Discografía seleccionada: Queen (Top 10)


Una de las bandas más populares del planeta y con alcance a diferentes generaciones. Su diverso menú musical, el cual va desde el hard rock hasta el pop bailable, pasando por el glam y el art rock de inclinaciones barrocas, ha sido alabado y cuestionado casi a partes iguales, ya que para algunos resultaban demasiado estridentes, mientras que para otros eran auténticos genios hasta en sus obras menores. Lo que no admite discusión es la voz y el carisma de Mercury, y que también eran una banda formidable con ciertos altibajos.

10. The Miracle (1987)


Para éste último puesto me he debatido entre The Works, A Kind of Magic y el que nos ocupa. Finalmente ha entrado The Miracle en este top 10 porque parece el más equilibrado de los tres. Un álbum de parto doloroso por el divorcio y la depresión de Brian May, más la noticia que Mercury recibió de que tenía sida, algo que no se supo hasta el día antes de su fallecimiento, unos años más tarde. Producido por el propio grupo y David Richards, posee acertados singles como la rockera "I Want It All", la serpeteante "Breakthru" o la fabulosa composición homónima. Además, se nutre de otros fantásticos cortes como "Was It All Worth It", la cual recuerda a la receta musical de Queen en los 70.  

9. Queen (1973)


Aquí comenzó a forjarse la leyenda de Queen. Estamos ante su debut homónimo, en el cual todavía buscaban su sonido característico, pero en el que ya dejaban entrever trazos de genialidad por medio de hard rock, art rock, glam y pinceladas progresivas. Está producido por la propia banda con ayuda de John Anthony y  Roy Thomas Baker, quien sería el habitual productor en los próximos años. El álbum es un tanto desigual, no hay cohesión entre todas las composiciones pero sí magníficas ideas que brillan con luz propia en las hardrockeras "Keep Yourself Alive", "Liar", en la estridente "Jesus" o en la barroca "My Fairy King". Para empezar fue disco de oro en Reino Unido y Estados Unidos. 

8. The Game (1980)


Queen se adentra en la década de los 80 jugando al despiste. Estamos ante un álbum que ya se desprende casi por completo del componente glam y se recrea en sonidos pop rock y funk, dejando los ramalazos hard rock para momentos puntuales. The Game es el álbum de Queen con mayor éxito en los Estados Unidos, de hecho fue su único número uno allí. También fue el primer trabajo en el que utilizaron los sintetizadores de forma regular. Posee grandes canciones como el rockabilly "Crazy Little Thing Called Love", la balada "Save Me" o el funk "Another One Bites The Dust", también lanzada como single, pero esta vez a sugerencia de Michael Jackson. Quizá su mejor obra en los 80.

7. News Of The World (1977)


No es ni de lejos el álbum más colorista de la banda y, de hecho, está en las antípodas de su antecesor A Day At The Races en ese sentido. Es conocido por albergar dos de las composiciones más populares de Queen: "We Will Rock You" y "We Are The Champions". La primera es una canción de estadio apta para que la audiencia los arrope en directo, la segunda un himno descontextualizado por muchísima gente. Lo cierto es que este trabajo es una respuesta a las bandas de punk de la época como Sex Pistols, las cuales hacían referencias negativas a grupos de rock barroco y de rock progresivo. Además de las canciones ya citadas, es necesario remarcar la joya titulada "Spread Your Wings".

6. Jazz (1978)


Estamos ante un álbum tremendamente diverso, colorista y ágil en las escuchas. A pesar de contener algunas extravagancias un tanto chirriantes como puede ser la inicial "Mustapha", el resultado global del disco es satisfactorio, y deja para el recuerdo un puñado de composiciones que se encuentran entre lo más aplaudido del repertorio de Queen. Hablamos de títulos como "Fat Bottomed Girls" y su densa capa de guitarras; de la estrambótica "Bycicle Race", y por supuesto de la dinámica y refrescante "Don't Stop Me Now". Este sería el último trabajo de la banda junto al productor Roy Thomas Baker, y a partir de aquí comenzarían los cambios de rumbo y una titubeante travesía por los 80.

5. A Day At The Races (1976)


Difícil papeleta la de suceder a un álbum clave como A Night At The Opera. No es comparable en cuanto a creatividad y tampoco consiguió los mismos resultados comerciales, pero estamos ante un disco formidable y una pieza también clave de la discografía del grupo. A decir verdad se trata de una especie de secuela que, sin embargo, navega entre la contundencia de Sheer Heart Attack y la vistosidad del citado A Night At The Opera. Su inicio es incendierio con "Tie Your Mother Down", aunque "You Take My Breath Away" aparece para contener el derroche de sudor inicial. "Somebody to Love" es quizás el buque insignia, aunque tampoco hay que olvidar la curiosa "Good Old-Fashioned Lover Boy".

4. Queen II (1974)


La evolución de la formación británica desde su debut hasta este su segundo álbum es tremendamente sustancial aunque tan solo haya un año de diferencia. Todas las canciones resultan más pulidas, las ideas iniciales se concentran para crear un puñado de ellas que, a pesar de no haber trascendido como otras debido a que por aquel entonces todavía no habían explotado comercialmente, resultan indudablemente creativas. Prosiguen con su hard rock/glam de puntuales inclinaciones progresivas y momentos vistosos y grandilocuentes que dan una idea de lo que vendría más adelante. Brillan "Father to Son", "Seven Seas of Rhye", "The March of the Black Queen" y la potente "Ogre Battle".

3. Innuendo (1991)


El último trabajo de Queen con Mercury en vida es absolutamente brillante. Pero lo más sorprendente no es que fuesen capaz de remontar el vuelo tras un periplo por los 80 cuanto menos irregular, si no que mirasen hacia delante con un Freddie absolutamente deteriorado por su enfermedad, la que acabaría con él poco después, y que aún así fuese capaz de imponerse vocalmente como ni no sucediese nada. Hay tres claros pilares sobre los que se sustenta el álbum: la maravilla inicial que da título al disco, la lúgubre "I'm Going Slightly Mad", y el espeluznante canto de cisne titulado "The Show Must Go On". Además, canciones como "Headlong" o "Bijou" son notables segundas espadas.

2. Sheer Heart Attack (1974)


La mayoría de bandas con extensa carrera tienen un punto de inflexión que es donde comienzan a hacerse grandes, siempre que hablemos de casos en los que no hayan impactado desde su debut. Para Queen, ese momento llega en Sheer Heart Attack, el cual aparece cuando Queen II apenas llevaba unos meses en el mercado. Los músicos ya han pulido aristas, existe una cierta cohesión, las canciones poseen un nivel superior y por fin explotan en el mercado. De hecho, su primer éxito internacional llega con "Killer Queen", aunque también alberga un clásico como "Now I'm Here", la proto punk "Stone Cold Crazy" y la explosiva "Brighton Rock". Desde aquí se abonaron al disco de platino. 

1. A Night At The Opera (1975)


He aquí el clásico por antonomasia de Queen. Exagerado, pomposo, diverso y excelso. Se desmelenaron para tocar con sus dedos el cielo. Sólo así se puede entender la creación de una barbaridad musical como "Bohemian Rhapsody", una suerte de hard rock y pop de toques operísticos, y una obsesión de Mercury desde que la escribiese años antes. Además tenemos música de cámara en "Lazing On A Sunday Afternoon" y "Seaside Rendezvous", folk místico en "39", hard rock de la época en "Death On Two Legs", "I'm In Love With My Car" (cantada por Rogert Taylor), "Sweet Lady", amables melodías en "You're My Best Friend" y mucho más. Ahora mismo es triple platino en los Estados Unidos.  

Comentarios