miércoles, 11 de febrero de 2015

Marillion - Marbles (2004)



Formación del grupo en Marbles:

  • Steve Hogarth (Voces, guitarras, teclados, percusión)
  • Steve Rothery (Guitarras)
  • Pete Trewavas (Bajo, guitarras, coros)
  • Mark Kelly (Teclados, voces, programación)
  • Ian Mosley (Batería)

Los seguidores de esta legendaria banda sabrán que tras la marcha del vocalista Fish, y con la entrada de Steve Hogarth, el sonido del grupo fue derivando hacia terrenos experimentales. Dejaron de beber influencias de bandas como Genesis, para crear su propia amalgama de sonidos de la que hoy en día pueden estar muy orgullosos. Hogarth no se ha limitado a ser una mera voz sin más, pues desde su llegada se ha dejado notar su talento en las composiciones, ya sea por sus registros vocales o por su forma de concebir la música.
Obviamente, cuando cuentas a tus espaldas con una serie de discos aclamados por crítica y público, los cambios de sonoridad siempre son vigilados al dedillo por los mismos que te han colocado en la élite musical. Eso le ha sucedido a Marillion, que si bien es cierto a veces ha fallado en algunas de sus obras de la etapa Hogarth, hubo una corriente negativa que los vilipendiaba aunque nos regalaran discos como 'Season's End', 'Brave', o por supuesto este 'Marbles', precisamente uno de sus títulos más ambiciosos hasta la fecha, Es cierto que ya no cuentan con la solera de antaño, y que han tenido que adaptarse a las exigencias actuales de la música, teniendo incluso que tocar para recintos mucho más pequeños de los que cabía esperar en una formación con tantos años de carrera.

'Marbles' acentúa todos los ingredientes que el grupo fue incorporando en la etapa con Hogarth, es decir, han optado por sonidos más experimentales, estructuras más innovadoras y exquisitas, pero mostrándose algo más melódicos y por supuesto más suaves, dejando la contundencia para momentos puntuales. Ésto no es nada malo si lo que plasmas en los discos tiene calidad, algo que 'Marbles' posee a raudales.
El disco se inicia con 'The Invisible Man', una suite progresiva de más de 13 minutos, donde dan rienda suelta a la imaginación para incluir multitud de matices y sonidos que envuelven el contenido principal. Una exquisita montaña rusa repleta de emociones que chocan entre sí, provocando en el oyente multitud de interrogaciones que obtienen respuesta a lo largo de la composición. Tras una digestión lenta y sofisticada, llega el turno de 'Marbles I', la primera de las intros que llevarán el título del disco, y que sirven sobre todo para canalizar las emociones hasta la siguiente composición, que en este caso corresponde al nombre de 'You're Gone', tratándose de una pieza mucho más directa, que incluso puede llegar a recordarnos en algunos momentos a formaciones como U2. No es lo mejor del álbum, pero la calidad es notable, como cada minuto contenido en la obra. Por encima del notable nos encontramos 'Angelina', una composición fascinante, nocturna, de momentos elegantes y melodías preciosas. Nada sobra, nada falta. 'Marbles II' nos invita a un descanso placentero, a la vez que da por finalizada la primera parte del disco.

Iniciamos la segunda mitad con 'Don't Hurt Yourself'', una preciosa composición de fantásticas guitarras acústicas y excelentes bajos. Las melodías vocales de Hogarth en las estrofas son realmente estupendas, alcanzando su máximo esplendor en un estribillo de los que marcan época. Obviamente, se trata de uno de los temas más aclamados de la banda en los últimos tiempos. Como curiosidad, decir que Rothery toca aquí el bajo, mientras Trewavas se ocupa de las guitarras, justo al revés de lo que suelen hacer. Con 'Fantastic Place' no abandonamos el paraíso, pues si acaso nos sumergimos de lleno en él. Seis minutos en los que la intensidad va "in crescendo", alcanzando momentos de desborde musical, salpicando los oídos y los corazones de la gente como solo ellos saben hacer. El solo de guitarra de Rothery es de los más bonitos que se pueden escuchar hoy en día. Imprescindible. Entre 'Marbles III' y 'Marbles IV' tenemos a 'Drilling Holes', oscura y contundente, contradictoria en las emociones, provocando una intriga angustiosa. Para el final nos reservan 'Neverland', otra suite progresiva realizada desde el buen gusto. La base rítmica es colosal, Rothery desatado, los teclados de Kelly son abrumadores, mientras Hogarth es el maestro de ceremonias perfecto, excelso en su interpretación y dejando claro que su talento no es flor de un día.

Marillion con Fish nos enamoró por discos como 'Script For A Jester's Tear' o 'Misplaced Childhood', pero la banda ha sabido reponerse y nos ha entregado obras como 'Brave' o 'Marbles' en la era Hogarth. Ambas etapas son muy diferentes, cada una esencial en sus respectivos años, y por ello con diferentes tratos por parte de la crítica y público en cuanto a repercusión. 'Marbles' no tiene que envidiar absolutamente nada de ningún otro disco. Su grandeza y elegancia queda plasmada a través de una colección de canciones que desprenden brillantez como pocas bandas progresivas de antaño son capaces de mostrar en la actualidad. El cambio fue criticado en su momento, pero el tiempo les ha dado la razón. Ahora bien, igualar ésto será tarea difícil, y a día de hoy todavía no han sido capaces de acercarse.




martes, 10 de febrero de 2015

The Poodles - Metal Will Stand Tall (2006)


Formación del grupo en Metal Will Stand Tall:
  • Jakob Samuel (Voces)
  • Pontus Norgren (Guitarras)
  • Pontus Egberg (Bajo)
  • Christian Lundqvist (Batería)

Formidable banda sueca de hard rock que, dicho sea de paso, jamás ha alcanzado las cotas de calidad de sus primeros dos trabajos. 'Metal Will Stand Tall' supuso ser el debut de estos cuatro chicos, y en él nos encontramos un puñado de canciones que son el equilibrio perfecto entre lo melódico y la potencia. En el año 2006 contaron con el factor sorpresa a su favor y desde luego, supieron jugar muy bien sus cartas. Utilizaron dicha baza para ofrecernos unas composiciones frescas y llenas de calidad.

El disco abre fuego con la elegante 'Echoes From The Past', donde las guitarras dibujan estupendas melodías que van anticipando la grandeza de la propia canción. Al cabo de un rato, el señor Samuel se abre hueco entre la maraña de sonidos para trazar una estrofa corta y un puente soberbio que desemboca en un estribillo realmente fascinante, potenciado sin duda por unos coros estupendos. El siguiente corte es el que da título al álbum, contando además con la colaboración de Tess Merkel, vocalista femenina del grupo Alcatraz. Los minutos que ocupan en el álbum se desempeñan bajo un manto de efervescentes guitarras y melodías vocales que se te adhieren al cerebro sin ningún tipo de complejos. Potente y ultra melódica, así podríamos definir el tema título en dos palabras. Puro cañón de radiofórmula, algo que también podría etiquetar a 'Night of Passion', aunque esta vez con menos revoluciones, pero con los sentimientos rockeros a flor de piel. El estribillo es insuperable, hecho para corear en los estribillos hasta la extenuación. Con semejante canción estuvieron a punto de representar a Suecia en Eurovisión, aunque finalmente no pudo ser.
En un contexto totalmente diferente, nos topamos con 'Song for You', un medio tiempo bien elaborado que sobresale sin duda por la incorporación de diversas voces de tenor, que al fin y al cabo son las que aquí elevan el resultado global de la propia composición. Tras este leve descanso, retomamos la senda rockera con 'Shadows',  que además cuenta con la particularidad de albergar unas estrofas con ambientación oscura, algo que contrasta totalmente con la luminosidad general de la totalidad del álbum. En todo caso, termina por explotar en unos estribillos nuevamente bien pensados. Con 'Lie To Me' despedimos la primera mitad del disco. La composición viene a demostrar que incluso en los momentos menos inspirados, The Poodles han salido airosos del envite. El nivel es alto, propiciando que cualquier descuido termine por notarse.

Comenzamos la segunda mitad de 'Metal Will Stand Tall' un medio tiempo llamado 'Rockstar'. Los teclados se hacen notar, arropando por completo la voz de Jakob Samuel en las estrofas. Un perfecto conductor de melodías vocales, que casi siempre elige el camino adecuado para alcanzar la cima melódica en los buenos estribillos como el que nos ocupa. Dejamos de lado los momentos más sensibles, para adentrarnos en 'Dancing With Tears In My Eyes', una conseguida versión de uno de los clásicos de la banda Ultravox. Las ganas y el talento les ha llevado incluso a lucirse en una versión como ésta, 'Don't Give Up On Love' logra mantener el nivel del artefacto, lo cual no es poco, aunque con 'Number One' consiguen elevarlo un poco más si cabe, gracias a una composición que por momentos parece salir de la escuela Bon Jovi. 'Kingdom of Heaven' contiene unas guitarras soberbias, por momentos densas, y permitiendo al grupo rozar el metal con las manos.
La despedida y el broche de oro lo pone 'Crying', una de las baladas más bonitas y emocionantes que he podido escuchar en los últimos años. Ese piano, la voz de Jakob a pleno rendimiento, su ambientación,un estribillo pletórico,,,sin palabras.

Un debut el de The Poodles, que por momentos hizo pensar a buena parte de los amantes del hard rock, que estábamos ante una banda que tenía los atributos suficientes para reinar durante muchos años dentro de un estilo donde hoy por hoy es muy difícil destacar. Lograron callar bocas con 'Sweet Trade, recordando a sus detractores que no serían flor de un día, aunque después y aún manteniendo buenos niveles compositivos, los discos posteriores de estos suecos comenzarían a dar muestras de agotamiento. La calidad sigue siendo patente en ellos hoy en día, pero la magia de 'Metal Will Stand Tall' jamás la han conseguido igualar.





miércoles, 4 de febrero de 2015

The Cult - Electric (1987)


Formación de la banda en Electric:
  • Ian Astbuty (Voces)
  • Billy Duffy (Guitarras)
  • Jamie Stewart (Bajo)
  • Les Warner (Batería)

Tras una etapa inicial donde la banda británica se sumergía en las aguas del post-punk y el rock gótico de la época, bajo la batuta del productor Rick Rubin decidieron cambiar por completo el sonido, y de así acercarse poderosamente a bandas como Ac/Dc o Led Zeppelin. Ian Astbury modifica radicalmente la forma de atacar las melodías vocales, mostrándose más salvaje y agresivo, arañando la garganta cuando la ocasión lo requiere. Además, Billy Duffy se destapó como un excelente creador de riffs.

El álbum se inicia con una excelente canción titulada 'Wild Flower', de corto minutaje pero más que suficiente para conformar una postal de bienvenida envidiable, con un contenido eléctrico que te atrapa y no te suelta hasta su final. Astbury pletórico a las voces modela a su antojo una montaña rusa de sensaciones que cautiva desde la primera escucha. La base rítmica es contundente, mientras Billy Duffy escupe solos de guitarra cortos pero estratosféricos. 'Peace Dog' es una lluvia constante de riffs, cambios de ritmo y agresividad controlada, aunque igualmente alocada. 'Lil' Devil' es la segunda joya del disco, una cima espectacular con vistas al rock más esplendoroso. Astbury poseído nos regala una interpretación a la altura de los más grandes. 'Aphrodisiac Jacket' es un buen tema, aunque desde el inicio se muestra algo más comedido. Posee contundencia, obviamente, pero aquí el freno está activado, no vaya a ser que la locomotora descarrile. Está bien pensado, se necesita un descanso, y si es con un buen tema, pues mucho mejor. 'Electric Ocean' es la composición más corta del álbum, y es que no alcanza tan siquiera los tres minutos de duración. No está mal, pero no desprende la chispa que sí alimentan el resto de composiciones a esta bomba llamada Electric
'Bad Fun' cabalga endiabladamente por los oídos del oyente. Sus guitarras son un martillo que golpea que con fuerza inusitada, mientras la base rítmica se muestra implacable de principio a fin. Digamos que con esta composición damos por finalizada la primera parte del álbum.

'King Contrary Man' es una gema bien pulida, que sin embargo ha pasado algo desapercibida por el alumbramiento de los singles y composiciones más conocidas del álbum. En parte puede ser lógico, porque es muy difícil resistirse a los enormes encantos de 'Love Removal Machine', y es que desde el propio y característico riff inicial, las excelentes estrofas, el buen rollo de los estribillos y el cambio de ritmo final, la banda no para de dar lecciones sobre cómo hacer un buen tema de rock. Tras tal orgía de excelentes sonidos, The Cult homenajean a Steppenwolf con la versión 'Born To Be Wild', que sin duda respeta bastante a la original y les ha quedado bastante curiosa. 'Outlaw' es el penúltimo corte del álbum, y en él pretenden agotar casi todo el aliento que les quedaba. Lo hacen bajo un buen tema de hard rock sin concesiones al descanso. Digo el último porque para el final nos reservan un corte más lento, pero que desprende una elegancia impresionante. Se trata de 'Memphis Hip Shake', un blues rock excelente, apto para poner el broche de oro a un álbum que todo el mundo debería escuchar alguna vez.

Electric es una de las mejores obras publicadas por The Cult, considerado por muchos como una formación de élite dentro del rock británico. Todo ello lo han conseguido dando los pasos adecuados, aunque siempre les ha gustado jugar al despiste con sus seguidores. La prueba está en que nunca se han acomodado a un sonido en concreto, y han sido capaz de mirar fijamente a los ojos del post-punk, rock gótico, hard rock, metal alternativo, e incluso llegaron a incluir elementos electrónicos en algún momento de su historia. 
Parte de la grandeza del álbum se debe al productor Rick Rubin, capaz de sacar el mejor sonido posible, y así convertir a The Cult en uno de los mejores grupos de música de aquella época.






martes, 3 de febrero de 2015

Kiss - Kiss (1974)



Formación del grupo en Kiss:
  • Paul Stanley (Voces, guitarras)
  • Ace Frehley (Guitarras)
  • Gene Simmons (Bajo, voces)
  • Peter Criss (Batería, voces)

Si hay que poner un ejemplo de grupo que ha sabido potenciar su imagen, además de utilizar magistralmente diversas técnicas de 'marketing', Kiss sería quizás el nombre que aparecería como primera opción. Muchos le acusan de ser una empresa, que lo es, pero muchas formaciones darían sus huesos por triunfar como ellos lo han hecho. También hay personas que se atreven a sentenciar que lograron éxitos por su imagen y no tanto por la calidad de su música. No voy a negar que los estadounidenses tienen una carrera irregular, pero también es cierto que la mayoría de obras publicadas en la década de los 70 son más que notables.  

La historia de los cuatro enmascarados comienza en Kiss, primera puesta de largo de la banda y uno de los mejores trabajos que han compuesto jamás. Un debut fantástico que alberga grandes canciones de hard rock propio de la época con elementos glam.

El álbum comienza con 'Strutter', una de las mejores canciones del mismo, y también de toda la carrera del grupo. Las guitarras son muy ágiles, con riffs sencillos y solos incendiarios, la base rítmica se muestra efectiva y sin demasiados alardes, mientras las melodías vocales de Paul Stanley se resultan jugosas y agradables para el oído. 'Nothin' to Lose' es un corte de ambiente más festivo, cantado a dúo por Gene Simmons y Peter Criss, con sus estribillos machacones y acertadas guitarras. Stanley vuelve a agarrar el micro para cantar 'Firehouse', la cual se muestra más cruda que los anteriores temas. Aquí destaca sobre todo un bajo muy resultón. La agresividad (siempre entre comillas cuando hablamos de Kiss) de Gene Simmons a las voces, aparece en uno de los títulos imprescindibles de este debut. Sí, hablamos de 'Cold Gin', una composición que brilla con luz propia y se erige como una de las estrellas más rutilantes de la primera época del grupo. Su seriedad contrasta con 'Let Me Know', donde Stanley añade además su lado más desenfadado, gracias al ambiente festivo y las brillantes melodías que emanan de la canción.

La segunda parte del disco se inicia con 'Kissin' Time', un corte resultón, sencillo y eficaz que es entonado por Simmons, Stanley y Criss, pero que palidece en resultado ante la siguiente 'Deuce', un corte maravilloso que en la voz de Simmons adquiere ese halo demoníaco que solo él en el grupo sabía trasladar a las canciones. El estribillo es melódico, terminando además de forma brusca, como si Gene utilizase un hacha para cortar la palabra título. Magistral. Tras la instrumental  'Love Theme From Kiss' llega el turno de '100,000 Years', formidable en ejecución, resultando una composición potente y digna de formar parte en un álbum de tal calibre.
Para el final nos obsequian con 'Black Diamond', un corte que comienza en formato acústico y con las voces de Stanley, pero que pronto explota en un riff eléctrico, mientras Peter Criss se encarga de cantar de forma rasgada y con gran emoción. Ace Frehley realiza una fantástica labor en las guitarras, sobre todo de la parte intermedia hasta el final, primero con un solo, y después con una ralentización paulatina sumamente intrigante.

Kiss fue la obra que marcó el pistoletazo de salida para una banda que con sus virtudes y defectos, ha escrito algunas de las páginas más sonada de la historia de la música rock. El álbum fue producido por Kennie Kerner y Richie Wans, aunque en todo momento respetaron la crudeza del sonido, no sé si de forma premeditada o no, pero lo cierto es que en el sonido radica parte de la grandeza del disco. Recordemos que Kiss ha obtenido el certificado de disco de oro por vender 500.000 copias, sin embargo tuvieron que esperar cerca de cuatro años para alcanzar esa cifra. Sea como fuere, aquí el talento estaba al servicio de las canciones, y muy por encima de cualquier aliciente visual.






domingo, 1 de febrero de 2015

Nightingale - Retribution (2014)


Formación de la banda en Retribution:
  • Dan Swanö (Voces, guitarras, teclados)
  • Dag Swanö (Guitarras, teclados)
  • Erik Oskarsson (Bajo)
  • Tom Björn (Batería)

Maravillosa formación sueca que llevaba desde 2007 sin publicar nuevo material. Se han hecho de rogar, pero el pasado año regresaron a la acción con 'Retribution', donde siguen la progresión lógica que poco a poco han ido modelando a su antojo. Esto quiere decir que la oscuridad de sus primeros discos desaparece, y se centran en un hard rock melódico con evidentes pinceladas progresivas. Dan Swanö y sus secuaces parecen tener claro lo que quieren y así lo plasman a lo largo de las diez nuevas composiciones que completan el disco.
No se andan con medias tintas y pasan al ataque desde la inicial 'On Stolen Wings', cuyas melodías vocales son un placer para los oídos, alcanzando la cima en un estribillo perfectamente estructurado. Algo parecido le sucede a 'Lucifer's Lament', aunque esta vez bajando revoluciones y rebosando elegancia. 'Chasing The Storm Away' es a mi juicio una de las gemas más preciadas del álbum. Las finas y delicadas guitarras repiten las notas musicales mientras Swanö prepara la situación en unas estrofas brillantes que desembocan en un estribillo precioso. Un medio tiempo necesario, de cálida sencillez y de impecable factura. Mientras tanto, 'Warriors of the Dawn' nos ofrece unas guitarras machaconas, que junto a los precisos teclados vuelven a dar forma a una composición de mágicas melodías. Aunque si de magia hablamos, no podemos olvidarnos de 'Forevermore', de excelente resultado, que además destaca incluso cuando está rodeada de tanta calidad. Un tema hard rock/aor con pinceladas progresivas que sobresale por sus preciosos teclados.
La segunda mitad del álbum comienza con 'Divided i Fall', una balada acústica envuelta en una fenomenal ambientación, y que sirve como descanso para acometer la escucha de 'The Voyage Of Endurance', una de las composiciones más largas del álbum, donde nuevamente vuelven a destacar sus efectivos teclados. '27 (Curse or Coincidence)' comienza de forma pausada, aunque pronto explota gracias a las rasgadas guitarras que acompañan a Swanö durante un estribillo que nos recuerda el tono oscuro que la banda empleó en sus primeros álbumes. A pesar de su corta duración, 'The Maze' se erige como la canción más progresiva del disco, que destaca por una sobria y cuidadosa instrumentación. El broche final lo pone 'Echoes of Dream', que desde luego es el mejor resumen posible de 'Retribution', puesto que contiene todos los elementos característicos que Nightingale nos han ofrecido a lo largo de las diez canciones. Es decir, buenas guitarras, cambios de ritmo, ambientación sugerente, base rítmica solvente y melodías pegadizas.

'Retribution' no es un disco más en la carrera de Nightingale, sino la confirmación de que hay un talento especial para componer canciones. Es una pena que la banda no obtenga un mayor reconocimiento en cuanto a fama, pero en parte también les penaliza la intermitencia con la que suelen llegar sus discos al mercado. 
Apenas hay minutos de relleno y sus canciones están a un gran nivel, con todos los elementos posibles para el disfrute del oyente.






martes, 23 de diciembre de 2014

20 grandes discos nacionales de 2014.

Tocaba hacer una lista, aunque algo más breve que la internacional, de los mejores discos nacionales de 2014. Ha sido un año decente en el panorama musical español, no brillantísimo, pero sí que nos ha dejado algunas obras que merecen ser mencionadas y que sin duda han puesto las gotas de calidad necesarias para seguir confiando en la música de nuestro país. Algunos discos serán conocidos, otros menos, muchos de los incluidos resultarán obvios para quienes los hayan escuchado, y puede que alguno puntual sorprenda de primeras al estar dentro de la lista. Pasen y vean.

The Soulbreaker Company - Graceless


Hace ya unos cuantos años que la banda vitoriana vive instalada en la élite de la música nacional en cuanto a calidad. Primero dieron rienda suelta a un sonido sucio, sureño, vertiginoso y plagado de giros musicales que ya avisaban del potencial de los mismos. Sin embargo, el punto de inflexión llegó de la mano de su tercer trabajo 'Ítaca', dónde dieron un giro sustancial al sonido, más ambiental y psicodélico, con tintes progresivos pero sin dejar de lado el hard rock. 'Graceless' incide en ese sonido, pero lo hace de una forma más oscura y con unas influencias setenteras que a pesar de instalarse en el rock clásico, también nos hacen recordar a gente como The Byrds en algunos momentos puntuales del álbum. 

Bigott - Pavement Tree


Tras una sonrojante portada encontramos un álbum espectacular. El cantautor maño Borja Laudo, de nombre artístico Bigott, nos hace llegar 'Pavement Tree', un disco folk que alberga algunas de las mejores melodías de su carrera. Escuchar 'Baby Lemonade' es un auténtico places para los oídos, aunque la canción homónima tampoco se queda atrás. Si sabéis el dicho ese de que no se debe juzgar por las apariencias, ponedlo en práctica cuando miréis la portada del disco, ya que no hace justicia al contenido del mismo.

Secret - The End Of The Road


Hay que darles la enhorabuena, puesto que han realizado un disco de hard rock melódico a la altura de numerosas bandas internacionales. Una de las pocas veces en las que el AOR realizado en nuestro país, no roza la ñoñez ni suena ridículo. Secret es un proyecto liderado por antiguos miembros de 91 Suite, aquella formación que por unos momentos aportaron algo de luz al estilo, y que sin embargo terminó en defunción musical. La producción es buena, las composiciones tienen mucha calidad y las melodías están muy logradas. Esperemos que haya continuación.

El Páramo - 2014


Rock psicodélico y stoner al servicio de unas canciones instrumentales que rezuman calidad. Por momentos emparentados con Toundra, aunque El Páramo tienen un sonido más polvoriento y no tan elegante, aunque con una propuesta también interesante. Una colección de siete piezas que en algunos casos se extienden hasta los doce minutos de duración, aunque consiguen que ni la fatiga auditiva ni la mental aparezcan, puesto que por matices, cambios de ritmo y calidad, hay alicientes más que suficientes para permanecer despiertos y así poder maximizar el disfrute del álbum.

Julián Maeso - One Way Ticket To Saturn


La constatación de que la carrera en solitario de Julián Maeso va por muy buen camino. Ya sorprendiera a muchos con aquel álbum debut ciertamente magistral, pero reafirmar esa grandeza con su continuación es algo asombroso. Rock añejo, jazz, blues y mucho más, es lo que nos ofrece el artista en este 'One Way Ticket To Saturn', siendo un trabajo que alberga nueve composiciones sin concesiones al relleno. Canciones como la inicial 'I Must Have Been Dreaming' o la travesía por el oeste iniciada en 'What About Sad John?', hablan a las claras sobre el artefacto que Maeso ha dado forma con sus ideas bien planteadas y expuestas.

Catorce - Atlas


Un álbum que prácticamente llegaba nada más iniciarse el 2014, y que por supuesto, no me he olvidado de él. Catorce es un grupo sevillano que gusta fusionar diferentes sonidos, aunque el rock alternativo de pinceladas metaleras y diversos elementos post-rock, sea lo que más emplean a lo largo de las diez composiciones que 'Atlas' nos ofrece. Beben de diversas fuentes, y a la cabeza nos asaltan multitud de bandas en las que parecen haberse fijado, pero lo hacen con sentido y en ningún momento suenan forzados ni son una mera copia o un simple potaje contiene ingredientes de aquí y allá. El sonido es impecable, desgarrador cuando debe serlo y sentido cuando la ocasión lo requiere, algo con lo que también juegan desde las propias voces principales.

Oscar Avendaño Y Los Profesionales - Demasiado Oro
  

Podría poner numerosos calificativos positivos para hablar del nuevo álbum de Oscar Avendaño, quien se ha rodeado de unos músicos de pericia probada y sentimiento profundo, pero sería extenderme demasiado cuando lo realmente útil es escuchar 'Demasiado Oro' de principio a fin, sin duda, su mejor obra hasta la fecha. Rock añejo con pasaporte actual, textos directos ideales para tararear, ya que son utilizados con mucho tino y adornados con unas melodías vocales brillantes, ricos matices instrumentales, potenciados por instrumentos como el saxo o la trompeta...¿Se puede pedir algo más? Sí, que las canciones como conjunto global tengan calidad. Pues vaya si la tienen.

Reek - Necrogenesis


Reek es una banda catalana que practica un thrash metal eminentemente técnico. Me consta que 'Necrogenesis' es su debut oficial con un larga duración, aunque no lo parece, puesto que parecen veteranos en estas lides. El sonido es apabullante y abrumador, los riffs son ejecutados de forma implacable y la base rítmica es un huracán incesante. Podemos decir que tenemos una nueva banda thrash en nuestro país, con potencial para aportar su granito de arena no solo en nuestro país, sino también en la escena internacional. Veremos que caminos eligen en un futuro.

Sílvia Pérez Cruz & Raül Fernández Miró - Granada


No suelo poner discos de versiones en listas así, pero es tal la calidad y el sentimiento que contiene 'Granada', que sería imperdonable no mencionarlo como uno de los trabajos del año en nuestro país. Quince versiones cantadas en diferentes idiomas que van desde Edith Piaf o Violeta Parra, hasta Albert Pla, pasando por Enrique Morente. No hay concesiones al aburrimiento, puesto que todos los temas están versionados magistralmente, algo casi imposible a día de hoy, teniendo en cuenta que muchos discos así, acaban provocando vergüenza ajena. Por suerte, este no es el caso.

Harvest - Northern Wind


Esta banda catalana de rock progresivo posee ya tres discos en el mercado, y cada cual mejor que el anterior. Tan pronto nos recuerdan a Marillion como a The Pinneaple Thief, aunque últimamente también parecen claras las influencias de los últimos discos de Anathema. Harvest merecen abandonar la etiqueta de banda de culto, para tener un poco más de repercusión, ya que sus obras y conciertos así lo merecen. Su rock progresivo es bello, sobre todo gracias a las voces de Monique Van der Kolk, aunque las ambientaciones también son clave. La elegancia es el adjetivo que mejor los califica, gracias a desarrollos instrumentales eficientes y a unas melodías sobrias, capaces de enamorar al oyente desde la primera escucha.

Sr. Chinarro - Perspectiva Caballera


Tras unos años en los que parecía que perdíamos por el camino a la formación andaluza, regresan con 'Perspectiva Caballera', un trabajo donde recuperan algunas de sus mayores virtudes, evitando la caricaturización que habían llevado a cabo en sus tres discos anteriores, los cuales resultaron ser sumamente anodinos. Dejan de lado la monotonía extrema, para ofrecernos un álbum de pop rock de textos más que aprovechables y ágiles melodías que, anuncian la vuelta a la élite de una banda que jamás debió caer en la autocomplacencia de su pasado reciente. 

Helevorn - Compassion Forlorn


La formación balear da pasos lentos, aunque firmes y seguros. Tercer álbum de estudio y se trata sin duda de su mejor obra. 'Compassion Forlorn' impacta desde su portada, pero en el terreno musical tampoco se queda atrás. Death/doom metal con reminiscencias góticas, bajo una producción que nada tiene que envidiar a la de otros grupos internacionales, y es que últimamente en nuestro país hemos dado un gran salto en cuanto a la calidad del sonido se refiere. Les condena el hecho de que sus trabajos sean publicados de una forma tan espaciada en el tiempo. Si consiguen ser más constantes, tenemos a una banda referencia dentro del estilo.

Elefantes - El Rinoceronte


Una banda que pasó por numerosas experiencias, aunque no todas positivas. Al principio fueron ninguneados con 'El Hombre Pez', para poco más tarde ser aclamados con 'Azul', álbum de gran tirón comercial, y que contaba con Bunbury como productor. Tras el éxito llegó la confirmación con 'La Forma de Mover Tus Manos', uno de los discos más excitantes de pop rock con reminiscencias orientales y mediterráneas, que jamás se hayan hecho en nuestro país. Después llegó la decadencia con el anodino 'Somos Nubles Blancas', donde acusaron una gran falta de ideas, hecho que motivó la separación del grupo y la aventura poco fructífera de Shuarma en solitario. Casi por sorpresa, regresan en 2014 con 'El Rinoceronte', trabajo que nos devuelve a los Elefantes más ágiles e inspirados, si bien es cierto que no alcanzan la originalidad de sus dos trabajos más aclamados, aunque la huella del grupo sigue ahí, algo que se puede comprobar en canciones como 'Equilibrios' o 'Escuchar al Viento'. 

Arizona Baby - Secret Fires


Regresan los Arizona Baby y eso es motivo de celebración. Los vallisoletanos nos entregan su nuevo flamante trabajo titulado 'Secret Fires'. Excelentemente ejecutado, es un placer escucharlo de principio a fin, aunque muchos esperábamos ese paso al frente definitivo que pusiese el nombre del grupo en boca de todos los medios de comunicación, al menos los especialistas en hablar maravillas de formaciones con talento pero sin repercusión. Sin embargo, y a pesar de un arranque enérgico, el disco se contiene demasiado, como queriendo controlar demasiado las emociones musicales para que no terminen en un desbordamiento sonoro, y eso es quizás el motivo por el que 'Secret Fires' es un buen álbum, pero que no termina por explotar cuando la ocasión lo requiere.  

Ipsilon - Las Crónicas de Enki


Nueva formación catalana de metal progresivo, que debuta con 'Las Crónicas de Enki' tras unos cuantos Ep's. De primeras, sorprende la calidad que los músicos atesoran con sus respectivos instrumentos, sin embargo, la cosa no queda ahí, sino que además tienen un buen gusto para las melodías vocales, pero también para los desarrollos instrumentales que, lejos de hacerse pesados y tediosos, son apasionantes y muy disfrutables. La técnica está al servicio de las composiciones y eso es una buena noticia, puesto que muchas veces se antepone lo primero a lo segundo, dando como resultado un producto frío carente de sentimiento. Tienen la lección aprendida desde el comienzo, y eso es una gran baza. 

Lords Of Black - Lords Of Black


Uno de los discos del año en materia heavy/power nacional. Lords of Black debutan como proyecto en sí, aunque sus músicos proceden de otras formaciones exitosas como Saratoga o Santelmo. El álbum busca desde el inicio cuadrar con los gustos metaleros europeos, y de de hecho han tenido una gran aceptación. Otro punto clave es la magnífica producción, que además cuenta con el protagonismo de Roland Grapow, el que fuera guitarrista de Helloween, ahora en Masterplan, grupo del que quizás encontremos mayores similitudes en el sonido de Lords Of Black. Debemos seguirles bien de cerca, porque con continuidad podemos tener un grupo metalero de gran proyección internacional en unos pocos años. 

Nacho Vegas - Resituación


Es un buen álbum, y de ello que no quepa la menor duda, sin embargo, Nacho Vegas parece acomodarse en una receta musical que por momento empieza a dar muestras de flaqueza. Impresionantes sus tres primeras obras, mantuvo la compostura en los trabajos posteriores, aunque cada vez arriesga menos, y eso puede ser bueno o malo dependiendo del lado por el que ataques 'Resituación'. Las letras siguen ejemplares, manteniendo el sello inconfundible del asturiano, pues ahí tenemos las geniales 'Ciudad Vampira' o 'Polvorado', ésta última con cierto componente crítico-social. Es la parte musical la que necesita un soplo de aire fresco. De momento resiste porque a pesar de la repetición, las cosas las hace bien y, una obra menor de Nacho es siempre notable en el panorama musical español, pero en proyectos venideros debe plantearse seriamente si sus seguidores necesitan dosis de la misma receta. Ojo con eso señor Vegas, porque tu reputación hasta hoy está siendo intachable. 

Kant Freud Kafka - No Tengas Miedo


Barcelona debe tener algo especial, porque de dicha ciudad no paran de surgir nuevos nombres vinculados al rock progresivo. Tras el peculiar nombre de Kant Freud Kafla, se esconde su alter ego Javi Herrera, quien nos ofrece el álbum 'No Tengas Miedo', un conjunto de cinco composiciones de inclinaciones eclécticas, pero siempre con el rock progresivo como punto de partida. El protagonista ha sabido rodearse de buenos músicos que le han ayudado a dar forma a esta ambiciosa obra rica en matices, que hay que saber desgranar con gran meticulosidad.

The Soul Jacket - Black Cotton Limited


Esta flamante banda gallega está creciendo a pasos agigantados gracias a discos como 'Black Cotton Limited'. Aquí la coctelera se encarga de mezclar el rock, soul, blues y diversos sonidos psicodélicos, para que el resultado sea la exquisita receta que The Soul Jacket ofrecen a la música. Tenían la difícil papeleta de igualar su magnífico primer larga duración llamado 'Wood Mama', y aunque en mi opinión no logran igualarlo, en parte porque el listón estaba muy alto, sí que se acercan mucho a dicha propuesta, lo que habla a las claras del potente artefacto que traen entre manos. Quizás falten aquí las típicas canciones diferenciales que arrastren al resto, como sí había en el primer álbum, pero hay que dejar claro que de calidad van sobradas. Nuevamente, el álbum es producido por Hendrik Röver, y la verdad es que la labor ha sido encomiable.

Diabulus in Música - Argia


Paso adelante y firme de esta banda de metal sinfónico procedente de Pamplona (Navarra). 'Argia' es el tercer álbum del grupo, el cual supone un salto de calidad abismal con respecto a sus anteriores trabajos. La calidad de las canciones es más que notable, acentuando estribillos y haciendo hincapié en los coros grandilocuentes, algo que probablemente les pase factura en los directos. La labor de Zuneroa Aznárez en las voces es importante, aplicando un carácter épico que contrasta con las voces masculinas más rasgadas. Merecen mayor atención por parte de la prensa especializada.


jueves, 11 de diciembre de 2014

50 grandes discos de 2014

Como viene siendo habitual en el blog, cada final de año publico un artículo con los que a mi juicio han sido los 50 mejores discos de 2014, un año que nos ha regalado multitud de álbumes de calidad. Hacer la selección no ha sido fácil, pues muchos discos se han quedado en el tintero, pero espero no decepcionaros con los que sí están reflejados y por supuesto, descubriros algunos que por algún motivo, no habéis podido saber de su existencia. Sin ningún orden en especial, ahí va la lista de 50 grandes discos de 2014:

Pendragon - Men Who Climb Mountains


La veterana banda de neo-prog parece vivir uno de sus momentos más dulces. Después de haber endurecido el sonido en discos como 'Pure' o 'Passion', donde por momentos se acercan al metal progresivo, regresan con un nuevo álbum que no pisa demasiado el freno, aunque sí se suaviza ante aquellas propuestas. 'Men Who Climb Mountains' es una dulce exquisitez para los oídos, con composiciones mágicas donde los desarrollos instrumentales siempre viajan por el camino correcto. La ejecución de las canciones es impecable, con una base rítmica maravillosa y unas guitarras que emanan calidad por cada nota que fabrican.

Saor - Aura


El multiinstrumentista escocés Andy Marshall es quien está detrás del nombre de Saor, antes Ársaidh. Este año nos ha dejado su segundo trabajo, titulado 'Aura'. Black metal atmosférico de calidad, con pasajes preciosos que se ven perturbados por las lejanas voces guturales. Una colección de cinco composiciones bastante extensas, donde la belleza es patente en todas y cada una de ellas. A pesar de que la producción podía ser un poquito mejor y el sonido de las baterías es poco nítido, estamos ante una de las grandes obras del año y por supuesto, dentro del propio género.

Ben Howard - I Forget Where We Were


Muy buen disco del cantautor folk londinense. Tras un álbum debut francamente bueno, esta continuación supera aquella propuesta inicial gracias a composiciones intimistas y delicadas como la que da título al álbum. Parece que tenemos entre manos a una posible nueva figura dentro del género y, dada la juventud del artista, potencial hay para que pueda realizar una carrera longeva y meritoria. En sus manos está elegir los caminos correctos. De momento sabemos que le sientan mejor las canciones más acústicas, que son las que brillan por encima del resto. Veremos que conclusiones saca el artista de ello.

Orange Goblin - Back From The Abyss



La banda británica Orange Goblin lleva desde finales de la década de los 90 publicando discos de una calidad incuestionable. Este año han publicado 'Back From The Abyss', un álbum que incluso mejora las últimas propuestas musicales que nos habían entregado. Con el tiempo han ido poco a poco incorporando elementos propios del heavy metal a su sonido stoner, pero ahora ya no se esconden y van de frente. Los riffs siguen siendo igual de machacones, pero el ritmo desenfrenado apenas deja aliento para el oyente. Títulos como 'Sabbath Hex' o 'The Devi's Whip' hablan por sí solas y nos dan muestra de la calidad que atesora su flamante nuevo trabajo. Ojo con ellos porque empiezan a asomar la cabeza tras vivir casi permanentemente en el subsuelo, a pesar de la calidad de su discografía.

Mors Principium Est - Dawn Of The 5th Era


Mors Principium Est son originarios de Finlandia y practican un death metal melódico de buena calidad. Su último trabajo debería darles el impulso definitivo para ayudarles a conseguir colar su nombre entre las principales bandas del género. Ni que decir tiene que 'Dawn Of The 5th Era' es el mejor álbum de la banda hasta la fecha, puesto que mejora ostensiblemente todo lo que antaño habían publicado. Escucha 'Monster in Me' y dime si no suenan fenomenalmente bien. Se cuelan en esta lista de los mejores discos de 2014 por méritos propios y, esperemos que sigan mejorando sucesivamente su propuesta, porque estos fineses tienen talento de sobra para seguir publicando buenos discos.

Vega - Stereo Messiah


Al sello Frontiers se le puede reprochar el hecho de estar saturando el mercado de decenas de grupos y proyectos con una sonoridad similar, sin embargo, también son los encargados de impulsar el hard rock/aor en los últimos tiempos, en parte porque de vez en cuando se sacan de la chistera grupos como los británicos Vega. En su momento debutaron con 'Kiss of Life' y lograron cierta repercusión en Europa, después se diluyeron en sus segundo álbum, pareciendo ser flor de un día, aunque se repusieron bien cono este 'Stereo Messiah', un disco que fusiona correctamente elementos de aor clásicos con otros más modernos, coronando las composiciones con excelentes estribillos de corte pop.

Secret Chiefs 3: Ishraqiyun - Perichoresis


Estos inquietos estadounidenses cambian de nombre dependiendo del carácter del álbum en cuestión que vayan a publicar y de los integrantes que vayan a participar en él. Siempre bajo la base de Secret Chiefs 3, ésta vez han optado por denominarse Ishraqiyun para sacar al mercado 'Perichoresis', un disco de rock experimental con claras influencias de la música árabe, una propuesta tan exótica como vibrante. La calidad de los músicos es incuestionable, hecho del que uno se da cuenta en cuento escucha la totalidad de las composiciones que aquí encontramos. Dadles una oportunidad porque merecen y mucho la pena, puesto que a pesar de no contar con voz, la instrumentación es tan excitante que la escucha resulta totalmente amena.

Falconer - Black Moon Rising


La banda de power metal sueca Falconer, parece haber encontrado la fórmula para seguir editando discos entretenidos, potentes y que además se amolden perfectamente a la estupenda voz del gran Mäthias Blad, que en mi opinión es el factor diferencial del grupo frente a otros nombres del género. Las composiciones poseen melodías muy cuidadas, riffs rockeros que se alternan con otros más metaleros, constantes cambios de ritmo que dejan espacio para algunos momentos repletos de doble bombo, que sin embargo saben utilizar correctamente para no caer en los clichés propios del estilo. A día de hoy, es una de las pocas formaciones de power metal que sobreviven dignamente sin caricaturizar su sonido ni calcar las propuestas de otros.

Joe Bonamassa - Different Shades Of Blue


Después de estar involucrado en diferentes bandas y proyectos, decide proseguir con su carrera en solitario y dar rienda suelta a ese blues rock que tan bien sabe desgranar en cada álbum que publica. 'Different Shades Of Blue' no se aleja demasiado de lo que venía ofreciendo hasta el momento, pero era un examen vital para saber si sabría desmarcarse del hard rock que venía realizando con Black Country Communion o de esa amalgama de sonidos que plasmó junto a Beth Hart. Definitivamente sí, ha sabido separar las cosas y ha firmado un álbum sólido donde el alma blues está presente en todas y cada una de las canciones. Apoyado en esporádicas secciones de viento, canciones como 'Love Ain't A Love Song' o 'Living On The Moon' se antojan necesarias para nuestros oídos y enriquecen un álbum ya de por sí repleto de diferentes matices sonoros. Una paleta de colores bastante diversa.

Skyharbor - Guiding Lights


Si algo he aprendido con los años a la hora de escuchar discos, es que la nacionalidad de un grupo puede influir en su repercusión, pero nunca en la calidad. Y digo ésto porque la banda que nos ocupa procede de Nueva Delhi (India). Todos sus miembros tienen la nacionalidad de dicho país salvo el vocalista Daniel Tompkins (TesseracT). Skyharbor practican un metal progresivo con elementos 'djent', sonando modernos y ejecutando las composiciones con una maestría que ya les gustaría a muchos otros. Además de técnica, no hacen ascos a sacar a relucir melodías brillantes que doten de mayor interés el producto final. 'Guiding Lights' es el segundo trabajo de una banda que debería recibir una mayor atención. Canciones como 'Idle Minds' o la atmosférica 'Patience' son algunos ejemplos de la maravilla creada por estos chicos.

Swans - To Be Kind


Los neoyorquinos Swans ya habían publicado hace dos años una joya como 'The Seer', sin embargo, parecían estar pasando por un momento de inspiración que desde luego tenían que aprovechar. 'To Be Kind' mantiene la grandeza de su antecesor con prácticamente los mismos ingredientes, es decir, rock experimental, post-rock, elementos 'noise' y posos 'drone'. Composiciones extensas donde dan rienda suelta a su imaginación, capaz de idear auténticas gemas que completan discos sumamente interesantes. 

Soen - Tellurian


Formación de rock/metal progresivo que acoge en su seno a miembros como Martin López (Opeth) o Steve DiGiorgio (Death, Testament, Iced Earth...). Poseen dos discos en el mercado, pero sin duda este 'Telllurian' debe llevarles a los oídos de muchos más oyentes. Todas las composiciones tienen algo que decir, gracias a la perfecta fusión entre técnica y melodías fáciles de asimilar. 'Tabula Rasa' es el ejemplo perfecto para definir la música de Soen, aunque también dejan espacio para momentos más intimistas y reposados como en 'The Words'. No perdáis la oportunidad de alimentar a vuestros oídos con este disco de excelente calidad.

Work of Art - Framework


Grupo sueco de AOR y 'west coast rock', formado por Robert Säll (guitarras), Herman Furin (batería) y Lars Säfsund (voces, teclados...). Son uno de los buques insignia del sello Frontiers y los que parece que van asomando la cabeza en cuanto a popularidad se refiere. Sonido impoluto, cristalino y siempre al servicio de las mejores melodías posibles, con estribillos que se quedan grabados en tu cabeza desde la primera escucha. No se complican demasiado pero lo que hacen tiene mucha calidad. Canciones como 'Can't Let Go' o 'How Will I Know' dan buena cuenta de ello. Esperemos que se mantengan como una banda sólida y sigan creciendo cada día más, puesto que es necesario que el rock de esta gente llegue al público masivo.

Viathyn - Cynosure


Gratísima sorpresa la que me he llevado con este grupo canadiense de power metal. Bastante alejados de los clichés habituales del estilo, algo que ha terminado por saturarlo, Viathyn incluyen elementos de metal progresivo para enriquecer su potente propuesta. No hay estribillos felices y facilones, sino sentimiento y buen hacer, nada de copiar esquemas y refritos varios. Esporádicamente emplean voces guturales en momentos donde quieren imprimir una mayor agresividad. 'The Coachman' reúne todos esos ingredientes que estoy citando, siendo una composición atractiva y de calidad.

Spoon - They Want My Soul


Son ya varios los discos de primer nivel que han conseguido publicar a lo largo de su carrera. En este 2014 han querido seguir esa senda victoriosa y nos entregan 'They Want My Soul', un álbum de rock alternativo donde se aprecia que han cuidado hasta el más mínimo detalle. 'Rent I Play', 'Do You' o 'Inside Out', son algunas muestras del talento compositivo del grupo estadounidense. Tras cuatro años ausentes de canciones inéditas, este trabajo viene a demostrar que no han estado perdiendo el tiempo precisamente. 

Overkill - White Devil Armory


De todos los grandes nombres del thrash metal, Overkill es probablemente el grupo que mejor está resistiendo al paso del tiempo. No solo no han bajado un ápice la calidad de sus discos en los últimos tiempos, sino que cada vez suenan más sólidos y potentes. 'White Devil Armory' no se amilana ante los clásicos publicados por el grupo estadounidense a finales de la década de los ochenta y por supuesto, supera con creces a todas las obras de finales de los noventa. Y es que Overkill parecen vivir una segunda juventud desde el año 2007, cuando con 'Immortalis' dejaron claro que una nueva etapa exitosa estaba por llegar. Riffs incendiarios, base rítmica arrolladora, voces desafiantes y solos de guitarra vertiginosos nos aguardan en este discazo.

Devin Townsend Project - Z²


El bueno de Devin Townsend parece que está empeñado en aprovechar su gran inspiración compositiva, para publicar discos de poco en poco. Ésta vez decide dar rienda suelta a su faceta más épica, algo que ya dejara patente en su momento con 'Epicloud', y es que últimamente prefiere embarcarse en proyectos más melódicos y a veces, incluso sobreproducidos con montones de capas y capas de instrumentos que hacen que el oyente pueda sentirse "envuelto" en la atmósfera del disco. De nuevo ha contado con la colaboración de la vocalista Anneke Van Giersbergen, la cual realiza un trabajo encomiable durante todo el disco, ya sea como voz principal o aportando desde los coros.

Robert Plant - Lullaby And...The Ceaseless Roar


Excelente álbum compuesto por el señor Robert Plant. Si alguien espera algo que tenga que ver con Led Zeppelin, se puede llevar una desilusión. Pero si como yo eres amante de la buena música sin ser esclavo de un estilo musical en concreto, este disco lo apreciarás como una joya. Plant da rienda suelta a toda su creatividad para ponerla al servicio de un buen puñado de canciones eclécticas que van desde el folk de diferentes culturas, hasta el blues más elegante. También ha empleado diversas programaciones y demás elementos electrónicos, que para nada empañan el resultado final del álbum, sino que más bien le aportan ricos matices al ser utilizados de una forma inteligente y correcta. Déjate empapar por los sonidos de su nuevo álbum y disfruta sin ningún tipo de prejuicios.

Triptykon - Melana Chasmata


Con tan solo dos discos de estudio publicados, los suizos Triptykon se están convirtiendo en uno de los nombres a tener en cuenta dentro del doom metal europeo. Además, en 'Melana Chasmata' se asoman a terrenos góticos y a la agresividad propia del thrash metal. Desde la inicial 'Tree of Suffocating Souls' muestran todas sus cartas, mostrándose demoledores desde el primer segundo, al igual que en 'Altar of Deceit', donde las machaconas guitarras arremeten con fuerza en los oídos ávidos de contundencia sin ningún tipo de rodeos. 'Aurorae', una composición de gothic metal con guitarras intrigantes y una atmósfera densa pero de pálida belleza, nos muestra a una banda que también se defiende en terrenos más calmados y melancólicos.

Blues Pills - Blues Pills


Joven formación procedente de Suecia que, como su nombre indica, gusta de mostrar su alma blues fusionado con el hard rock y diversos elementos psicodélicos. La enésima esperanza del rock que aparece de forma fulgurante, aunque esperemos que ellos tengan mejor suerte, ya que la industria musical está repleta de nombres que en su día fueron catalogados como los salvadores de un estilo que no necesita ningún líder, sino honestidad, actitud y composiciones de calidad. Todo ésto lo cumplen con 'Blues Pills', que viene a reafirmar lo que ya plasmaron en anteriores EP'S y singles, los cuales sirvieron para dar a conocer al grupo antes de aventurarse a componer su primer larga duración.

Messenger - Illusory Blues 


Es tal la calidad que atesora el debut de esta banda británica, que muchos momentos del disco harían palidecer a otras bandas del género con mayor reputación. Tremendamente elegante y de ejecución magistral, su rock progresivo abraza la psicodelia y el folk a partes iguales, dando como resultado un cóctel explosivo que puede desprender energía o intimismo dependiendo del momento. La inicial 'The Return" es delicada y avanza con pasos lentos a la par que seguros, 'Midnight' se muestra camaleónica desde los primeros compases, mientras que 'Somniloquist' tiene una estructura menos sorpresiva y más sobria, buscando ser una canción fácil de asimilar, para que el oyente pueda arroparla desde la primera escucha. Todo está perfectamente equilibrado.

Magnum - Escape From The Shadow Garden


Tras una preciosa portada de Rodney Matthews, se esconde un álbum fantástico de hard rock con elementos progresivos. Parece que en Magnum han encontrado una fórmula mágica para crear composiciones de indudable calado melódico en formato hard rock, aunque siempre abriendo la puerta a diversos elementos propios del rock progresivo. Títulos tan adictivos como 'Falling For The Big Plan', en el cual se sacan de la chistera un estribillo memorable, la enérgica 'Too Many Clouns' o el medio tiempo 'The Art Of Compromise', conviven perfectamente con otros más complejos e intrincados como 'Live 'Til You Die'. Hay Magnum para rato, de eso no tengáis ninguna duda.

Sleepmakeswaves - Love Of Cartography


Formación procedente de Sydney (Australia) que practica un post - rock aderezado con puntuales elementos electrónicos. El crecimiento de Sleepmakeswaves está siendo lento pero seguro. Con este tercer nuevo álbum, dan un paso más allá en lo que a calidad compositiva se refiere y en 'Love Of Cartography' demuestran estar preparados para poder pelear en la élite del estilo. Tienen mimbres para ello e ideas fascinantes que defienden su candidatura. Ahí tenemos canciones tan brillantes como 'Something Like Avalanches' o 'Great Northern', que sin duda deben ser los espejos donde ellos deban mirarse para futuras publicaciones. 

Beyond Creation - Earthborn Evolution


Cuando estos canadienses publicaron su debut en el año 2011, pocos pensaban que aquel sorprendente debut sería igualado e incluso superado por la siguiente obra. Pues bien, eso ha ocurrido con el flamante 'Earthborn Evolution', un excelente álbum de death metal técnico. Milimetricamente ejecutado, donde nada falla y todo está en su sitio, con guitarras afiladísimas, voces guturales agresivas y profundas que, dotan a las canciones de una potencia descomunal y una base rítmica que corta el aliento. No es un disco fácil de escuchar, pero merece la pena darle sus mínimas oportunidades para acabar disfrutando plenamente de él.

Threshold - For The Journey


El metal progresivo de esta banda británica está creciendo a pasos agigantados. En su momento eran una joven banda promesa, pero el tiempo pasa y ya puede decirse que son unos veteranos expertos en este género musical. Desde el año 1993 que debutaron, jamás han bajado el pistón y siempre nos han ofrecido publicaciones interesantes, unas más que otras evidentemente, pero nunca abandonando la genialidad. 'For The Journey' es una nueva muestra del talento compositivo que atesoran, capaces de plasmar todo el virtuosismo que poseen, pero sin dejar dejar de lado la capacidad de cautivar con diversas líneas melódicas.

St. Paul & The Broken Bones - Half The City


No voy a andarme con rodeos, pues este disco es absolutamente maravilloso. St. Paul & The Broken Bones es una nueva formación estadounidense de música soul rock, con una voz impresionante y unos músicos envidiables. Cuando escuché este 'Half The City' me quedé prendado de su sonido y no he podido dejar de ponerlo durante unos cuantos días. No hay canciones de relleno, solo calidad y más calidad. Espero y deseo que este debut tenga continuidad, porque composiciones como 'Call Me', 'I'm Torn Up' o 'Don't Mean A Thing', te abren el alma de par en par y dejan con ganas de mucho más.

Darkest Era - Severance


Desde Belfast (Irlanda del Norte) nos llegan Darkest Era, un grupo de heavy metal que gusta de dotar a sus canciones de esporádicos elementos folk, si bien es cierto que son utilizados en momentos muy puntuales. 'Severance' es el segundo álbum tras un debut prometedor que daba muestras del talento compositivo que la banda podía llegar a alcanzar. Las composiciones tienen un tinte oscuro, en parte por el tratamiento de las guitarras y la voz Dwayne Maguire, que bien es cierto, encaja perfectamente en el engranaje sonoro del grupo. Tendremos que prestarles más atención, puesto que aquí hay madera de sobra para alimentar el fuego que están manteniendo con títulos como 'Sorrow's Boundless Realm', 'Songs Of Gods And Men' o la melódica 'The Scavenger'.

Ty Segall - Manipulator


Ty Segall no para, y parece que tampoco tiene pensado hacerlo. Involucrado en numerosas banda y proyectos, ya el año pasado publicara con Fuzz uno de los mejores álbumes de 2013, pues esta vez vuelve a ofrecernos una publicación de enorme calidad, aunque en solitario. 'Manipulator' es un álbum de rock psicodélico con sonido de garaje, inspirado y sin concesiones a la falta de creatividad. Aquí todo tiene un porqué, y las respuestas ya las aporta el bueno de Segall en todas y cada una de las composiciones que dan forma a su último trabajo.

Nightingale - Retribution


Dan Swanö y los suyos vuelven a la actividad con 'Retribution', tras unos cuantos años sin apenas noticias de la banda. Formados en Örebro (Suecia), firmaron anteriormente una serie de discos de impecable factura que les reportaron una fiel legión de seguidores, aunque no parecen suficientes si tenemos en cuenta que el esfuerzo y la calidad plasmada en sus canciones merecen un mayor reconocimiento. Poco a poco han ido dejando de lado su vertiente más oscura, para ofrecer un metal progresivo con claras influencias hard rock e incluso aor, buscando el equilibro perfecto entre una instrumentación elaborada y estribillos pegadizos. Ahí es donde 'Retribution' destaca, puesto que la ejecución es magnífica y las melodías poseen un gancho considerable. Decidme si no cautivan canciones como 'On Stolen Wings' o 'Chasing The Storm Away', ésta última de una belleza que incluso llega a emocionar.

Sólstafir - Ótta


Para Islandia la música no es un terreno en absoluto desconocido, y no son pocas las bandas de calidad que han exportado. Sólstafir se forman en Reykjavík, la capital del país, y desde ahí ofrecen al mundo su particular visión musical, que a lo largo de los años han ido moldeando hasta llegar al post rock aderezado con pinceladas de black metal atmosférico que ahora plasman en 'Ótta'. Antes eran más agresivos, hoy más comedidos, pero ese cambio les ha sentado bien y ha permitido que la gente descubriese a una banda con inquietudes musicales, mucho más madura, que no se estanca y que mira al futuro con ganas de seguir progresando. 

Ryan Adams - Ryan Adams


Ryan Adams se deja de medias tintas y pasa al ataque para firmar el que es su mejor trabajo en mucho tiempo. Homónimo y producido por el propio artista, decide mirar fíjamente a los ojos de artistas como Tom Petty o Bruce Springsteen para componer un disco cuyas canciones poseen mayor energía y poso melódico. Títulos como 'Gimme Something Good', 'Trouble' o 'Stay With Me' son hits potenciales que conviven en armonía con composiciones más intimistas e igualmente necesarias como 'Kim' o 'My Wrecking Ball'. Parece que el artista neoyorquino despierta de su letargo que le mantenía maniatado y acomodado compositivamente hablando. Bendito despertar.

Kauan - Muistumia


Rusia también tiene bandas interesantes para mostrar al mundo. Una de ellas es Kauan, grupo de post - rock que debutara en el año 2007 y desde ahí no ha parado de crecer en importancia, a la par que en madurez compositiva. Cada vez suenan mejor y más completos, mostrando parte de su crudeza para contrastar con las partes más tranquilas y bellas. 'Unsoi' y 'Orkidea' son los polos opuestos y el ejemplo de lo que estoy comentando, dos composiciones de calidad plasmadas de forma muy diferente en cuanto a intensidad y potencia.

Rival Sons - Great Western Valkyrie


Banda estadounidense de hard rock y blues rock que están siendo toda una revelación desde que debutaron en el año 2010. Es tal la creatividad que poseen que en cuatro años han publicado otros tantos álbumes, y todos ellos de una calidad fuera de toda duda. 'Great Western Valkyrie' bebe del hard rock clásico setentero para ponerlo en circulación bajo la visión de una joven formación que hoy en día tiene la sartén por el mango. Si en su momento The Answer parecían tener la llave del futuro, Rival Sons se la arrebata por méritos propios, y porque los primeros han desaprovechado su oportunidad de crecer en el último trabajo publicado. Las fantásticas e intensas 'Good Luck', 'Open My Eyes' o 'Electric Man' son ejemplos claros del estado de forma en el que se encuentran. Si a ello le unimos que también son capaces de componer canciones más reposadas como 'Where I've Been', pues tenemos que darnos la enhorabuena por poder escucharlos y es ahí cuando debemos prestarles la atención necesaria para que sigan creciendo.

Revocation - Deathless


Tan solo un año más tarde de la publicación de aquel flamante disco homónimo, publican 'Deathless', que para sorpresa de muchos consigue igualar la calidad de su antecesor, algo que se antojaba prácticamente imposible, y porque ya son varios álbumes en los que el nivel y el listón están muy altos. Nuevamente insisten en la fusión del thrash con el death metal técnico, incluyendo canciones demoledoras que son una bomba de relojería para nuestros oídos. No sabemos muy bien donde está el techo de estos estadounidense, pero sí que nos queda claro que hoy en día son una de las mejores bandas dentro de su estilo.

Brother Firetribe - Diamond In The Firepit


Seis años de silencio es demasiado tiempo para esta banda finesa liderada por Emppu Vuorinen (Nightwish) y Pekka Ansio Heino (Leverage), que junto al resto de integrantes dan rienda suelta a un hard rock/aor de gran calado melódico. Poseen tres discos de estudio y todos ellos con canciones que te hacen mover la cabeza y tararear como un poseso. Ésta nueva y esperada entrega no iba a ser menos, y desde la primera escucha ya brillan títulos como el magistral single 'For Better Of For Worse', la maravillosa 'Far Away From Love' o la irresistible 'Edge of Forever'. Sorprende que hayan decidido incluir 'Tired of Dreaming', una versión del grupo The Magnificent (donde milita un compañero de Heino en Leverage), cuya canción tiene tan solo tres años de existencia, aunque lo han hecho realmente bien. Esperemos que no haya que esperar otros seis años para una nueva publicación.

Panic Room - Incarnate


Parece que el año 2014 ha sido muy prolífico para un estilo como el rock progresivo, ya que han sido muchas las bandas que han publicado discos más que notables. Una de esas formaciones es Panic Room, quienes desde su Gales natal han creado 'Incarnate', un trabajo sobrio y reposado, pero con alicientes de sobra para disfrutar plenamente. Con voz femenina al frente, desarrollan unas composiciones que poseen un sonido cristalino y que con diversos e interesantes cambios de ritmo, ofrecen un producto exquisito para los oídos que gustan de disfrutar buen progresivo, aunque eso sí, incluyendo elementos propios del rock alternativo. 'Velocity' y 'Nothing New' son mis canciones favoritas, en parte por esa belleza que aglutinan, y porque sin duda logran cautivar por sus ricos matices sonoros.

Damien Rice - My Favourite Faded Fantasy


Apenas tres discos de estudio y el irlandés Damien Rice comienza a hacerse un hueco en el extenso mundo de la canción folk de autor. Lo hace gracias a discos como el que nos ocupa, donde su guitarra acústica y algunos arreglos de cuerda, crean unas composiciones mágicas que te tocan la fibra más sensible. Ahí tenemos esa maravilla llamada 'I Don't Want To Change You', que está teniendo una repercusión acorde con su calidad. Cuando escuché su primer disco, jamás pensé que la música le daría esa justicia que a tantos le niegan, en tan poco tiempo.

Primordial - Where Greater Men Have Fallen


Los irlandeses Primordial no dejan de sorprender en cada trabajo que publican. Su folk metal fusionado con el black metal y alguna que otra pincelada doom, no para de ganar adeptos. Y la verdad es que no es para menos, puesto que este 'Where Greater Men Have Fallen' posee un puñado de composiciones que harán las delicias de todos los amantes del estilo y de la música en general, en caso de no tener prejuicios. Superan su antecesor trabajo y alcanzan cotas de genialidad que en su momento mostraron con aquella obra maestra denominada 'To The Nameless Dead'. 

Trioscapes - Digital Dream Sequence


Desde el primer momento que escuché este álbum, sufrí un flechazo sonoro. Impresionante la mezcla entre jazz fusión y rock progresivo, ya que no se limita a incluir esporádicos elementos de los mismos, sino que todos ellos están presentes desde el principio hasta el final del disco, consiguiendo así una intensidad que llega a cortar la respiración ante tanta nota musical. Tampoco se trata de un empacho sonoro, pero sí de una avalancha que hace que tus sentidos permanezcan alerta durante todo el álbum. Composiciones como 'Digital Dream Sequence' o 'The Jungle', hacen que me quede con el cerebro alerta y los oídos bien atentos para tratar de asimilar todo el contenido que nos ofrecen. Brutal.

Mastodon - Once More 'Round The Sun


Los estadounidenses Mastodon ya no son ningunos novatos de la música. De hecho, estamos hablando de una de las bandas más consolidadas del panorama musical. Metal progresivo, sludge, psicodelia, stoner...todo ello cabe en la coctelera de la banda. Su nuevo álbum realiza un esfuerzo extra en las melodías vocales, para dotar de mayor interés a una eficaz e inteligente instrumentación, y así poder captar si acaso nuevos oyentes. 'The Motherload' y 'High Road' caminan hacia esa dirección de mayor calado melódico, pero en ningún caso descuidan la calidad que llevan mostrando desde que comenzaron en la música.

Ne Obliviscaris - Citadel


Con su anterior 'Portal Of I' avisaron que no iban de farol y que su cometido en la música era demostrar que tenían muchas ideas que aportar al metal progresivo. Estos australianos acaban de publicar una sublime obra llamada 'Citadel', de elaboradas y complejas composiciones que brillan sobre todo en aquellas que poseen un minutaje bastante extenso. Escuchando 'Painters Of The Tempest, P.t.2", uno puede hacerse una idea de la técnica abismal que poseen estos músicos. Tan pronto de vuelan la cabeza con una atronadora base rítmica, como te susurran con unas guitarras frágiles como hilos de cristal. 

The War On Drugs - Lost In The Dream


Sus dos primeros trabajos mostraban a una banda con recursos compositivos, sin embargo les faltaba algo de fuelle y muchas veces se diluían antes de llegar al final de sus discos. Por fortuna, eso no pasa en 'Lost In The Dream', quizás el álbum que les hacía falta para comenzar a brillar con luz propia. Su dream pop y rock americano deudor de Springsteen, presenta, ahora sí, las credenciales necesarias para tenerlos en cuenta desde ya. Han logrado captar el mensaje de que pueden realizar composiciones atmosféricas sin caer en la tibieza, pero no solo eso, además se han atrevido a regalarnos una joya como 'Red Eyes', composición con diversas explosiones sonoras magistrales.

IQ - The Road Of Bones


Cinco años después de su último trabajo discográfico, los neo progresivos IQ regresan con fuerza para entregarnos una de sus mejores obras hasta la fecha. Parece que tras aquel flamante 'Dark Matter' de 2004, hubo un punto de inflexión en el sonido del grupo, y es que poco a poco han ido endureciendo el sonido, claro está, dentro de los parámetros que manejan los británicos. 'The Road Of Bones' es un álbum precioso, con un tono oscuro y cierta crudeza en algunos momentos del disco. La instrumentación es excelente, mientras que las melodías vocales de Peter Nicholls siguen siendo tan acertadas como siempre. Títulos como el monumental 'From The Outside In', la sorprendente composición homónima y la delicada 'Oceans' son las cimas de una cordillera creativa ya de por sí lo suficientemente alta.

Ian Anderson - Homo Erraticus


El que fuera líder de los legendarios Jethro Tull, sigue enriqueciendo su leyenda aunque ahora lo hace con su carrera en solitario. Si todos los discos que le quedan por hacer, van a ser con la calidad que 'Homos Erraticus1 atesora, habrá que hablar con quien sea para que el bueno de Ian Anderson se nos haga inmortal. Su folk progresivo alcanza aquí una brillantez que ya querrían para sí muchas estrellas del firmamento. 15 composiciones que él divide en tres partes, pero que responden magníficamente bien por sí mismas. Es agradable escuchar canciones como 'Doggerland', que podría haber sido incluida en cualquier álbum clásico de su banda madre, o la genial 'The Turnpike Inn', con clara vocación rockera sin descuidar la belleza del folk más cautivador.

Russell Allen & Jorn Lande - The Great Divide


Cuarta entrega de esta batalla que reúne a dos de las voces más impresionantes del rock y el metal, que parece no tener fin. Aunque si el resultado sigue siendo igual de satisfactorio que hasta el momento, por mí como si la batalla es infinita. Había gran expectación por saber como sería 'The Great Divide', al saberse que Magnus Karlsson no participaría, y que las composiciones, la producción, así como las guitarras, bajos y teclados, correrían a cargo de Timo Tolkki, quien en su día ofreciera la gloria con la banda Stratovarius, pero que últimamente estaba demasiado perdido buscando solución a sus propios errores. El resultado es sorprendentemente bueno, pues ese hard rock/heavy metal que nos habían ofrecido en los tres trabajos anteriores, tiene aquí una perfecta continuación, e incluso me atrevería a decir que estamos ante uno de los mejores discos del proyecto en sí.

Voyager - V


Parece que últimamente Australia está decidida a exportar numerosas bandas de metal progresivo. Voyager se formaron en Perth y debutaron en el año 2003. Hasta ahora han publicado cinco álbumes, siendo este 'V' el último en llegar a formar parte de su discografía. Aquí encontramos básicamente las estructuras elaboradas del progresivo, la rapidez del power metal, así como elementos electrónicos y alguna que otra pincelada 'djent'. El trabajo en la producción es abrumador, algo que las composiciones agradecen, todas ellas además con un contenido melódico que atrapa en cuanto le das unas pocas escuchas. Una visión diferente en cuanto al metal progresivo de otras formaciones que prefieren la técnica a la melodía.

Tom Petty & The Heartbreakers - Hypnotic Eye


Tom Petty avisó meses antes de la llegada de 'Hypnotic Eye',  que llegaba el momento de realizar un álbum de rock clásico. En parte lo ha conseguido, pero claro, siempre sabiendo lo que significa esa término dentro de los parámetros musicales del fenomenal artista estadounidense. Ciertamente endurece su sonido, aunque tampoco se desmarca demasiado de lo que venía ofreciendo últimamente en su discografía con los Heartbreakers. Ciertamente, canciones como 'American Dream Plan B', 'All You Can Carry', 'U Get Me High' o 'Power Drunk', son testigos de esa crudeza que tanto ansiaba, aunque no deja de lado las luminosas melodías pop, ni tampoco ese regusto blues que mostró en 'Mojo'. Se trata de un gran disco que hay que desgranar prestando la máxima atención, para dejarnos empapar de la música de este artista que va camino de ser una leyenda musical, si no lo es ya.

Syd Arthur - Sound Mirror


Últimamente no paran de formarse jóvenes bandas de rock progresivo. Claro que, si muchas de ellas tienen material e ideas suficientes para enriquecer el panorama musical, bienvenidas sean todas esas formaciones. Syd Arthur es una banda británica, concretamente de la zona de Canterbury, famosa por poseer una escena progresiva repleta de grupos impresionantes de la década de los setenta. Pues bien, parece que ellos quieren sumarse a esa selecta lista de bandas, a base de obras tan sugerentes como 'Sound Mirror', el segundo trabajo hasta la fecha, y que viene a confirmarlos como un nombre a tener en cuenta de aquí en adelante. No suenan tan sofisticados como aquellas famosas bandas de la escena que citamos, simple y llanamente porque prefieren aplicarle rasgos psicodélicos y algunos ramalazos de rock alternativo a su música. Me gusta que no intenten ser una mera copia, y por ese camino a mí me tienen ganado. Las canciones plasmadas no son demasiado extensas, más bien prefieren ir al grano, mostrando todas sus dotes musicales en composiciones más directas y comprimidas en el tiempo. Todo el disco es una maravilla, pero 'Hometown Blues' y 'Singularity' destacan por encima del resto, siempre bajo mi punto de vista.

Guillaume Perret & The Electric Epic - Open Me


No digo que este sea el disco del año porque ante tantos estilos y propuestas, eso es algo prácticamente imposible de decir, pero puedo asegurar que tras haberlo escuchado numerosas veces, me sigue sorprendiendo como la primera vez, y ello supuso que me quedase con la boca abierta. Esto es una obra maestra que si llega a salir en la época dorada del jazz, hoy sería todo un clásico a tener en cuenta. Igual exagero, pero este tipo de maravillas deberían ser estudiadas en los institutos. Guillaume Perret es un joven saxofonista de apenas 34 años y ha unido sus fuerzas junto a las de 'The Electric Epic' para confeccionar su tercer álbum de estudio, que responde al nombre de 'Open Me'. Solo escuchar 'Shoebox' es una inyección de adrenalina brutal. Aquí, el jazz, el rock, el funk y el progresivo tienen cabida y todos son protagonistas por igual. Que alguien más lo escuche, es una obligación.

Anathema - Distant Satellites


Los británicos Anathema se están haciendo veteranos. No por edad, sino porque ya poseen una discografía extensa y exitosa como para hablar a las claras de que son una banda puntera dentro de la música. La regularidad que poseen es digna de estudio y ésta vez no han querido ser menos a la hora de publicar 'Distant Satellites', el cual se aleja de la producción barroca de 'Weather Systems', para adentrarse en la oscuridad ambiental y así entregarnos una obra algo más calmada pero de igual intensidad, aunque canalizada de distinta manera, y obviamente, con espacio para guitarrazos memorables. Muchas composiciones comienzan de forma suave y van ganando en fuerza según pasan lo segundos. Esa es la tónica de un álbum que es otra muestra más de la calidad compositiva que atesoran.