20 grandes discos de Heavy Metal (1990 - 1999)

Muchas opiniones apuntan a que el grunge ocultó al heavy metal en la década de los 90 por culpa de una promoción desmesurada. Ciertamente fue así, de hecho, mientras la atención de los medios se volcaba hacia bandas como Nirvana, Soundgarden y demás, no daban cabida para muchos más estilos dentro del rock o el metal. Ello no ha impedido que las bandas de heavy metal siguieran ofreciendo material de calidad, el problema es que quedaron demasiado enterradas. Hoy vamos a desempolvar la década de los 90, para ofrecer 20 discos importantes, de calidad y que ayudaron a defender un estilo que permanece y permanecerá durante mucho tiempo en el seno del arte musical.

Mercyful Fate - In The Shadows (1993)


Tras dos discos prodigiosos como Melissa y Don't Break The Oath, publicados en los 80, a los daneses Mercyful Fate les tocaba defender su propuesta musical en los 90. Para ello llegaba In The Shadows, un álbum que trata de mirar fijamente a los ojos de las obras maestras pasadas, quedándose ligeramente por debajo, aunque no deja de ser un disco majestuoso y uno de los más destacados de la década. Buena parte de la grandeza reside en los ingredientes musicales, donde seguimos encontrando a un King Diamond en plena forma con sus ya característicos falsetes, unas guitarras muy bien trabajadas y una base rítmica muy potente. Canciones como "Egypt" o "Is That You, Melissa", no hacen más que engrandecer la leyenda de un nombre que hoy en día es una institución, no tanto por popularidad pero sí por reputación y respeto.

Iced Earth - Something Wicked This Way Comes (1998)


Banda estadounidense de heavy metal con elementos notables del power americano. Estamos probablemente ante la última gran obra de su carrera, y la verdad, queda ya lejos para ser una formación que todavía permanece muy activa musicalmente hablando. En este álbum cuentan en sus filas con el vocalista Matt Barlow, uno de los muchos que han pasado por Iced Earth, aunque estamos ante el que mejor resultados le ha brindado a la banda, más que nada porque con él llegaron a publicar un puñados de discos que para muchos se encuentran entre lo mejor de los americanos. Curiosamente, las mejores composiciones de Something Wicked This Way Comes son las que comienzan de forma reposada y van ganando intensidad a medida que pasan los segundos. En esa faceta se mueven "Melancholy (Holy Martyr)" y "Watching Over Me", aunque cañonazos como Disciples of the Lie ayudan a mantener el alto nivel de calidad. El final encargado a The Coming Curse es magistral.

Vicious Rumors - Welcome To The Ball (1991)


Formados en los Estados Unidos a principios de los 80, aunque no fue hasta el 85 cuando publicaron su primer larga duración. Después de tres álbumes de buena calidad, necesitaban un empujón extra para que por fin el nombre de la banda se conociera en diferentes partes del mundo. En el año 91 publican Welcome To The Ball, la obra definitiva que les reportaría un digno estatus aún alejado de los grandes nombres y del gran público. Tuvieron la oportunidad de seguir creciendo, pero en años venideros dilapidaron todo lo conseguido con un puñado de discos infumables, aunque en los últimos tiempos parecen resurgir de sus cenizas. Aquí nos ofrecen heavy americano con elementos power que son muy notorios en canciones como "You Only Live Twice". "Abandoned" es una apertura impresionante, mientras "Children" es otra de las composiciones destacadas del álbum. 

Axel Rudi Pell - Oceans Of Time (1998)


El guitarrista alemán Axel Rudi Pell es un magnífico equilibrista al que le gusta caminar entre el heavy metal y el hard rock. Su música es un ejercicio de riffs y solos incendiarios que dan paso a estribillos pegadizos, aquí entonados por el magistral vocalista estadounidense Johnny Gioeli, quien reemplazaría en este álbum al anterior Jeff Scott Soto. El resto de músicos son Volker Krawczak (bajo), Ferdy Doernberg (teclados) y Jörg Michael (batería). Oceans of Time es uno de los mejores discos de su carrera, aunque la década de los 90 ha sido muy prolífica en cuanto a cantidad de álbumes espectaculares que ha publicado. Aquí podemos encontrarnos con canciones tan brillantes como "Carousel", espectacular de principio a fin, o las también meritorias "Ashes From The Oath", "Pay The Price" o "The Gates Of The Seven Seals".

Armored Saint - Symbol of Salvation (1991)


El último álbum de la banda estadounidense antes de un largo parón que les mantuvo el resto de la década en el dique seco, resultó ser su obra más aclamada, con un sonido que hace justicia a las composiciones, ya de por sí espectaculares. Armored Saint es la respuesta americana a bandas europeas como Judas Priest o Iron Maiden, aunque nunca pudieron resistir la comparación en cuanto a estatus y popularidad, pero al menos con este trabajo, si pudieron acercarse en calidad. "Dropping Like Flies" o "Reign Of Fire" hablan a las claras del nivel del álbum. Potentes, con riffs afilados y melodías bastante cuidadas hacen de "Symbol of Salvation" una joya a tener muy en cuenta. 

Saxon - Unleash The Beast (1997)


Mucho tiempo había pasado ya desde que editaran Power & The Glory, probablemente el último gran álbum de Saxon hasta el 97, lo cual quiere decir que todo lo que vino después se convirtió en decepción tras decepción hasta que llegó Unleash the Beast, la obra que se encargó de recordarle al mundo que Saxon todavía tenían mucho que decir. Con un sonido más pesado, han querido dar rienda suelta a toda su creatividad, canalizándolo de forma más potente que antaño y dejando para el recuerdo composiciones como "Gothic Dreams", "Bloodletter", "Terminal Velocity" o la gema titulada "Absent Friends". A partir de aquí, la carrera de Saxon volvería a despegar, endureciendo aún más el sonido en los últimos años.

Metallica - Metallica (1991)


A pesar de que Metallica es una banda que comenzó en el thrash metal, en el disco homónimo se desprendieron prácticamente de cualquier resquicio que tuviera que ver con dicho estilo, para acabar ofreciendo un álbum de heavy metal tal y como lo entiende el grupo estadounidense. En calidad está por debajo de sus obras anteriores encuadradas en los 80, sin embargo obtuvieron unas buenas críticas y sobre todo unas ventas millonarias que los situaron entre la élite de la música por aquel entonces. Todo ello gracias a canciones como el hit "Enter Sandman", la balada "Nothing Else Matters" o la genial "The Unforgiven". Sí, estamos ante el último disco de calidad de la banda, puesto que lo que vino después es impropio de una formación de tal calibre.

W.A.S.P. - The Crimson Idol (1992)


La madurez musical de los estadounidenses WASP llegaba con The Crimson Idol. Sí, es cierto que algo de ésto se atisbaba en The Headless Children, pero quizás aquí mejoren todavía más aquella propuesta sugerida. Podríamos decir que estamos ante una ópera metal de enorme calidad que se ampara en unas impresionantes guitarras y una base rítmica demoledora. El señor Blackie Lawless se muestra tremendamente inspirado a la hora de componer títulos tan destacados como "The Invisible Boy", las extensas "Chainsaw (Murders In The New Morgue)" y "The Idol", más la preciosa "Hold On To My Heart". Una delicia para los oídos.

Skid Row - Slave To The Grind (1991)


Tras un debut repleto de buenos momentos y algún que otro hit de hard rock glammy, deciden endurecer su sonido para ofrecernos un heavy metal con rasgos de potente hard rock en Slave To The Grind, el que para mí es sin duda la mejor obra que han compuesto en su carrera, que dicho sea de paso, tampoco es que sea demasiado extensa. ¿Las razones de porqué la considero como tal? "Monkey Business", la homónima "Slave To The Grind", "Quicksand Jesus", "In A Darkened Room", "Wasted Time"...suficientes motivos en forma de canciones para creer que estamos ante su obra cumbre. Todo lo que vino después es un espejismo, un vago intento de querer igualar la calidad de sus dos primeros trabajos, pero entre idas y venidas, siempre se han quedado lejos, muy lejos.

Bruce Dickinson - Chemical Wedding (1998)


Dickinson abandonó Iron Maiden tras publicar Fear Of The Dark, y a partir de ahí comenzó a mejorar sus propuestas discográficas en solitario. Una horrible portada no empaña un disco ejemplar que tenía la difícil papeleta de suceder a un gran álbum como Accident of Birth. No solo consiguió estar a la altura, sino que bajo mi criterio y gusto personal, The Chemical Wedding supera a su antecesor, en parte quizás gracias a que las melodías vocales son un tanto más cuidadas y las composiciones parecen decir algo más instrumentalmente, coronadas además por estribillos bastante más trabajados. La canción homónima, "The Tower" y "Jerusalem" se encuentran entre las mejores canciones del disco y por supuesto, de la carrera de Bruce.

King Diamond - The Eye (1990)


King Diamond, misterioso personaje donde los haya, tenía tiempo para ofrecer buenos discos con su banda Mercyful Fate, y también para labrarse una respetadísima carrera en solitario que en la década de los 90 se adentraba con The Eye, un trabajo que no difiere demasiado del heavy metal de su grupo, aunque esta vez añade ciertos elementos progresivos. El artista danés venía de publicar tres discos majestuosos que hoy en día están considerados como obras maestras dentro del género, sin embargo no se descompuso y publicó este digno sucesor que contiene composiciones tan brillantes como "Eye of the Witch" y "Burn". 

Motörhead - 1916 (1991)


La banda londinense comenzó con muy buen pie su andadura musical por la década de los 90. Esa mezcla de heavy metal, hard rock y rock and roll con actitud punk seguiría teniendo su protagonismo gracias a discos tan fascinantes como el que nos ocupa, que además tiene el aliciente de que es bastante menos repetitivo que otras entregas. Lemmy, Phil Campbell, Würzel y Philthy nos obsequian con una colección de canciones vibrantes, ágiles y llenas de momentos brillantes. Ahí tenemos títulos como "The One To Sing The Blues", "No Voices In The Sky", "Going To Brazil" o "R.A.M.O.N.E.S.", un pequeño homenaje a la legendaria banda punk. 

Megadeth - Countdown To Extinction (1992)


Al igual que Metallica, Mustaine y los suyos fueron aparcando poco a poco el thrash metal para adentrarse en un heavy metal algo más clásico, fórmula que repetirían más adelante con Youthanasia y Cryptic Writings, y antes de acoger sonidos algo menos potentes plasmados en discos como Risk. Se notan las ganas de Dave por querer cuidar algo más las melodías vocales, sonar algo más pulcro y cristalino, y así ampliar el abanico de seguidores por todo el mundo. Muchas de las composiciones resultan ser más accesibles aunque sin restar ni un ápice la calidad mostrada hasta el momento, y eso se puede comprobar en títulos como "Skin O' My Teeth", "Symphony Of Destruction", "Foreclosure Of A Dream" o "Sweating Bullets". Consiguieron lo que se propusieron durante éste y el siguiente álbum, después llegaría un bache comparable al de Metallica, aunque más adelante Megadeth se recuperarían en algunos trabajos editados durante la década del 2000.

Root - The Book (1999)


Grupo procedente de la República Checa que se forma a finales de los años 80. Los primeros trabajos muestran su admiración por sonidos más propios del black metal, aunque también se acercaron al doom e incluso al folk. En el año 99 publican The Book, una obra tan fascinante como ecléctica, dónde el heavy metal de tintes oscuros se combina con diferentes sonidos antes plasmados por el grupo, aunque con desarrollos progresivos. Una sorpresa mayúscula que no obtuvo una respuesta acorde con la calidad del álbum, sin embargo, The Book es en la actualidad una preciada obra de culto. "The Mystical Words Of The Wise" es el título que mejor define la música de Root, bella e inquietante a partes iguales.

Therion - Vovin (1998)


Los suecos Therion siempre se han mostrado como una formación inquieta a la que le gusta abarcar multitud de estilos musicales, siempre dentro de los parámetros metaleros. En sus inicios, el death metal era el máximo protagonista en sus composiciones, sin embargo fueron girando poco a poco hacia un metal más progresivo y sinfónico. Theli fue la llave del cambio, pero Vovin perfeccionó todavía más la propuesta. Aquí encontramos algunas de las composiciones más aclamadas y logradas de los suecos, como "The Rise Of Sodom And Gomorrah", "Birth Of Venus Illegitima" o "Clavicula Nox". Voces operísticas, teclados y orquestaciones grandilocuentes, guitarras acústicas y eléctricas, base rítmica potente...solo son algunos de los ingredientes más importantes.

Iron Maiden - Fear Of The Dark (1992)


Venían de publicar un álbum francamente mediocre como No Prayer For The Dying y tampoco pasaban sus mejores días por aquel entonces. Sin embargo, Iron Maiden recuperó parte de la esencia perdida con Fear Of The Dark, aunque Dickinson seguía empeñado en cantar de forma más sucia y rasgada que en sus momentos más dorados, algo que no todos los seguidores recibieron con agrado. A pesar de que no está ni mucho menos a la altura de sus mejores obras, el álbum posee argumentos suficientes como para estar en esta lista, ya que canciones como "Be Quick Or Be Dead", "Afraid To Shoot Strangers", "Wasting Love", "Judas Be My Guide" o "Fear Of The Dark", nos hablan a las claras de la calidad de un disco que, sería mucho mejor y mayormente apreciado de no haber sido tan excesivamente largo, y es que algunas composiciones parecen mero relleno.

Impellitteri - Answer To The Master (1994)


Un álbum a tener en cuenta y que sin duda se sitúa entre los mejores del estilo en la década de los 90. Chris Impellitteri se ha ido rodeando de buenos músicos a la hora de ir buscando una fórmula válida con la que ofrecer discos de calidad. La década fue bastante prolífica para la banda, ya que consiguieron publicar algunos trabajos más que notables. Entre ellos está Answer To The Master, que quizás se trate del mejor disco que hayan compuesto por aquellos años tan turbulentos para el heavy metal. Rob Rock realiza un trabajo encomiable a las voces. 

Savatage - Edge Of Thorns (1993)


Ya habían dejado huella en la década de los 80 gracias a discos como Hall Of The Mountain King y Gutter Ballet, pero pasaban los años y Savatage seguían empeñados en escribir grandes páginas musicales dentro del heavy metal. Llegaría la ópera metal titulada Streets: A Rock Opera, pero no contentos con ello dieron un paso más con Edge Of Thorns, el cual incidía en los mismos ingredientes musicales, es decir, heavy metal con elementos propios del hard rock, elementos progresivos y  épica operística, aunque quizás esta última faceta la hayan adoptado en menor medida. Canciones como la que da nombre al disco, "Follow Me", "All That I Bleed", "Damien" o "Sleep", muestran claramente el estado de gracia por el que pasaban en aquellos momentos, donde la potencia y la belleza se dan la mano para obsequiarnos con melodías sublimes. 

Judas Priest - Painkiller (1990)


Después de los fallidos Turbo y Ram It Dawn, aunque para mí el primero posee un encanto innegable, deciden poner la maquinaria a pleno rendimiento para sorprender a la comunidad metálica con un disco muy duro y potente. Duro para el oyente porque no entra a la primera y es muy necesario darle bastantes escuchas para asimilarlo de principio a fin, y potente porque hasta la fecha, Judas Priest jamás había grabado un álbum tan agresivo como Painkiller. El tema título es una bomba de relojería donde los instrumentos te golpean con fuerza atronadora en los oídos. Algo más melódica es "Hell Patrol", aunque "Lethal Rebel" vuelve a mostrarnos a una banda formidablemente conjuntada y preparada para componer temas rápidos e incisivos. "Night Crawler" y "A Touch Of Evil" completan lo que para mí es el quinteto de himnos imprescindibles del álbum. 

Virgin Steele - The Marriage Of Heaven And Hell Pt. I (1994)


A pesar de ser encuadrados muchas veces dentro del power metal estadounidense, este álbum no deja de ser heavy metal clásico con elementos power, es por eso que fácilmente podrían ser mencionados en listas de ambos estilos. Poseen una discografía admirable, aunque sus mejores discos se concentran precisamente en la década de los 90, donde fueron capaces de editar obra maestra tras obra maestra y sin despeinarse. Ahí tenemos los dos volúmenes de The Marriage Of Heaven And Hell, el álbum Invictus o la saga House Of Atreus para hacernos una idea de lo importante que ha sido esta formación para el metal. He elegido la primera parte de la saga por gusto personal, ya que la calidad de la segunda parte es similar e igualmente impecable. Aquí tenemos composiciones espectaculares como la inicial "I Will Come For You", la grandiosa "Weeping Of The Spirits", la melódica "Blood And Gasoline" o la contundente "I Wake Up Screaming", además de las baladas "Forever Will I Roam" y "House Of Dust", faceta donde se mueven bastante bien. La voz de David Defeis pasaba por su mejor momento, capaz de susurrar o rugir cuando la ocasión lo requería. 

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