mi opinión muy infravalorado por los sectarios de la música. En mi educación musical siempre he tenido en cuenta que un álbum si tiene calidad, no importa el estilo. Chameleon lo tiene y a toneladas. El álbum más "musical" y variado, uno de los más elaborados, dinámicos y además, con raciones de originalidad. Han metido absolutamente de todo en la coctelera, fabricando un collage controlado donde todo cabe, incluso secciones de viento. Pueden llamarle metal, rock, rock sinfónico, pop rock o lo que quieran, pero las composiciones dicen mucho más que lo que un metalero "cerrado" llega a asimilar. Los discos hay que apreciarlos por lo que ofrecen, y no por lo que creen que deberían ser. Si el sonido que han querido ofrecer es éste, pues tenemos que valorar si dentro del mismo da el nivel. Y lo da sobradamente. First TimeWhen The Sinner, Giants, Windmill, Music o I Believe demuestran mucho potencial. No creo que sea la primera ni la última persona que destaque este álbum de Helloween. Para personas con un gusto variado.

7. Gambling With The Devil (2007)


El álbum de la reconciliación tras pegar palos de ciego con Rabbit Don't Come Easy y Keeper Of The Seven Keys III: The Legacy. Helloween entendió aquí que o se ponía las pilas o podría entrar en una espiral decadente sin salida. Por suerte, reaccionaron a tiempo y dejaron claro desde el principio del álbum que iban a por todas. Una canción tan salvaje y potente como Kill It nos avisa de la rehabilitación de los alemanes. Nos regalan un single con el pie levantado del acelerador, pero sumamente interesante como As Long As I Fall. The Bells Of The Seven Hells es una de las gemas más brillantes del álbum gracias a sus geniales melodías, aunque la densa y espectacular Fallen to Pieces no tiene mucho que envidiarle. Heaven Tell No Lies cierra el disco dejando un gran sabor de boca.

6. The Dark Ride (2000)


La portada no engaña a nadie y anuncia que estamos ante el disco más oscuro de la discografía de los alemanes. ¿Es algo malo? Debemos tener en cuenta que Helloween siempre ha sido un grupo catalogado y asociado a melodías "felices", pero tal y como he dicho en el apartado de Chameleon, un álbum hay que valorarlo por lo que nos quiere ofrecer. En ese sentido, The Dark Ride es un disco memorable que a pesar de su tono oscuro, mantiene melodías pegadizas y una instrumentación llena de calidad. El arranque de Mr. Torture tras una pequeña intro es descomunal, y se erige como una de las mejores composiciones del grupo en los últimos tiempos. All Over The Nation sigue la tónica de canción rápida y melódica, mientras la sorpresa llega con If I Could Fly, un corte inusual en la banda con ciertos tintes góticos. The Departed e Inmortal también son títulos a tener muy en cuenta. Sorprendente.

5. Master Of The Rings (1994)


Primer álbum con Andi Deris al frente, lo que supuso que el mundo del metal estuviese alerta para comprobar si daría el nivel suficiente como para ser la voz de Helloween tras la etapa de Michael Kiske. No solo dio el nivel sino que además aportó a la hora de publicar el álbum. Heavy metal con pinceladas power y algunas composiciones en clave de hard rock, que además no han pasado para nada desapercibidas. Hay quien critica a Deris por no estar a la altura de Kiske cuando tiene que defender en directo las canciones de este último. Hay que tener en cuenta que son dos vocalistas muy diferentes, lo cual deja entrever que Kiske tampoco lo haría tan bien en las composiciones donde canta Deris, o no al menos con el mismo sentimiento. El álbum en sí es bastante variado incluso en los tempos. Hay canciones para todos los gustos, mientras que las hard rockeras Why?, Perfect Gentleman e incluso la balada In The Middle Of A Heartbeat funcionan muy bien dentro del contexto. La máxima esencia del combo teutón llega con las potentes Sole Survivor, Take Me Home o Still We Go. Mención especial para ese corte titulado Where The Rain Grows, maravillosa en su estructura y atractiva en melodías vocales.

4. Walls Of Jericho (1985)


El álbum donde más Speed de todos y el único donde Kai Hansen es el vocalista principal. Todo lo que le falta de técnica lo suple con agallas, componiendo y escribiendo magistralmente. Se nota que la banda todavía buscaba su sonido y una mayor compenetración, pero son esas imperfecciones las que hacen de Walls Of Jericho un disco espectacular. Agresivo y visceral, con una forma de abordar cada una de las canciones que jamás han vuelto a repetir en el futuro. Ride The Sky se me antoja como una de las mejores composiciones del álbum, donde la velocidad es incontrolablemente bella. Guardians prosigue con la exhibición de guitarras veloces, al igual que las ambiciosas Metal Invaders How Many Tears. No es precisamente el álbum con el mejor sonido, pero aquí hay ideas únicos que dejan poco espacio para el respiro.

3. The Time Of The Oath (1996)


¿Es The Time Of The Oath el techo de Helloween con Andi Deris al frente hasta el día de hoy? Bajo mi punto de vista, sí. Contiene todos los ingredientes que le dieron a la banda un prestigio mundial. Hay espacio para canciones sencillas y directas como la celebrada Power, baladas exquisitas como Forever And One (Neverland),  trallazos potentes como We Burn, Before The War o Kings Will Be Kings, además de un tema extenso, rico en matices e impecable en la instrumentación como la homónima The Time Of The Oath. Corrían buenos tiempos para los de Hamburgo, gracias a la inspiración de los integrantes a la hora de componer. Sufrieron severas críticas a principios de los 90, pero supieron reponerse a tiempo para brindarnos buenos álbumes que llevarnos a los oídos.

2. The Keeper Of The Seven Keys I (1987)


Primer volumen de la exitosa y afamada saga titulada The Keeper Of The Seven Keys, que fue dividida en tres partes (sí, hubo una tercera entrega en 2005, aunque muy distante en calidad). Kai Hansen cede el testigo del micro a un joven Michael Kiske, para centrarse en los textos, las guitarras y los coros. Helloween explotaban y comenzaban a llegar a los oídos de muchos melómanos europeos, gracias a un receta suculenta que se basaba en canciones rápidas, potentes, guitarras incendiarias, una base rítmica muy compenetrada y un vocalista con un rango vocal impresionante. Así se facturaron temas como la trepidante I'm Alive, Twlight Of The Gods o ese gran himno llamado Future World. Genial interpretación de Kiske en la balada A Tale That Wasn't Right. Para el final reservan Halloween, la canción más extensa del álbum, la cual alberga un sinfín de cambios de ritmo. El comienzo de la leyenda.

1. The Keeper Of The Seven Keys II (1988)


La obra cumbre de los de Hamburgo. Siguiendo la jugada maestra de la primera mitad de la saga, aquí la diferencia es que supieron entregar varios temas rápidos, directos y ultra melódicos como son Eagle Fly Free y I Want Out. Dos himnos imperecederos dentro del metal europeo. Por si esto fuese poco, nos obsequian con un tema desenfadado y de calidad como Dr. Stein, y es que en esa época, Helloween parecía una banda imbatible. Para el final del álbum nos dejan con dos canciones de impecable factura. La primera es la aceleradísima March of Time, mientras la segunda, The Keeper Of The Seven Keys viene a hacer las mismas funciones que Halloween en la primera parte de la saga. Es decir, una composición extensa con grandes y elaborados desarrollos instrumentales que son potenciados por la voz del señor Kiske. Brutal. 

Comentarios

Jukilo Bits ha dicho que…
Muy acertada tu critica en Chameleon
Anónimo ha dicho que…
Excelentes reseñas amigo, en efecto Chameleon es un gran album... en lo unico que no concuerdo contigo es que en mi opinion el mejor album de la era Deris es el Master... pero se nota que sabes muchisimo del tema, saludos.