miércoles, 30 de marzo de 2016

David Bowie - "Heroes" (1977)


Músicos participantes en el disco:
  • David Bowie (Voces, guitarras, teclados, saxofón y koto)
  • Brian Eno (Sintetizadores, teclados y efectos)
  • Robert Fripp (Guitarras)
  • Carlos Alomar (Guitarra rítmica)
  • George Murray (Bajo)
  • Dennis Davis (Percusión)
  •  Antonia Maass (Coros)
  • Tony Visconti (Coros)

Tan solo unos meses más tarde de la publicación del vanguardista y sanador Low, Bowie publica su continuación bajo el título de "Heroes", segundo trabajo de la llamada trilogía Berlín, y curiosamente el único de los tres que se graba por completo en la ciudad alemana, concretamente en los estudios Hansa.
La compañía discográfica nunca estuvo convencido del giro musical de Bowie, pero lo cierto es que el anterior álbum funcionó bien a nivel de ventas, por lo que pusieron más empeño a la hora de publicitar este trabajo.

"Heroes" es una vuelta de tuerca al sonido vanguardista y experimental de aquel, aquí quizás todavía más acusado por los métodos empleados en las grabaciones, y porque las piezas instrumentales son todavía más extrañas a primera escucha. Los textos son sencillos pero también liberados de cualquier tipo de atadura, mientras las canciones se fueron creando a base de experimentaciones varias con claras influencias del krautrock. 
Las sesiones para la gestación del álbum fueron tremendamente extensas y en el que apenas había momentos para la relajación, lo que propició que la grabación del mismo tuviese lugar en apenas dos meses. 
Siempre que se habla de este trabajo, todo el mundo tiende a destacar el trabajo de Bowie, pero también el de Eno y Robert Fripp, sin embargo Carlos Alomar ha sido un motor importante a la hora de aportar ideas y plasmar ideas aleatorias con el fin de terminar plasmadas en las composiciones. Ahora que mencioné a Robert Fripp, tengo que que apuntar que al músico le bastaron dos días con jornadas extensas de trabajo para aportar todas sus guitarras.

El disco arranca con "Beauty And The Beast", y lo hace con unos pianos que pronto se ven acompañados por diferentes guitarras, así como diversos efectos y una batería milimétrica. Los coros femeninos le confieren un sonido soul que casa bien con su art rock vanguardista. "Joe The Lion" es la siguiente en atacar, y lo hace bajo una capa de guitarras excelentes. La interpretación de Bowie a las voces es fascinante, y en la parte final no cesa en su recitado a pesar de que las guitarras escupen solos incendiarios que son absolutamente extraordinarios. 
Con "Heroes" nos adentramos en la composición capital del homónimo álbum. La voces de Bowie fueron grabadas con un micrófono Neumann, y con otros dos algo más alejados que supuestamente estaban desviados a una compuerta de ruido, tal y como se dice en la biografía "Starman" de Paul Trynka, mientras un dispositivo se encendía y las abría cuando sus voces rebasaban ciertos decibelios, haciendo que la voz de David sonara mucho más humana y tremendamente natural. El tratamiento mágico del sonido de guitarras de Fripp y Alomar, es manipulado con los artilugios novedosos de Eno.  Un himno atemporal que no ha tenido demasiada trascendencia en las listas de éxitos, todavía menos en las norteamericanas, sin embargo su grandeza ha motivado que se erija como una de las canciones más reconocibles del artista y de la música popular en sí.
"Sons Of The Silent Age" contiene por momentos unas voces algo más nasales por así decirlo, aunque en los estribillos cambia para mostrar mucho más poderío, mientras es abrazada por unos geniales coros. La composición es de lo más convencional dentro del álbum en sí, pero con unas melodías bastante curiosas, y puntuales aportes de saxofón a cargo del señor David Bowie. "Black Out" cuenta con unas guitarras iniciales realmente formidables, mientras la base rítmica es tremendamente marcada y efectiva. Con ella finaliza la primera parte del disco, iniciándose una segunda con mayoría de cortes instrumentales.

Hay diferentes teorías a la hora de enfocar el significado del título de "V-2 Schneider", aunque la más acertada parece ser la que indica que se trata de un tributo a la figura de Florian Schneider, miembro fundador de los Kraftwerk, banda referente para Bowie en aquel instante, y al nombre de las mortíferas armas que tanto daño habían hecho en su momento. Se trata de un corte casi instrumental, ya que al final se repite varias veces el título, donde el krautrock vuelve a mostrarse sin tapujos, y en la que el saxofón vuelve a contar con gran protagonismo. "Sense of Doubt" por su parte cuenta con cuatro notas repetidas de forma descendente y decadente, además de diferentes aportes de sintetizadores para aportar un ambiente totalmente lúgubre. Con "Moss Garden" nos adentramos en los sonidos más propios del Asia Oriental, perfectamente plasmado gracias al koto, un instrumento tradicional japonés, aunque de origen chino, que Bowie empleó para una canción que bien podría ser reproducida en los spa de todo el mundo. "Neuköln" sigue con la vertiente oscura y minimalista de "Sense of Doubt",  pretendiendo plasmar el lúgubre ambiente que se vivía en el sector berlinés de Neuköln, aunque aquí sí hay espacio para diferentes pasajes sonoros menos monótonos y con ciertas melodías que nos recuerdan al mundo árabe, bien enlazado por ello con la última "The Secret Life Of Arabia", único tema de esta segunda mitad que es totalmente cantada, poniendo el broche final con un tema por momentos extraño, aunque guardando ciertos elementos vitalistas.

"Heroes" siguió con la experimentación iniciada por Bowie en Low, donde los sonidos vanguardistas herederos del krautrock cobraron mucha fuerza, aunque aquí se volvieron más sólidos y fríos, con momentos espeluznantes gracias a ambientaciones lúgubres y minimalistas ejemplarizadas en las composiciones instrumentales, pero también con otros donde las guitarras y sus efectos, además de una base rítmica apasionante y las interpretaciones vocales de Bowie, logran quebrar el hielo y aportar una variedad esencial que hacen de este disco uno de los más importantes de la carrera del artista.

Mi puntuación: 8'5

Tracklist:
  1. Beauty And The Beast
  2. Joe The Lion
  3. Heroes
  4. Sons Of The Silent Age
  5. Black Out
  6. V-2 Schneider
  7. Sense of Doubt
  8. Moss Garden
  9. Neuköln
  10. The Secret Life Of Arabia



martes, 8 de marzo de 2016

20 grandes discos de Glam Rock.

La escena glam rock es un movimiento fascinante que a lo largo de la historia de la música ha tenido una gran importancia y ha dejado muchos álbumes magistrales para el recuerdo.
En esta lista intentaré mostrar algunos de los discos que en mayor medida definen el glam rock, ya sea por obras clásicas que han ayudado a explotarlo, u otras más recientes que independientemente de la época en la que han sido publicadas, recogen gran parte de la esencia del movimiento y su sonido.
Ojo, no incluyo aquí álbumes de glam/hair metal, pues tendrán su propio espacio más adelante.

David Bowie - The Rise and Fall of Ziggy Stardust and The Spiders From Mars (1972)


Uno de los discos más rockeros y excitantes de la carrera de David Bowie, que aquí contaba con el respaldo de unos músicos geniales como el guitarrista Mick Ronson, el bajista Trevor Bolder, y el batería Mick Woodmansey. Esta ópera rock conceptual posee momentos realmente vibrantes en títulos como el mastodóntico "Moonage Daydream" donde Ronson aporta unas guitarras sensacionales, la gema pop rock "Starman" de melodías vocales exuberantes, la imprescindible "Ziggy Stardust" o la adictiva "Suffragette City". No hablamos de una obra tan pulcra y cristalina como el también esencial Hunky Dory, pero resulta menos contenido, más salvaje y grandilocuente.

Neil Merryweather - Space Rangers (1975)


Una obra delirante liderada por el bajista Robert Neillson Lillie. Space Rangers se instala en el glam rock de canciones efervescentes que van desde el pop hasta el hard rock e incluso el progresivo. A pesar de aquí ya se vislumbran pinceladas psicodélicas, no sería hasta el posterior Kryptonite donde dejaría que toda ella fluyese sin ningún tipo de límites. Las composiciones son bastante eclécticas, con desarrollos instrumentales interesantes y líneas vocales interesantes a la par que melódicas. 

Mott The Hoople - All The Young Dudes (1972)


Excelente formación británica de glam rock cuya actividad discográfica ha sito un tanto efímera. Supieron aprovechar el entorno para sacar a relucir su estética, sonoridad y talento. La portada del álbum corresponde a George Underwood, el mismo que creaba las de David Bowie, y a su vez éste último les escribió la canción que a la postre sería la más importante en la obra de Mott The Hoople. Esa canción es la misma que aporta el título a un álbum producido por el propio Bowie, y que llevó a Ian Hunter y los suyos a ser más reconocidos en el panorama rock, allanando el camino para dos trabajos posteriores de grandísima calidad. Sobresalen también los cortes "Sweet Jane", versión de la Velvet Underground, "Sucker" y la orquestal "Sea Diver".

Cockney Rebel - The Psychomodo (1974)


Formación británica de glam rock de clara tendencia al pop más barroco y elementos art rock. Su primer debut ya resultó ser una obra destacada por la creatividad de la banda en cuanto a la búsqueda de melodías vocales e instrumentación. En The Psychomodo siguen con esa tendencia, pero aquí contarían con la producción de un ilustre como Alan Parsons, y sería testigo de la gestación de composiciones tan sugerentes como la inmediata "Mr. Soft" o la grandilocuencia de "Ritz", donde los desarrollos instrumentales brillan por su astucia melódica.

The Ark - In Lust We Trust (2002)



Grupo sueco ya extinto que ha tenido relativa importancia en los países escandinavos. Comenzaron con We Are The Ark, un álbum prometedor que dejaba a las claras el buen gusto por las melodías pop y rock de clara tendencia glam. In Lust We Trust reafirmó aquella propuesta gracias a canciones mucho más redondas con una mayor elaboración de melodías pegadizas y efervescentes. Ola Salo, principal compositor y vocalista de la banda, es un músico carismático que no duda en mostrar su carisma por medio de unas interpretaciones vocales melodramáticas y gestos de todo tipo en los conciertos. Sorprenden canciones como la inicial "Beauty Is The Beast", la clarificadora "Father of a Son", la gema pop "Calleth You, Cometh I", y la ambiciosa "The Most Radical Thing To Do".  

Lou Reed - Transformer (1972)


Tras un debut en solitario bastante irrelevante y anodino, Lou Reed sacó toda su inventiva y artillería en Transformer, producido por David Bowie y Mick Ronson, los cuales además participan activamente en la creación del mismo. Lou se aleja del rock experimental de la Velvet Underground para introducirse de lleno en el glam rock que explotaba en ese momento, y ofrecía una serie de canciones llamativas que a la postre se convertirían en referentes de la obra del artista. La inicial "Vicious" anuncia la calidad sonora que nos aguarda, mientras la hablada y sugerente "Walk On The Wild Side" se convertía en un éxito casi de forma instantánea. Además, "Perfect Day" nos muestra la cara más sensible de Reed, mientras la exquisita y melódica "Satellite Of Love" es un caramelo irresistible de pomposas melodías y coros extraordinarios. 

Alice Cooper - Billion Dollar Babies (1973)


Dentro de sus obras más glam, ésta es sin duda la más madura, diversa y sofisticada bajo mi punto de vista. Anteriormente ya había dejado entrever su lado glam en discos resultones de los que se podían extraer algunos clásicos del artista, sin embargo aquí se desprende de la crudeza y suciedad del rock de garaje primigenio para sonar algo más cristalino y con muchos más matices que enriquecen la propuesta sonora. Títulos como "Generation Landslide" y sus aportes de armónica, la extraordinaria canción homónima, la espectacular y dinámica "No More Mr. Nice Guy", además de la imponente "Hello Hooray", aportan el lado más melódico mientras "Elected" todavía se arropa con la crudeza de antaño. Billion Dollar Babies fue un éxito comercial a ambos lados del Atlántico.

Sparks - Kimono My House (1974)


Estupenda formación estadounidense que comenzó su andadura en la música a finales de la década de los sesenta, pero no fue hasta entrados los setenta cuando comenzaron a llamar la atención de la crítica y el público. Comenzaron siendo un grupo al uso, para terminar publicando sus mejores trabajos como dúo integrado por los hermanos Ron y Russell Mael. Bien integrados en el glam, también ayudaron a sentar las bases de la new wave que vendría unos años después. Kimono In My House es una obra fascinante y el pistoletazo de salida a una serie de discos excelentes publicados de manera consecutiva. Las melodías son estupendas en todo el disco, pero la inicial "This Town Ain't Big Enough For Both Of Us" sorprende de buenas a primeras, ya no solo por la contundencia de sus guitarras, sino por la creación de unas líneas vocales apasionantes.  

Roxy Music - For Your Pleasure (1973)


Antes de terminar derivando en un grupo pop rock algo más convencional aunque igualmente creativo, Roxy Music eran una formación muy vinculada al glam rock, Sus discos con Brian Eno a los sintetizadores resultan para mí los más apasionantes y creativos. Ahí se encuentra este For Your Pleasure, un álbum que venía a reafirmar la propuesta del debut homónimo, aunque yendo todavía más lejos en términos cualitativos. Las voces de Bryan Ferry son excepcionales, pero a la par se encuentran las guitarras de un inspirado Phil Manzanera, bien presentes en canciones como "In Every Dream Home A Heartache". La inicial y genial "Do The Strand" intimida desde los compases iniciales, mientras Andy Mackay hace de las suyas en "Editions Of You" con su saxofón. 

Sweet - Sweet Fanny Adams (1974)


The Sweet proceden de una vertiente algo más dura, enfocando el grueso de su sonido a un sólido hard rock con evidentes elementos glam. Esa inclinación hacia canciones más rockeras tiene su punto de inflexión en este trabajo repleto de excepcionales guitarras, una base rítmica demoledora y magníficas líneas vocales coronadas por grandilocuentes y divertidos coros. "Set Me Free" es un corte afilado que contrasta con la divertida "Peppermint Twist", mientras "Heartbreak Today" ofrece unos delirantes coros con máxima acentuación en sus excepcionales e infecciosos estribillos. 

Slade - Slayed? (1972)


Grupo británico que a pesar de contar con una cierta actividad a mediados de la década de los sesenta, no fue hasta el año 1970 cuando adoptaron finalmente el nombre de Slade. Debutaron ese mismo año con Play It Loud, pero hubo que esperar a la publicación de Slayed? para poder comprobar el potencial real de la banda. La mayoría de las composiciones fueron firmadas por el vocalista y guitarrista Noddy Holder, y el bajista Jimmy Lea, salvo dos versiones, "Move On" de Janis Joplin, y "Let The Good Times Roll" de Shirley and Lee. Los hits del álbum son "Mama Weer All Crazee Now" y "Gudbuy T'Jane". 

Hanoi Rocks - Bangkok Shocks, Saigon Shakes (1981)


Banda finlandesa que está tremendamente influenciada por grupos como The New York Dolls y los Stones. Su glam rock posee retazos de hard rock, power pop e incluso cierta actitud e inmediatez punk. Bangkok Shocks, Saigon Shakes es el álbum debut de la banda, donde de buenas a primeras dejan rápidamente entrever su fórmula musical en la cual predominan las guitarras y las melodías vocales con gancho, además de los omnipresentes coros. Andy McCoy es el guitarrista y claro compositor de la banda, aunque la imagen, la actitud y las voces de Michael Monroe son santo y seña de Hanoi Rocks, los cuales son considerados un grupo de culto, ya que a pesar de haber influenciado a bandas como los Guns N'Roses, jamás contaron con una presencia comercial masiva. 

Queen - Sheer Heart Attack (1974)


Quiero dejar bien claro que para mí la obra maestra absoluta de los británicos Queen es A Night At The Opera, pero en una lista de glam rock debo incidir en esa faceta de la que aquella no está exenta, pero que sin embargo parece más clara en Sheer Heart Attack, uno de los álbumes más injustamente olvidados, probablemente porque se encuentra en la antesala de la explosión comercial del grupo. Aquí las guitarras tenían un mayor protagonismo, por lo que los riffs son aquí principales protagonistas junto a creativos solos, como se demuestra en canciones como la espectacular "Brighton Rock", la contenida y melódica "Now I'm Here" y la fiera "Stone Cold Crazy". De todas maneras estamos ante un trabajo igualmente variado, con gemas pop rock como "Killer Queen", lo más parecido a lo que encontraríamos tan solo un año más tarde en el disco clave ya citado. 

Suede - Dog Man Star (1994)


El glam rock en la década de los 90 siguió contando con ciertos grupos que todavía portaban dicha bandera, a pesar de enfocarse de manera diferente e inclinarse hacia otro tipo de sonidos. Ahí tenemos a los británicos y alternativos Suede, los cuales dejaban espacio para mostrar esa ambigüedad sexual derivada del glam. Dog Man Star es el segundo álbum de una banda que ya en su debut dejó unos cuantos hits maravillosos, pero aquí sonarían aún mejor y la creatividad sería todavía más evidente, sobre todo en singles de éxito como "We Are The Pigs", de deliciosas melodías vocales, o las esenciales "The Wild Ones" y "New Generation", todas ellas firmadas por Bret Anderson y Bernard Butler.

The Sensational Alex Harvey Band - The Impossible Dream (1974)


En buena parte de la década de los setenta consiguieron ser unos referentes del glam, aunque parece no haber sido suficiente como para trascender a nuevas generaciones, cayendo con el tiempo en el olvido y convirtiéndose en un entrañable grupo de culto de gran calidad. The Impossible Dream consiguió cierta repercusión en los charts británicos gracias a un disco que potenció y mejoró la propuesta del también genial Next... que contenía el afamado tema homónimo. 

Kiss - Kiss (1974)


Aquí comenzó la andadura de uno de los nombres más rentables del rock si entramos a analizar y valorar su posición en la industria musical. Hard rock con altas dosis de glam que aquí se unían para plasmar una de las obras más destacadas y genuinas de la banda estadounidense. El icónico impacto visual estuvo a punto de superar por momentos la calidad de su música, pero es innegable que cuando se propusieron hacer buenos discos, casi todos ellos en la década de los setenta, dejaron una serie de composiciones maravillosas. En este debut hay grandísimos mimbres de la mano de la eficaz "Strutter", la genial "Cold Gin", el himno "Deuce" o la más elaborada "Black Diamond".  

Be-Bop Deluxe - Sunburst Finish (1976)


Banda británica con una corta carrera que le ha valido sin embargo para publicar una serie de álbumes de una calidad envidiable. De todos ellos elijo Sunburst Finish, quizás el que más me ha convencido, gracias sobre todo a canciones como "Ships In The Night", su single de éxito que tuvo una cierta presencia a ambos lados del Atlántico. El disco se mueve por estilos como el glam rock y el art rock, con instrumentaciones sofisticadas y elaboradas, todas ellas compuestas por su líder Bill Nelson. 

New York Dolls - New York Dolls (1973)


Los New York Dolls son un grupo norteamericano de glam rock y ciertas reminiscencias punk, influencido claramente por bandas como The Stooges, MC5, Rolling Stones, T. Rex, pero también por la época glam de Bowie. Este debut, considerada la obra maestra por excelencia de la agrupación, posee una colección de canciones vitalistas, potentes y con cierto gancho melódico. De aquí se puede extraer su hit "Personality Crisis", sin olvidar las excepcionales "Looking For A Kiss" y "Trash".

Wizzard - Wizzard Brew (1973)


La carrera de Wizzard duró lo que un pestañeo de ojos. Apenas cuatro años de actividad que se resumen en dos discos, de los cuales el primero de ellos es el realmente importante y por el que realmente se han hecho un huequecito en un glam rock, que ellos han potenciado con elementos jazz y progresivos. Una excentricidad que bien ha merecido la pena componer, y que no destaca por ser un álbum de hits, sino de un todo que debe ser analizado como tal. La mente maestra de Roy Wood funcionó aquí a pleno rendimiento.

T. Rex - Electric Warrior (1971)


Álbum icónico, santo y seña del glam rock que fue publicado por T. Rex, formación británica liderada por el carismático y excesivo Marc Bolan. Electric Warrior fue el segundo álbum en ver la luz, y el encargado de dar el pistoletazo de salida a una serie de trabajos fascinantes que acabarían reportando a Bolan y los suyos una fama más que merecida. Considerado por muchos como el disco que definió el glam rock, fue producido por Tony Visconti, quien también trabajaría codo con codo con gente como Bowie , Iggy Pop, Gentle Giant o Thin Lizzy, entre otros. "Get It On" es quizás la canción más famosa de un álbum que también contiene magníficas e imprescindibles joyas como "Mambo Sun", "Cosmic Dancer", "Jeepster" o "Planet Queen".  

viernes, 26 de febrero de 2016

David Bowie - Low (1977)


Músicos participantes en Low:
  • David Bowie (Voces, guitarras, saxofón, arreglos, bajo, sintetizadores, armónica, xilófono, vibráfono, percusión)
  • Brian Eno (Sintetizadores, coros, Minimoog, efectos, teclados, chamberlín, piano)
  • George Murray (Bajo)
  • Ricky Gardener (Guitarras)
  • Carlos Alomar (Guitarra rítmica)
  • Eduard Meyer (Violonchelo)
  • Dennis Davis (Percusión)
  • Roy Young (Piano, farfisa)
  • Peter Robinson (Piano, sintetizadores)
  • Paul Buckmaster (Piano, sintetizadores)
  • Mary Visconti (Coros)
  • Iggy Pop (Coros en "What In The World")

Tras los flirteos con el "plastic soul" y el funk de un dudoso Young Americans y un fantástico Station To Station, y una vez terminada la gira de este último por los Estados Unidos, Bowie ya tenía en mente mudarse a Europa, al principio con la vista puesta en Suiza, en la que llegó a vivir, pero poco a poco fue convenciéndose de asentarse finalmente en Alemania junto a Iggy Pop, con el propósito de sacar adelante sus inquietudes musicales, pero también para poner fin a los abusos incesantes de cocaína. La realidad es que durante un tiempo en el continente europeo, y viajando a diferentes países, entre ellos Polonia, que le inspiraría a la hora de componer un tema del álbum que nos ocupa, no estuvo exento de contratiempos en países como Rusia, pero sobre todo en el Reino Unido, concretamente en la estación Victoria, cuando se dirigió a sus seguidores por medio de un saludo. Hasta ahí nada relevante, el problema vino cuando varios medios de comunicación publicaron una foto de Andrew Kent, fotógrafo que precisamente viajaba con él en aquellas fechas, con un Bowie pareciendo hacer un saludo fascista. Ese supuesto saludo, unido a unas declaraciones polémicas en Suecia días antes, hicieron que todo se entremezclase, teniendo David que salir al paso para desmentir tal saludo, y matizar aquellas palabras añadiendo que él no tenía nada que ver con el movimiento nazi. Sus compañeros salieron en su defensa, alegando que jamás se habían sentido ofendidos, ya que incluso en su entorno había personas judías, señalando además que Bowie jamás había sido racista. Todo encaja si tenemos en cuenta que David ha trabajado con músicos de diferentes razas y creencias en su carrera. 
Más adelante Bowie señaló que en aquel tiempo las drogas habían hecho mella en su estado mental, y sobre todo el adoptar el papel de un seductor frío y malvado como "The Thin White Duke", había sido una carga para él. A pesar de que muchos habían tildado aquello de montaje y de oportunismo aprovechándose de su estado de alucinación mental, su reputación se puso en entredicho. Era el momento de un reciclaje musical, espiritual y personal.

A pesar de que Bowie quería trabajar con su amigo Iggy en Alemania, fue finalmente Francia, y concretamente sería el estudio Chateu D'Hérouville el que presenciaría los siguientes movimientos de ambos. El sitio sería familiar para David, ya que allí grabó el disco de versiones Pin Ups
Tras una vuelta a Suiza, donde estaba la que en ese momento era su pareja Angie, de la que no se esperaba que siguieran juntos mucho más tiempo, volvería a Francia para producir y componer parte del primer álbum en solitario de Iggy Pop. Ambos decidieron después ir a Múnich e instalarse en Haupstrasse 155, terminando además de grabar el álbum de Iggy en los estudios Hansa. A partir de aquí, Bowie decide poner todo su empeño en un nuevo trabajo, y para llevar a cabo la tarea quiso contar con la ayuda de Brian Eno, y por supuesto con la mano amiga de Tony Visconti.

David regresa a Francia con Visconti y el resto de músicos, excepto Eno, el cual llegaría más tarde, mostrando ciertas ideas y dejando claro que en todas ellas deberían plasmar el sello personal de cada uno. Bowie sentía simpatía por la música de los vanguardistas Neu!, Popol Vuh o Kraftwerk, incluidos en el movimiento Krautrock, y eso le dio un empujón a su inspiración, dejando un hueco importante para la experimentación y la utilización de diferentes instrumentos y trucos electrónicos.
Low se inicia con "Speed Of Life", un corte instrumental donde uno se hace a la idea de lo que se buscaba en el álbum. Sin embargo, es la guitarra de Ricky Gardener la que brilla con luz propia. Un hecho puntual como el que Angie apareciese en las sesiones con un fiel amigo, desembocó en una pelea entre este y Bowie, con cristales rotos de por medio, inspirando la gestación de "Breaking Glass", donde aquí además de los juguetes de Eno y las guitarras, destacaba una gran base rítmica. "What In The World" es quizás el corte menos logrado, pues bajo mi punto de vista cuenta con momentos demasiado sobrecargados, a pesar del aliciente de los coros de Iggy Pop. "Sound And Vision" aparece en escena con un magnífico juego de guitarras, y sobre todo la exquisita interpretación de Bowie al saxofón, y como no, a las voces. Es el hit indiscutible del disco, y eso que su estructura no es para nada convencional. Geniales las aportaciones vocales de la pareja de Tony, Mary Visconti,
Un accidente que Bowie tuvo con su Mercedes en Suiza dio como resultado la canción titulada "Always Crashing In The Same Car", con un tratamiento espectacular en el sonido de guitarras y unas líneas vocales de Bowie más sugerentes y susurrantes. "Be My Wife" es deliciosamente melódica y posee una instrumentación igualmente rica en matices. El final de lo que en su momento fue la primera cara reside en la instrumental "A New Career In A New Town", que siguiendo la tónica de la misma, ni siquiera alcanzaba los tres minutos de duración. Está inspirada en la propia mudanza de Bowie y en la búsqueda para comenzar una nueva época en su carrera, de ahí que haya ramalazos optimistas.

La segunda parte, instrumental toda ella salvo puntuales alaridos, incide en la experimentación, aunque esta vez con un marcado carácter "ambient". Esta cara comienza con "Warszawa", sin duda una de mis favoritas del disco. Precisamente inspirada en una escena que Bowie presenció en la capital polaca, e iniciada por una secuencia de notas que Eno escuchó al hijo de Tony Visconti, cuando este toqueteaba el piano del estudio. Contiene unos pequeños adornos vocales realizados por Bowie aunque sin texto, simplemente emitiendo sonidos inspirados en cantos balcánicos. Preciosa, melancólica y magistral. "Art Decade" es inquieta por sus atmósferas y su vibráfono, mientras "Weeping Wall", cuyos instrumentos utilizados son tocados íntegramente por Bowie, crean algunos pasajes hipnóticos y bellos. Para el final,"Subterraneans", que junto a "Warszawa" son las piezas más extensas del álbum. Si no estoy mal informado, está inspirada en el Berlín Este, lo que viene a mostrar la parte más germana del álbum junto a la citada "Weeping Wall".

Low es probablemente el salto musical más arriesgado de Bowie y el inicio de la llamada "trilogía berlinesa", aunque hay que decir que el disco fue grabado en Francia y mezclado en Alemania, pero es obvio la influencia germana en el mismo. El cambio sonoro es brutal, lo que ha llegado a descolocar a críticos y seguidores del artista británico, y es que en un momento en que el punk británico estaba en auge, él opta por asentarse en otro país e ir contracorriente. Incomprendido inicialmente, hoy considerado una obra maestra sin paliativos. Además ayudó a David a reencontrase consigo mismo, a recuperarse tanto en lo mental como en lo físico, y a sobrevivir en una década en la que si llega a proseguir con los mismos excesos, probablemente no habría salido vivo de allí.

Mi puntuación: 9'25

Tracklist:
  1. Speed Of Life
  2. Breaking Glass
  3. What In The World
  4. Sound And Vision
  5. Always Crashing In The Same Car
  6. Be My Wife
  7. A New Career In A New Town
  8. Warszawa
  9. Art Decade
  10. Weeping Wall
  11. Subterraneans




David Bowie - Diamond Dogs (1974)



Músicos participantes en el disco:
  • David Bowie (Voces, guitarras, saxofón, melotrón y sintetizador)
  • Alan Parker (Guitarras)
  • Herbie Flowers (Bajo)
  • Tony Newman (Batería)
  • Aynsley Dunbar (Batería)
  • Mike Garson (Teclados)

Diamond Dogs es el álbum que supone la ruptura con parte de su pasado, ya que para la ocasión no contaría con la formación clásica con la que había tocado los cielos del rock. Además, estamos ante el último ejercicio glam, y de hecho aquí ya se pueden ir apreciando ciertos elementos que anunciarían ese cambio que poco después sería muchísimo más drástico. Después de un decepcionante álbum de versiones como Pin Ups, volvería a la carga con nuevo material inédito e inspirado ligeramente en la obra "1984" de George Orwell. Digo ligeramente porque la mujer de Orwell rechazó cederle los derechos, aunque obviamente conservó parte de la temática, con textos apocalípticos y futuristas.

La impactante portada es obra del dibujante Guy Peellaert, logrando que Diamond Dogs llame la atención desde su apartado visual. 
Una de las novedades es la vuelta de Visconti para producir y mezclar parte del álbum, aunque habría pistas trabajadas por Keith Harwood, además de la labor global del propio Bowie. Por ello, las sesiones de grabación cubrieron diferentes etapas. 
En aquellos tiempos y por diversos factores, David comenzó a abusar de la cocaína, lo que se tradujo en un comportamiento a veces errático que le llevaba a adoptar una actitud paranoica trasladada al terreno musical, incluyendo a veces capas y capas sonoras que por momentos podrían resultar un verdadero caos, además de atribuirse créditos en guitarras cuando no tocaba, y que después comentaré cuando llegue el momento.
Mike Garson repetía en los teclados tras su trabajo en Aladdin Sane y su colaboración en Pin Ups. El resto de los músicos debutaban, y la verdad es que no lo hicieron nada mal.

El álbum se abre con una introducción de narración intrigante, la cual enlaza rápidamente con el tema que da título al álbum, muy salpicado por el sonido de los Stones, y apoyado por unos textos extraños a la par que interesantes en algo más de seis minutos de buen ejercicio guitarrero, aunque eso sí, con efectos sonoros que bajo mi punto de vista empañan un tanto la canción. Aunque aparecen como tres pistas diferentes, lo cierto es que "Sweet Thing/Candidate/Sweet Thing (Reprise)" están unidas como si fuesen un solo tema. A decir verdad, se podría decir que aquí David Bowie roza la excelencia en su interpretación vocal, pasando de registros graves a tonos altos en apenas unos segundos, y todo ello con líneas vocales sumamente hermosas, afectadas y muy melódicas. Hay que destacar que, además de los teclados y pianos de Garson, las guitarras (las toca en casi todo el disco) y los vientos corren a cargo de Bowie, que si bien tiene una manera de tocar diferente a la de Ronson, el resultado es espectacular, mucho mejor de lo que cabía esperar.  "Rebel, Rebel" es el hit del disco, un single sencillo a la par que efectivo, con un riff infeccioso del que Bowie se atribuyó en los créditos, y es que a pesar de que fue quien dijo a sus compañeros que quería que lo tocasen como él mostraba y al más puro Stones, no era capaz de darle el enfoque y la soltura deseada, por lo que realmente fue grabado por Alan Parker en el estudio. No se sabe muy bien porqué hizo eso, aunque obviamente las circunstancias del momento y los abusos de ciertas sustancias nublaron la vista del artista principal.

Aparece en escena "Rock 'N' Roll With Me", un corte que se inicia con unos sencillos pero entrañables pianos, enfocándose hacia una especie de balada en la que nos acerca a un Bowie más entregado a ciertos elementos soul, faceta en la que profundizaría más adelante. "We Are The Dead" se apodera de nuestros oídos con su aire trágico, notables coros y estupendas líneas vocales claramente oscuras. "1984" posee una instrumentación animada, incluso con cierto aire discotequero, guiada por las guitarras wah-wah de Alan Parker (aquí sí figura oficialmente en los créditos) y culminada en un estribillo bastante adictivo. "Big Brother" es bajo mi punto de vista uno de los momentos cumbre del álbum. La forma en la que David va abordando cada estrofa, la instrumentación, perversa por momentos, junto a puntuales palmadas que se extienden incluso a los melódicos estribillos, conforman un cóctel explosivo en el que la sección de viento cobra nuevamente muchísima importancia. Lo que ya me descoloca es ese final titulado "Chant Of The Ever Circling Skeletal Family", una especie de outro que podría tener su gracia si no se alargara tanto, y por supuesto si no se hubiese incluido ese horripilante final.

"Diamond Dogs" refleja buena parte del estado en que se encontraba David Bowie en ese momento, el cual vivía la vida de una estrella del rock, con excesos de todo tipo, incluyendo abuso de drogas, ejemplificando la autodestrucción y las ganas de vivir aquellos días demasiado deprisa. La obsesión por controlarlo absolutamente todo, por recargar las canciones y sobreactuar hasta límites insospechados pudo dar al traste con un disco cuya materia prima es de una calidad notable. Por fortuna, el talento de Bowie y sus músicos mantuvieron el barco a flote, bien es cierto que hay un par de canciones en los que se podían ahorrar la inclusión, y haber optado por otras que pudieran haber dejado en el tintero. Pienso que quizás el disco se ha infravalorado desde cierto sector por factores como los que indico, además de que obviamente parecía la transición del glam al soul y la predilección por otros sonidos. Otros sin embargo opinan que obviamente no llega al nivel de sus obras maestras, pero estamos ante un trabajo formidable. Creo que hay razones válidas expuestas en ambas direcciones. 

Mi puntuación: 7'25

Tracklist:

  1. Future Legend
  2. Diamond Dogs
  3. Sweet Thing
  4. Candidate
  5. Sweet Thing (Reprise)
  6. Rebel, Rebel
  7. Rock 'N' Roll With Me
  8. We Are The Dead
  9. 1984
  10. Big Brother
  11. Chant Of The Ever Circling Skeletal Family






jueves, 25 de febrero de 2016

David Bowie - Aladdin Sane (1973)



Músicos participantes en el disco:
  • David Bowie (Voces, guitarra, armónica, saxofón, sintetizador y arreglos)
  • Mick Ronson (Guitarras, piano y arreglos)
  • Trevor Bolder (Bajo)
  • Mick Woodmansey (Batería)
  • Mike Garson (Piano)
  • Ken Fordham (Saxofón y flauta)
  • Bux (Saxofón y flauta)
  • Juanita Franklin (Coros)
  • Linda Lewis (Coros)
  • Mac Cormack (Coros y percusión)


Aladdin Sane propone, a grandes rasgos, un sonido glam que nos recuerda en ciertos momentos a la propuesta del anterior trabajo. Bien es cierto que el concepto sonoro varía porque el contenido plasmado incluso puede llegar a pecar de poca homogeneidad, lo cual le confiere también un atractivo añadido precisamente por ello. Bowie sigue aquí instalado en la burbuja glam rock de brillantina, pero aplicando una capa pop con pinceladas de diferentes tonalidades, y dejando entrever su gusto por el art y el piano rock. En cierta medida, es un álbum más complejo que el Ziggy Stardust.

A través de la mítica e icónica portada, podemos atravesar un universo musical que fue creado mientras David giraba con la banda por los Estados Unidos. Sin apenas tiempo para digerir la obra que lo estaba aupando al Olimpo del rock, sigue trabajando como si no hubiese mañana, lo que le ha llevado a publicar durante un buen tiempo un disco o más por año.  
Nuevamente sería el señor Ronson una pieza fundamental para Bowie, pero también los músicos con los que fue trabajando, alguno de ellos participando en el propio álbum.

No sé si Bowie era consciente de que igualar la grandeza de Hunky Dory y The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars, sobre todo este último por ser el que comenzaba a darle al artista el ansiado estrellato, sería prácticamente imposible por diferentes factores difíciles de frenar o apartar, pero a cambio ofreció un punto de vista diferente, un eclecticismo notorio a lo largo de las diez composiciones elegidas, dejando claro que iba a hacer lo que le apetecía en ese momento, resultando además un trabajo divertido.

Nuevamente, Bowie y su equipo acuden a los Trident Studios, donde compartirá de nuevo tareas de producción con Ken Scott. El proceso de grabación se llevó a cabo desde octubre de 1972 hasta finales de enero del año siguiente, aunque las prisas por publicar el álbum jugaron alguna que otra mala pasada. Empezando por la mezcla de "Watch The Man", donde la voz se queda bastante camuflada por el grueso de la instrumentación. Ellos afirman que realmente tenían otra mezcla con las voces más destacadas, pero que finalmente optaron por la otra. Ellos sabrán, pero ciertamente se queda coja en determinados momentos, a pesar de ser una canción excitante en la que las guitarras son un torbellino incesante realzadas por exquisitos pianos y puntuales coros grandilocuentes. 
La pausa y la exquisitez la pone la canción que da título al disco, un jazz tétrico coronado por un magnífico solo de piano de Mike Garson que según cuenta, grabó en una sola toma, animado por el propio Bowie para sacar lo mejor de sí mismo.
"Drive In Saturday" es un precioso medio tiempo sofisticado con suaves líneas vocales, una excelente labor en los coros, y buenos aportes a cargo de los vientos. Por su parte, "Panic In Detroit" es algo más acelerada y cruda, incluyendo una sugerente percusión a cargo de Cormack. Bowie junto a Ronson y Bolder buscaban un ritmo inspirado en Bo Diddley, a lo cual Woodmansey se negó, limitándose a tocar la batería como él quería, y de ahí la inclusión de una parte extra de diversos instrumentos de percusión y congas.

Entramos de lleno en una de las canciones más hard rockeras del álbum con "Cracked Actor". Las guitarras de Ronson rugen sin cesar, mientras Bowie canta unas melodías vocales tremendamente adictivas y festivas. Un tema enérgico y directo que contrasta con "Time", un título de cierto aire cabaretero en el que Bowie la interpreta vocalmente de manera afectada y exagerada, mientras Garson se libera con un ejercicio magnífico en el piano. Llega el turno de "The Prettiest Star", un tema inspirado en Angie, la pareja de David en ese momento, y donde el señor Ronson aporta parte de su magia a las seis cuerdas. Lo que sí no entiendo es la inclusión de la versión de los Rolling Stones "Let's Spend The Night Together", más allá de dejar claro que en aquel momento David Bowie estaba tremendamente influenciado por los Stones. Tras ello, la genial "The Jean Genie", inspirada en el "I'm A Man" de Bo Diddley, y sobre todo en la revisión que hicieron después de la misma los The Yardbirds. Este tipo de homenajes tan explícitos fueron muy frecuentes en la época, sobre todo en el mundo del blues, aunque algunas veces llegaron incluso a ser acusados de plagio, aunque no es el caso con Bowie. La canción se convirtió en un delicioso hit, otro más para la colección del camaleón británico.
Para el final, "Lady Grinning Soul", que bajo mi punto de vista es una de las gemas más preciadas del álbum. Todo dramatismo en una interpretación magistral de Bowie a las voces, siempre apoyadas en los monumentales pianos de Mike Garson. Una orgía musical en la que obviamente intervienen y suman Ronson, Bolder y Woodmansey.

Aladdin Sane es un álbum tremendamente rico en matices, variado, y por lo tanto menos homogéneo, pero como he dicho en su momento, parte de ello hace que tenga personalidad propia y no sea una mera copia del aclamado Ziggy Stardust. Podríamos decir incluso que resulta más completo, vistoso y atrevido que aquel, pero la cronología manda, y aquel emanaba frescura y buen hacer por todos sus poros. Al disco le penalizan un par de canciones un tanto descafeinadas, pero por lo demás estamos ante un disco formidable, reconocido por muchos como una de las obras más carismáticas de Bowie. El canto de cisne perfecto para la progresiva disolución de la formación clásica del artista, de hecho fue el primer trabajo de Bowie que se coronaba como número uno en el Reino Unido.

Mi puntuación: 9

Tracklist:
  1. Watch The Man
  2. Aladdin Sane
  3. Drive In Saturday
  4. Panic In Detroit
  5. Cracked Actor
  6. Time
  7. The Prettiest Star
  8. Let's Spend The Night Together
  9. The Jean Genie
  10. Lady Grinning Soul




miércoles, 24 de febrero de 2016

David Bowie - The Rise and Fall of Ziggy Stardust and The Spiders From Mars (1972)



Músicos participantes en el disco:
  • David Bowie (Voces, guitarras, saxofón y arreglos)
  • Mick Ronson (Guitarras, pianos, arreglos y coros)
  • Trevor Bolder (Bajo)
  • Mick Woodmansey (Batería)

La explosión definitiva de Bowie llegaría con la publicación de este trabajo, que sin duda alguna se trata de una de las cimas del glam rock. Motivos de sobra tiene para que se le otorgue tal grandeza. 
El álbum salió a la venta un 6 de junio de 1972, una ópera rock cuya temática conceptual se basaba en un extraterrestre andrógino que para salvar a nuestro planeta, se convierte en una estrella de rock que a la postre terminaría siendo engullido víctima del éxito. Esta historia sería parte de lo vivido por el rockero Vince Taylor en su momento, solo que la historia posee un mayor número de matices y espectacularidad para poder sacarle partido en esta fascinante obra musical.

El resto de la banda que acompaña a Bowie pasarían a ser conocidos como la formación "Spiders From Mars", aunque poco faltó para que el matrimonio musical se fuese al traste cuando el artista les enseñó los atuendos que debían portar, ya que no estaban tan seguros de que funcionara, y sentían algo de miedo porque las ropas ridiculizaran la obra musical. De hecho, fue Mick Ronson, su mano derecha, quien opuso mayor resistencia, pero David se puso el traje de comercial para venderles que estaban ante lo que el consideraba un vestuario futurista, Quizás parte del éxito del álbum, además de por sus formidables prestaciones musicales, reside en que el propio Bowie interpretó el papel del protagonista de la historia, a veces un tanto surrealista.
Como dato a aportar, recordemos que en esa época se estaba fraguando la que sería una de las bandas que llevarían el glam rock a cotas masivas. Hablo de Queen, cuyo vocalista se le pudo ver en aquellos momentos, y cuando todavía era una persona anónima, en varios de los conciertos del señor Bowie, lo cual dice mucho sobre lo que el artista quería exponer ya no solo en sus discos, sino también en sus sudorosos y extravagantes directos.

Vayamos pues con el contenido musical de un álbum que se inicia con "Five Years", que progresa lentamente sobre arreglos de cuerda, mientras el personaje comunica a los habitantes que el planeta se está muriendo. Todo ello bajo una interpretación sublime que no para de ganar en intensidad, alcanzando cotas de dramatismo realmente espectaculares. Las melodías preciosas de "Soul Love" prosiguen con la misión de seducir al oyente. El patrón es similar al de la canción inicial, si bien es cierto que los aportes de saxofón de Bowie y las guitarras eléctricas de Ronson logran romper ese ambiente hipnótico que han tejido con sus telas de araña. 

"Moonage Daydream" se erige como una de las composiciones imprescindibles del disco, y recordemos que es una de las que fueron cogiendo forma en las sesiones de Hunky Dory, y que finalmente decidieron aparcar por su electricidad, sabiendo que aquel pretendía tener un carácter más intimista. Las guitarras mágicas de Mick Ronson se entrelazan con las acústicas de Bowie, mientras las orquestaciones van sumando grandilocuencia y espectacularidad. Es aquí cuando se acerca "Starman" en forma de gema pop, de estrofas engalanadas con preciosas guitarras acústicas, las cuales campan a sus anchas mientras van creando el sendero perfecto para que Bowie interprete las líneas vocales de un apoteósico estribillo. Inmortales las guitarras eléctricas mientras se recitan los característicos "la, la, la, la". Curiosamente, este clásico imperecedero se terminó en la última sesión de grabación del álbum.  

A pesar de que el cover "It Ain't Easy" pueda parecer fuera de lugar por parecer un elemento extraño en un álbum de tal grandeza, aporta su amena visión rockera, aunque eso sí con menos brillantez, pero con una interpretación notable de David. "Lady Stardust" es una preciosa balada de melodías fascinantes y elegancia elevada a la máxima potencia. Los pianos se erigen como los principales protagonistas, mientras Ziggy, el protagonista de la historia, comienza a brillar con luz propia.

La segunda mitad del álbum es la que nos mete de lleno en el mundo del glam rock más provocador y adictivo. "Star" es un rock n' roll acelerado guiado por vertiginosos pianos que se funden con la potente base rítmica. Ziggy, nuestro protagonista de la historia, es ya toda una estrella "mainstream". 
"Hang On To Yourself" es toda una declaración punk de la época con fuertes ramalazos glam. Un riff sencillo se deja notar mientras Bowie recita las exuberantes estrofas, hasta llegar a un estribillo más que sugerente. El propio "Ziggy Stardust" posee tema propio, y desde luego hablamos de uno de los cortes más espectaculares y reconocibles del álbum, con cortantes riffs y excelentes líneas vocales, donde se nos anuncia el fin de la unión de Ziggy con los "Spiders From Mars" en la propia historia, fruto de la fama y los egos del mismo. Paradójicamente, la separación de Bowie con los "Spiders" sucedería poco después en la vida real, tras la publicación de Aladdin Sane. Es entonces cuando llega "Suffragette City", un corte explosivo, repetitivo aunque igualmente espectacular e incendiario. Un alud sonoro repleto de guitarras, pianos, una base rítmica que es un torbellino, pegadizos fraseos y un mensaje que se acerca a la autodestrucción del personaje por medio del sexo desenfrenado y las drogas, y que cobra mayor sentido en la memorable "Rock 'N' Roll Suicide", la cual comienza de manera pausada a través de sus guitarras acústicas y una interpretación elegante de David, que aquí incluso se atreve con un épico final protagonizado por una sección de vientos. Final memorable, brillante y enormemente apoteósico.

Estamos ante uno de los mejores discos de la historia del rock, pero muy a la par que Hunky Dory, solo que aquí se han explotado mucho mejor la imagen, la propia música y la grandilocuencia de la misma, además de optar por un sonido más efervescente y porque no, por melodías más amenas. Lo curioso es que el concepto en sí, la propia historia sobre el auge y la caída de una estrella del rock no parecía tener en principio demasiado recorrido, y sin embargo terminó por encumbrar a un Bowie que viviría en aquellos momentos sus mejores cotas de creatividad y grandeza, aunque como el propio protagonista de la historia, acabaría sumido poco después en unos excesos que a punto estuvieron de mandar al traste su carrera musical.

Mi puntuación: 9'75 

Tracklist:
  1. Five Years
  2. Soul Love
  3. Moonage Daydream
  4. Starman
  5. It Ain't Easy
  6. Lady Stardust
  7. Star
  8. Hang On To Yourself
  9. Ziggy Stardust
  10. Suffragette City
  11. Rock 'N' Roll Suicide





David Bowie - Hunky Dory (1971)



Músicos participantes en Hunky Dory:
  • David Bowie (Voces, guitarras, saxofón y piano)
  • Mick Ronson (Guitarras, melotrón, coros y arreglos)
  • Trevor Bolder (Bajo y trompeta)
  • Rick Wakeman (Piano)
  • Mick Woodmansey (Batería)

A pesar de que el anterior The Man Who Sold The World había sido un buen álbum, las ventas no habían sido las que David y la compañía esperaban. Cansado de ser un artista de un solo éxito masivo hasta la fecha ("Space Oddity"), comenzó a abordar las situaciones de una manera diferente y quizás con una mentalidad más positiva. 
Recordemos que Bowie viajó a Estados Unidos para presentar el anterior trabajo, y aunque no obtuvo el reconocimiento esperado, se empapó de la cultura neoyorquina, más caótica, vanguardista y agitada que la instalada en Inglaterra. Todo aquello iba a marcar su devenir y también la propia huella sonora del nuevo álbum. Allí comienza su fascinación por el mundo de Dylan, Lou Reed, Marc Bolan o Andy Warhol, entre otros.

Para este trabajo, David se empeñó en hacer lo que realmente quería, por encima de las exigencias de las discográficas. A ello ayudó el señor Tony Defries, que mientras negociaba con varias discográficas, adelantó el dinero suficiente como para dar forma a la nueva criatura. 

Vayamos por partes. Hunky Dory sería finalmente el primer trabajo con el sello RCA, y es presentado con una portada en la que Bowie emula ser una estrella de cine. De hecho, la postura elegida y la fotografía están relacionadas con una de Marlene Dietricht, aunque con las evidentes diferencias físicas.   
Además, volvería a contar con su gran escudero, el guitarrista Mick Ronson, pero también con el batería Mick Woodmansey. Tony Visconti abandonaría el barco y dejaría el puesto de bajista a Trevor Bolder y la producción a Ken Scott, que hasta ese momento era el ingeniero de sonido, aunque con la colaboración del propio David Bowie. Todos ellos serían conocidos después como la "Spiders From Mars". La formación se completaría con la entrada de Rick Wakeman en los pianos, invitado de lujo para la entrega. 

Hunky Dory es un precioso disco de pop con muchos matices, aderezado con elementos rock y folk con melodías vibrantes. El primer tema del álbum, "Changes", anuncia claramente sus intenciones. Una composición que gira en torno a un piano, y es que así ha querido Bowie que fuese el grueso del álbum, con una intensidad en constante crecimiento que desemboca en un estribillo tartamudeado mientras Wakeman crea un vehículo espectacular para acomodar la voz de David. 
Una fascinante introducción de piano nos avisa de la llegada de "Oh! You Pretty Things", composición que Bowie compuso para Peter Noone, pero que rescató para la ocasión, y así darle su propio toque personal. La interpretación es sublime, con un estribillo magnífico apoyado por precisos coros. Citado corte enlaza con "Eight Line Poem", muy sosegada, elegante y delicada que, tal y como reza el título, está cantada en ocho líneas.   

Lo que viene a continuación son palabras mayores, pues es el turno de "Life On Mars?", la cual guarda una historia verdaderamente fascinante. Al parecer, a Bowie le encargaron escribir la letra en inglés de la canción francesa "Comme d'Habitude", que él titularía "Even A Fool Learns To Love". La adaptación de Bowie jamás vio la luz, sin embargo, Paul Anka compró los derechos de la canción francesa, la reescribió y se la ofreció a Sinatra. Aquella canción era la archiconocida "My Way". A Bowie aquello no le había parecido bien, y por ello se vengó escribiendo "Life On Mars?", que gracias a sus textos surrealistas, el piano de Wakeman, los magníficos arreglos de Ronson y la interpretación magistral de Bowie junto con un estribillo imbatible, se convertiría con el tiempo en uno de los clásicos imperecederos del artista británico.
Con "Kooks", nuestro artista regresa a la tierra para ofrecer una composición más humana y entrañable, precisamente dedicada a su hijo recién nacido llamado Zowie, en la actualidad Duncan Jones, que con sus marcadas líneas de bajo, una orquestación suave y adecuada. junto a unas bonitas melodías vocales, ofrecían un magnífico homenaje a su pequeño retoño.
El final de la primera cara recae sobre las notas de "Quicksand", una maravillosa composición, quizás de las mejores del disco, con unos textos fascinantes con referencias a Crowley o Churchill que casan perfectamente con los arreglos magistrales de Mick Ronson. 

La segunda parte de Hunky Dory se inicia con una versión de "Fill Your Heart", compuesta por Biff Rose y Paul Williams en 1966, y que quizás sea el punto más bajo del álbum, si es que tiene alguno. "Andy Warhol" aparece en escena tras una intro bastante curiosa hasta que llegan las carcajadas de Bowie y aparecen unas guitarras preciosistas y 'aflamencadas'. Al parecer, cuando Bowie enseñó la canción al homónimo protagonista, éste se sintió un tanto avergonzado por el tributo en sí, hasta que comprendió mejor los textos de la misma. "Song For Bob Dylan" es un homenaje claro al preciado cantautor folk, e incluso hace algunos guiños a través de su voz. Honesta y llena de buena voluntad, aquí es Bowie quien lleva las riendas a través de sus cuerdas vocales.

Acercándonos al final del disco,y cuando parecía que todas las canciones respirarían pop y folk por todas sus notas, aparece "Queen Bitch" para insuflar eléctrica adrenalina y nos traería las primeras muestras del glam rock que nos encontraríamos en el siguiente disco. Un grandísimo tema con fuertes reminiscencias al "Sweet Jane" de la Velvet Underground. Quizá uno de los sobresaltos de un disco donde se controlan milimétricamente los pasos, muy sutiles aunque evidentemente ambiciosos.  
El broche final lo pone "The Bewlay Brothers", volviendo al carácter acústico que impera en el disco, y a través de unas letras y una instrumentación enigmáticas.

Hunky Dory es una pieza angular de Bowie, una de las obras maestras de su carrera que, sin embargo, y a pesar de contar con críticas muy positivas desde el primer momento en que salió el mercado, no fue digerido y reconocido por el público masivo hasta años más tarde, fruto de la explosión comercial que llegaría con The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars. 
Por cierto, no lo había dicho antes, pero David Bowie, por si acaso, ya tenía varias canciones del Ziggy Stardust en la recámara cuando daba forma a este Hunky Dory. Para la ocasión pretendía un álbum más acústico, y se guardó las más enérgicas para lo que vendría después.

Mi puntuación: 9'75

Tracklist:

  1. Changes
  2. Oh! You Pretty Things
  3. Eight Line Poem
  4. Life On Mars
  5. Kooks
  6. Quicksand
  7. Fill Your Heart
  8. Andy Warhol
  9. Song For Bob Dylan
  10. Queen Bitch
  11. The Bewlay Brothers