jueves, 6 de octubre de 2016

Andy Taylor - Thunder (1987)


Músicos participantes en Thunder:
  • Andy Taylor (Voces y guitarras)
  • Steve Jones (Guitarras)
  • Patrick O'Hearn (Bajo)
  • Mickey Curry (Batería)
  • Brett Tuggle (Teclados)
  • Paulinho Da Costa (Percusión)
  • Mark Volman (Coros)
  • Howard Kaylan (Coros)

Desconozco el grado de popularidad exacto que pueda tener el señor Andy Taylor para según qué públicos, pero lo cierto es que probablemente sea más conocido por haber sido guitarrista de los afamados Duran Duran que por su carrera en solitario, que además es bastante corta y apenas se resume en un par de lanzamientos. 
El guitarrista británico daba sus últimos coletazos en la citada formación, y tras publicar el álbum Notorious abandonaría el barco para dedicarse a otros proyectos, como por ejemplo dejar constancia de sus inquietudes musicales ya en solitario.
Junto a Steve Jones -guitarrista de los Sex Pistols entre otros- produce Thunder, su primera entrega discográfica con un claro enfoque hacia los sonidos AOR, y para ello se rodea de una serie de músicos más que aptos para dar rienda suelta a su creatividad. El propio Jones toca la guitarra en el disco y compone algunas de las canciones junto al propio Taylor. 

El álbum pocas veces se despega de la faceta más melódica y suave del rock, y en general del denominado "rock de estadio". Curiosamente la composición más enérgica y que podría decirse que roza el hard rock es la inicial "I Might Lie", cuyas sencillas y efectivas guitarras -además de unas maravillosas melodías vocales-, ejemplifican la manera de crear un buen hit pegadizo y directo a la diana. Los estribillos destacan por su agilidad y por unos estupendos coros. Fue utilizado como single al igual que "Don't Let Me Die Young", de instrumentación exquisita en las melodías aunque algo repetitiva en los estribillos. 

"Life Goes On" corta la energía inicial en forma de balada. El acabado es aceptable, pero bajo mi punto de vista suena algo anodina. Por suerte llega el corte que da título al disco, y aunque la base rítmica es extremadamente sencilla y lineal, lo cierto es que las melodías vocales son geniales, y ante ello pocas pegas se pueden poner. Algo similar le ocurre a "Night Train", quizás una de mis favoritas, aunque creo que en esta ocasión hablamos de un corte más redondo y con más detalles a destacar. Los teclados juegan un papel esencial a la hora de crear ciertas atmósferas en buena parte del transcurso de la misma. El estribillo es de lo mejor del disco, si bien es cierto que en general están muy cuidados.

"Tremblin'" tiene un inicio soberbio que da pie a una estrofa sugerente en instrumentación y voces, desembocando a su vez en un estribillo nuevamente pegadizo a más no poder. Pero tengo que decir que siento debilidad por "Bringin' Me Down", que bajo mi punto de vista es la cima melódica del álbum junto a la ya citada "Night Train". Todo está en su sitio, no sobra ni falta nada, y los arreglos de guitarra puntuales son fascinantes. 
Por momentos parece que "Broken Window" intenta rivalizar con lo más inspirado del álbum, pero en ningún momento termina de explotar y se hace algo repetitiva, incluyendo su estribillo soso y lineal. Para el final nos queda la instrumental "French Guitar", muy elegante en su ejecución y ambiciosa en sus intenciones.     


No cabe duda de que este Thunder es un disco de fácil escucha, extremadamente adictivo y con una duración correctísima. La mayoría de sus composiciones logra lo que Andy Taylor se propone, que es impactar desde sus cuidadas melodías y puntillosa instrumentación. Salvando algún momento de relleno, estamos ante un trabajo de impecable factura que no ha tenido toda la repercusión merecida, aún sabiendo que sus canciones eran y son carne de radiofórmula.

Mi puntuación: 8 

Tracklist:

  1. I Might Lie
  2. Don't Let Me Die Young
  3. Life Goes On
  4. Thunder
  5. Night Train
  6. Tremblin'
  7. Bringin' Me Down
  8. Broken Window
  9. French Guitar


miércoles, 5 de octubre de 2016

Alcest - Kodama (2016)


Formación en Kodama:
  • Neige (Voces, guitarras y teclados)
  • Winterhalter (Baterías)


Los franceses Alcest regresan a la actualidad musical con un álbum titulado en japonés, y con el que viran el barco hacia el sonido blackgaze que prácticamente habían abandonado en Shelter. No es que aquel fuese un mal disco, pero desde luego no era lo que la gente esperaba en ese instante y ello hizo que la decepción invadiese a muchos seguidores de la formación. Todo sea dicho, bendito tropiezo aquel, ya que contenía piezas sumamente interesantes, aunque quizás plasmadas de una manera más inofensiva.
Kodama está producido por el propio grupo y por Benoít Roux, y según el propio Neige se trata de un álbum conceptual sobre la "confrontación del mundo natural y el humano", inspirado en "La Princesa Mononoke" de Hayao Miyazaki.

En cuanto al aspecto musical, el protagonista afirma que tenían ganas de volver a un registro más duro tras la suavidad del anterior disco, y que el giro hacia las raíces musicales de la banda se ha producido de forma espontánea. Y obviamente sí, aquí hay mucho del celebrado Écailles de Lune, y bien podría haber sido una perfecta continuación.

El disco abre con la canción homónima, y tras unos segundos en los que el oyente intenta descubrir por qué lado han decidido tirar esta vez, pronto aparecen esas características capas y capas de guitarra que te adentran en el mundo tan crudo y bello a partes iguales de Alcest. El sonido de la batería es contundente, lo que realza la intensidad de la música. Las atmósferas están muy conseguidas, y las voces de Neige las que nos tenía acostumbrados, con esa entonación y efectos que hacen como si el mensaje lo estuviese recitando un ángel caído. "Eclosion" aparece en escena para mostrarnos que la idea de echar la vista atrás es real cuando Neige vuelve a utilizar sus cuerdas vocales para ofrecernos sus registros guturales. Winterhalter vuelve a mostrar sus poderosos <> en los constantes cambios de ritmo que ofrecen en la composición. Su final, pausado y onírico, bello y fantasioso. 

"Je Suis D'ailleurs" recoge el testigo, siendo uno de los cortes de adelanto que previamente se han podido escuchar, y los que nos han dado precisamente las pistas para pensar en la vuelta de los galos a los sonidos duros. Es preciosista por todos sus matices sonoros, reúne todos los ingredientes que Alcest llevaba utilizando desde hace un tiempo, pero además lo hacen con calidad y esmero. Un acierto el haberla elegido como uno de los singles. "Untouched" es quizás el corte que más recuerda al anterior Shelter, coqueteando más con el dream pop que con el black. En la posición en la que se encuentra se antoja necesaria su escucha, por sus texturas de guitarra y suavidad en las atmósferas, siendo el equilibrio perfecto mientras es abrazada por dos tormentas sonoras considerables. "Oiseaux de Proie" es una maravilla que bien podría ser emplazada como la canción que despida el álbum, sobre todo para que el sabor de boca sea intenso y nos aporte ganas de volver a escucharlo. Las voces guturales vuelven a hacer acto de presencia y ponen los pelos de punta. 
Para el final quedan quizás los cortes más flojos, y es una lástima que títulos como "Onyx" hayan encontrado un hueco en Kodama cuando realmente no aporta nada. La despedida corre a cargo de "Notre Sang  Et Nos Pensées", un corte instrumental que va adquiriendo fuerza y ganando en intensidad. No desentona pero está lejos de estar a la altura de las joyas que aquí nos han ofrecido Neige y Winterhalter.

Para los que en su momento se habían sentido defraudados con Shelter -que no es mi caso aunque pudo ser mejor-, tienen aquí otra nueva dosis de genialidad blackgaze que llevarse a los oídos. Es demasiado pronto para averiguar en qué situación quedará encuadrada dentro de la discografía, pero creo que estamos ante un álbum que viene a aportar y a reforzar el estatus de los franceses. No está a la altura del Souvenirs D'Un Outre Monde o Écailles de Lune, pero por lo de pronto no los situaría muy lejos de éstos. Cogen aire, toman impulso, vuelven a proponer y salen victoriosos de la batalla. 

Mi puntuación: 8

Tracklist:

  1. Kodama
  2. Eclosion
  3. Je Suis D'ailleurs
  4. Untouched
  5. Oiseaux de Proie
  6. Onyx
  7. Notre Sang Et Nos Pensées


miércoles, 22 de junio de 2016

091 - Doce Canciones Sin Piedad (1989)


Formación en Doce Canciones Sin Piedad:
  • José Antonio García (Voces)
  • José Ignacio Lapido (Guitarras)
  • Antonio Arias (Bajo)
  • Tacho González (Batería)

Ahora que son actualidad gracias a esa gira de reunión llamada "Maniobra de resurrección", conviene reivindicar el nombra y la música de una banda que fue capaz de publicar grandísimas obras con una repercusión escasa.
Los granadinos tuvieron que ir superando diversos obstáculos desde sus inicios en Cementerio de Automóviles con el sello DRO, muy en la onda punk rock y new wave. Poco más tarde conocen a Joe Strummer de The Clash, quien sería el productor en Más de Cien Lobos, ya fichados por Zafiro. Los problemas fueron surgiendo por las distintas perspectivas del grupo, productor y el sello, dando lugar a prisas, nervios e inquietudes que dieron como resultado un sonido algo más pulcro con composiciones irregulares pero que mejoraban claramente la anterior propuesta. Poco después llegaba el abandono de Antonio Arias, quien era sustituido por Ángel Doblas en el bajo para la grabación de Debajo de las Piedras, un álbum que cuenta con buenos temas pero una pobre producción a cargo de Tibu, bajista de Banzai. Lo que estaba claro es que en ese momento el sello Zafiro no estaba respaldando al grupo adecuadamente, y es que existía el talento, pero no había consenso para gestionarlo adecuadamente.

Por fortuna, en 1989 ve la luz este Doce Canciones Sin Piedad, en el que además regresa Antonio Arias, conformando así de nuevo la formación original. Bajo la producción de Andreas Prittwitz, quien ha trabajado con gente como Sabina o Krahe, entre otros, y con el que por fin consiguen un sonido de justicia para hacer brillar unas composiciones magistrales, comienza la época dorada de los 091, encandilando a críticos y a una porción de público, a todas luces escaso teniendo en cuenta el potencial del álbum, que vibraría con el contenido del mismo. Se percibe una evolución lógica, con un tratamiento de las letras mucho más maduro y un ejercicio instrumental que reúne diferentes vertientes sonoras que lo hacen bastante ecléctico. 

"Cartas en la manga" da el pistoletazo de salida con un ritmo dinámico y un sonido fresco en el que sobresalen sus melodías. Los textos, obra de la gran pluma de José Ignacio Lapido, se convierten en poesía pura, mientras en los claros e inteligentes estribillos sobresale la colaboración en los coros de Antonio García de Diego, que también repite en "Nadie encuentra lo que busca".  "Confusión" tiene una actitud más roquera y cruda en la que sobresalen los riffs de guitarra, los cuales empastan perfectamente con una sólida base rítmica y las voces de José Antonio García. "En tus ojos" es una gema pop de grandes melodías aportadas por Antonio Arias, y textos magistrales a cargo de Tacho y Lapido. Normalmente, tanto la música como las letras corren a cargo de José Antonio Lapido, pero en algunas ocasiones el protagonismo es compartido o como en este caso, Antonio Arias toma las riendas llevando la música de la banda a muy buen puerto. 
Las baterías suenan con contundencia en "El deseo y el fuego", y acto seguido las guitarras acústicas y eléctricas hacen acto de presencia mientras sobresalen unas líneas de bajo bien juguetonas, para acabar desembocando en un estribillo repetitivo de buen gancho melódico, en este caso algo más almibarado. "Nadie encuentra lo que busca" es una preciosa balada acústica que cuenta con buenas letras y una aparición estelar de Manuel Angulo aportando preciosas melodías con su oboe.
Tras el descanso aportado por la anterior composición, cogemos aire para afrontar la llegada de "En el laberinto", en el cual encontramos textos con referencias bíblicas, además de una instrumentación rockera muy bien elaborada. 

Hablamos de un álbum en el que la totalidad de las composiciones poseen un nivel extraordinario, pero hay una canción que sobresale por encima de las demás gracias a su carácter punk e inmediatez. Me refiero a "¿Qué fue del siglo XX"?, donde se dan cita algunas referencias en los textos que serán reconocidas por todos los humanos. Una canción que aporta ese factor diferencial necesario para aportar cierto eclecticismo. Sin embargo, lo que viene después tampoco se queda atrás en grandeza, y es que "Esta noche", con su grandeza instrumental y sus textos esperanzadores, de los pocos en todo el disco, siguen manteniendo el nivel altísimo del disco. "Al borde del abismo" posee una instrumentación preciosista ideada por el señor Arias que se beneficia de puntuales aportes de teclado y piano, bien ejecutados por el músico Mariano Díaz, los cuales encajan perfectamente con las guitarras acústicas. "Nada es real" posee un ritmo vibrante que por momentos parece homenajear a algunas composiciones punk pop-rock de la década de los 70. "El trago más amargo" parece querer evocar los sonidos sureños de décadas pasadas, con un ejercicio de guitarras sencillamente notable, mientras José Antonio García recita maravillosamente los textos escritos por Lapido.   
Para el final, un pildorazo rockero a cargo de "Carne cruda", en el que las voces de García se vuelven más agresivas por momentos. Las estrofas son bastante viscerales, mientras los estribillos se suavizan y aportan momentos algo más melódicos.

Para muchos, Doce Canciones Sin Piedad es uno de los mejores álbumes compuestos en nuestro país, y desde luego no seré yo quien vaya a decir lo contrario. Lo que sí quisiera apuntar es que la grandeza musical de los 091 no se termina aquí, y es que en trabajos posteriores, donde además endurecerían bastante el sonido, seguirían firmando memorables composiciones con una calidad en los textos todavía superior al que nos ocupa. 

Mi puntuación: 9      

Tracklist:
  1. Cartas en la manga (Música y letra: José Ignacio Lapido)
  2. Confusión (Música y letra: José Ignacio Lapido)
  3. En tus ojos (Música: José Antonio Arias. Letra: Tacho González/José Ignacio Lapido)
  4. El deseo y el fuego (Música y letra: José Ignacio Lapido)
  5. Nadie encuentra lo que busca (Música y letra: José Ignacio Lapido)
  6. En el laberinto (Música y letra: José Ignacio Lapido)
  7. ¿Qué fue del siglo XX? (Música y letra: José Ignacio Lapido)
  8. Esta noche (Música y letra: José Ignacio Lapido)
  9. Al borde del abismo (Música: Antonio Arias. Letra: José Ignacio Lapido)
  10. Nada es real (Música y letra: José Ignacio Lapido)
  11. El trago más amargo (Música y letra: José Ignacio Lapido)
  12. Carne cruda (Música: Antonio Arias. Letra: José Antonio García/José Ignacio Lapido)


jueves, 12 de mayo de 2016

David Bowie - Lodger (1979)


Músicos participantes en el disco:
  • David Bowie (Voces, guitarras, Chamberlin, pianos, sintetizadores y coros)
  • Tony Visconti (Guitarras, mandolina, bajo y coros)
  • Brian Eno (Trompa, pianos, sintetizadores y trompeta) 
  • Carlos Alomar (Guitarras, batería y coros)
  • Simon House (Mandolina, violín y coros)
  • Adrian Belew (Guitarras y mandolina)
  • George Murray (Bajo)
  • Dennis Davis (Percusión y bajo)
  • Sean Mayes (Piano)
  • Roger Powell (Sintetizador)
  • Stan (Saxofón)


Lodger es el álbum encargado de finalizar la afamada trilogía berlinesa, aunque de los tres quizás se trate del que más se desmarque del sonido experimental "alemán". Fue grabado entre 1978 y 1979 en Montreux (Suiza) y Nueva York (Estados Unidos), y para entonces Brian Eno seguía empeñado en utilizar diferentes técnicas para hacer florecer la inspiración a la hora de componer y grabar, pero los métodos empleados no convencían a casi nadie y Bowie tomó las riendas del proyecto.

Lo cierto es que estamos ante un trabajo mucho más convencional en comparación con Low y Heroes, sobre todo teniendo en cuenta que aquí no hay piezas instrumentales. Sin embargo, la experimentación sigue siendo una máxima, aunque canalizada de forma muy diferente. Un claro ejemplo de ello es que Adrian Belew, quien sustituiría aquí las tareas de Robert Fripp y que luego serían compañeros en King Crimson, desarrollaría solos de guitarra sin tan siquiera escuchar previamente las composiciones. Al parecer, Belew llegó a las sesiones de grabación cuando parte de las canciones estaban montadas, y le ofrecieron tocar en una sala aislada sin más comunicación que las palabras que le hacían llegar por los auriculares Visconti, Bowie y Eno.

Lodger, como los dos anteriores trabajos, estaba diferenciado en dos partes, aunque aquí la primera tenía más que ver con sonidos del mundo, y la segunda era algo más occidental. 
La canción inicial es "Fantastic Voyage", un corte amable bien dirigido por los pianos, que posee melodías vocales con cierto gancho, bien interpretadas por Bowie. Según cuentan en algunas biografías de Bowie, Visconti fue el encargado de sacar arreglos para tres mandolinas, aquí tocadas por el propio Tony, además de Belew y Simon House. Un viaje por varios países africanos serviría de inspiración para la extraña "African Night Flight", rica en aportes de percusión, pianos excéntricos, puntuales guitarras eléctricas y coros más que apropiados. "Move On" cuenta con una secuencia de acordes idéntica, aunque a la inversa, que su clásico escrito para Mott The Hoople, "All The Young Dudes". La letra hace referencia a las ansias de David por conocer más y más rincones del mundo.
"Yassassin" es una fusión de estilos que van desde el reggae hasta la música árabe, incidiendo de esta manera en lo que se conocería como la World Music. Los arreglos de violín le imprimen con acierto una sonoridad fantástica. Por su parte, "Red Sails" quizás es la composición que más se acoge al sonido krautrock exhibido por Bowie y compañía en Low y Heroes.

La segunda parte contiene algunas de las composiciones más aclamadas del álbum. Una de ellas es "Dj", con disonantes violines y unas guitarras que realizan un fenomenal trabajo con detalles de todo tipo. En cuanto a la interpretación vocal se refiere, "Look Back In Anger" roza la excelencia, convirtiéndose así en uno de los temas estrella de este Lodger, ya no solo por lo mencionado, sino también por la ejecución de todos y cada uno de los instrumentos utilizados. Para completar el trío de ases en la manga, seguimos con "Boys Keep Swinging", extraído como primer single, y donde nos encontramos con un Bowie fascinante a las voces. Una de las anécdotas de esta canción radica en que los músicos se intercambiaron los instrumentos, de hecho, el guitarrista Carlos Alomar grabó aquí las baterías. "Repetition" está cantada por Bowie con cierta desgana, en parte porque la canción trata sobre la violencia de género, y quizás quería transmitir con esa monotonía la seriedad del mensaje. Para el final nos queda "Red Money", una revisión del "Sister Midnight" que los propios Bowie y Alomar compusieron para el álbum The Idiot de Iggy Pop. 

Lodger no es tan excepcional como Low o Heroes, e incluso no parece tener sentido que se le englobe dentro del trío berlinés, sin embargo es quizás el mejor álbum que pudo hacer sabiendo que igualar aquello sería francamente imposible. Optó de nuevo por la experimentación, aquí canalizada por la inclusión de diversos sonidos del mundo, y eso hizo que Bowie no se acomodara y no realizara una simple continuación. Hay composiciones brillantes, sobre todo ese trío compuesto por "Dj", "Look Back In Anger" y "Boys Keep Swinging", pero también algún que otro título un tanto descafeinado. Así a todo es un álbum notable que ha envejecido muy bien.

Mi puntuación: 7'5

Tracklist:
  1. Fantastic Voyage
  2. African Night Flight
  3. Move On
  4. Yassassin
  5. Red Sails
  6. Dj
  7. Look Back In Anger
  8. Boys Keep Swinging
  9. Repetition
  10. Red Money



miércoles, 30 de marzo de 2016

David Bowie - "Heroes" (1977)


Músicos participantes en el disco:
  • David Bowie (Voces, guitarras, teclados, saxofón y koto)
  • Brian Eno (Sintetizadores, teclados y efectos)
  • Robert Fripp (Guitarras)
  • Carlos Alomar (Guitarra rítmica)
  • George Murray (Bajo)
  • Dennis Davis (Percusión)
  •  Antonia Maass (Coros)
  • Tony Visconti (Coros)

Tan solo unos meses más tarde de la publicación del vanguardista y sanador Low, Bowie publica su continuación bajo el título de "Heroes", segundo trabajo de la llamada trilogía Berlín, y curiosamente el único de los tres que se graba por completo en la ciudad alemana, concretamente en los estudios Hansa.
La compañía discográfica nunca estuvo convencido del giro musical de Bowie, pero lo cierto es que el anterior álbum funcionó bien a nivel de ventas, por lo que pusieron más empeño a la hora de publicitar este trabajo.

"Heroes" es una vuelta de tuerca al sonido vanguardista y experimental de aquel, aquí quizás todavía más acusado por los métodos empleados en las grabaciones, y porque las piezas instrumentales son todavía más extrañas a primera escucha. Los textos son sencillos pero también liberados de cualquier tipo de atadura, mientras las canciones se fueron creando a base de experimentaciones varias con claras influencias del krautrock. 
Las sesiones para la gestación del álbum fueron tremendamente extensas y en el que apenas había momentos para la relajación, lo que propició que la grabación del mismo tuviese lugar en apenas dos meses. 
Siempre que se habla de este trabajo, todo el mundo tiende a destacar el trabajo de Bowie, pero también el de Eno y Robert Fripp, sin embargo Carlos Alomar ha sido un motor importante a la hora de aportar ideas y plasmar ideas aleatorias con el fin de terminar plasmadas en las composiciones. Ahora que mencioné a Robert Fripp, tengo que que apuntar que al músico le bastaron dos días con jornadas extensas de trabajo para aportar todas sus guitarras.

El disco arranca con "Beauty And The Beast", y lo hace con unos pianos que pronto se ven acompañados por diferentes guitarras, así como diversos efectos y una batería milimétrica. Los coros femeninos le confieren un sonido soul que casa bien con su art rock vanguardista. "Joe The Lion" es la siguiente en atacar, y lo hace bajo una capa de guitarras excelentes. La interpretación de Bowie a las voces es fascinante, y en la parte final no cesa en su recitado a pesar de que las guitarras escupen solos incendiarios que son absolutamente extraordinarios. 
Con "Heroes" nos adentramos en la composición capital del homónimo álbum. La voces de Bowie fueron grabadas con un micrófono Neumann, y con otros dos algo más alejados que supuestamente estaban desviados a una compuerta de ruido, tal y como se dice en la biografía "Starman" de Paul Trynka, mientras un dispositivo se encendía y las abría cuando sus voces rebasaban ciertos decibelios, haciendo que la voz de David sonara mucho más humana y tremendamente natural. El tratamiento mágico del sonido de guitarras de Fripp y Alomar, es manipulado con los artilugios novedosos de Eno.  Un himno atemporal que no ha tenido demasiada trascendencia en las listas de éxitos, todavía menos en las norteamericanas, sin embargo su grandeza ha motivado que se erija como una de las canciones más reconocibles del artista y de la música popular en sí.
"Sons Of The Silent Age" contiene por momentos unas voces algo más nasales por así decirlo, aunque en los estribillos cambia para mostrar mucho más poderío, mientras es abrazada por unos geniales coros. La composición es de lo más convencional dentro del álbum en sí, pero con unas melodías bastante curiosas, y puntuales aportes de saxofón a cargo del señor David Bowie. "Black Out" cuenta con unas guitarras iniciales realmente formidables, mientras la base rítmica es tremendamente marcada y efectiva. Con ella finaliza la primera parte del disco, iniciándose una segunda con mayoría de cortes instrumentales.

Hay diferentes teorías a la hora de enfocar el significado del título de "V-2 Schneider", aunque la más acertada parece ser la que indica que se trata de un tributo a la figura de Florian Schneider, miembro fundador de los Kraftwerk, banda referente para Bowie en aquel instante, y al nombre de las mortíferas armas que tanto daño habían hecho en su momento. Se trata de un corte casi instrumental, ya que al final se repite varias veces el título, donde el krautrock vuelve a mostrarse sin tapujos, y en la que el saxofón vuelve a contar con gran protagonismo. "Sense of Doubt" por su parte cuenta con cuatro notas repetidas de forma descendente y decadente, además de diferentes aportes de sintetizadores para aportar un ambiente totalmente lúgubre. Con "Moss Garden" nos adentramos en los sonidos más propios del Asia Oriental, perfectamente plasmado gracias al koto, un instrumento tradicional japonés, aunque de origen chino, que Bowie empleó para una canción que bien podría ser reproducida en los spa de todo el mundo. "Neuköln" sigue con la vertiente oscura y minimalista de "Sense of Doubt",  pretendiendo plasmar el lúgubre ambiente que se vivía en el sector berlinés de Neuköln, aunque aquí sí hay espacio para diferentes pasajes sonoros menos monótonos y con ciertas melodías que nos recuerdan al mundo árabe, bien enlazado por ello con la última "The Secret Life Of Arabia", único tema de esta segunda mitad que es totalmente cantada, poniendo el broche final con un tema por momentos extraño, aunque guardando ciertos elementos vitalistas.

"Heroes" siguió con la experimentación iniciada por Bowie en Low, donde los sonidos vanguardistas herederos del krautrock cobraron mucha fuerza, aunque aquí se volvieron más sólidos y fríos, con momentos espeluznantes gracias a ambientaciones lúgubres y minimalistas ejemplarizadas en las composiciones instrumentales, pero también con otros donde las guitarras y sus efectos, además de una base rítmica apasionante y las interpretaciones vocales de Bowie, logran quebrar el hielo y aportar una variedad esencial que hacen de este disco uno de los más importantes de la carrera del artista.

Mi puntuación: 8'5

Tracklist:
  1. Beauty And The Beast
  2. Joe The Lion
  3. Heroes
  4. Sons Of The Silent Age
  5. Black Out
  6. V-2 Schneider
  7. Sense of Doubt
  8. Moss Garden
  9. Neuköln
  10. The Secret Life Of Arabia



martes, 8 de marzo de 2016

20 grandes discos de Glam Rock.

La escena glam rock es un movimiento fascinante que a lo largo de la historia de la música ha tenido una gran importancia y ha dejado muchos álbumes magistrales para el recuerdo.
En esta lista intentaré mostrar algunos de los discos que en mayor medida definen el glam rock, ya sea por obras clásicas que han ayudado a explotarlo, u otras más recientes que independientemente de la época en la que han sido publicadas, recogen gran parte de la esencia del movimiento y su sonido.
Ojo, no incluyo aquí álbumes de glam/hair metal, pues tendrán su propio espacio más adelante.

David Bowie - The Rise and Fall of Ziggy Stardust and The Spiders From Mars (1972)


Uno de los discos más rockeros y excitantes de la carrera de David Bowie, que aquí contaba con el respaldo de unos músicos geniales como el guitarrista Mick Ronson, el bajista Trevor Bolder, y el batería Mick Woodmansey. Esta ópera rock conceptual posee momentos realmente vibrantes en títulos como el mastodóntico "Moonage Daydream" donde Ronson aporta unas guitarras sensacionales, la gema pop rock "Starman" de melodías vocales exuberantes, la imprescindible "Ziggy Stardust" o la adictiva "Suffragette City". No hablamos de una obra tan pulcra y cristalina como el también esencial Hunky Dory, pero resulta menos contenido, más salvaje y grandilocuente.

Neil Merryweather - Space Rangers (1975)


Una obra delirante liderada por el bajista Robert Neillson Lillie. Space Rangers se instala en el glam rock de canciones efervescentes que van desde el pop hasta el hard rock e incluso el progresivo. A pesar de aquí ya se vislumbran pinceladas psicodélicas, no sería hasta el posterior Kryptonite donde dejaría que toda ella fluyese sin ningún tipo de límites. Las composiciones son bastante eclécticas, con desarrollos instrumentales interesantes y líneas vocales interesantes a la par que melódicas. 

Mott The Hoople - All The Young Dudes (1972)


Excelente formación británica de glam rock cuya actividad discográfica ha sito un tanto efímera. Supieron aprovechar el entorno para sacar a relucir su estética, sonoridad y talento. La portada del álbum corresponde a George Underwood, el mismo que creaba las de David Bowie, y a su vez éste último les escribió la canción que a la postre sería la más importante en la obra de Mott The Hoople. Esa canción es la misma que aporta el título a un álbum producido por el propio Bowie, y que llevó a Ian Hunter y los suyos a ser más reconocidos en el panorama rock, allanando el camino para dos trabajos posteriores de grandísima calidad. Sobresalen también los cortes "Sweet Jane", versión de la Velvet Underground, "Sucker" y la orquestal "Sea Diver".

Cockney Rebel - The Psychomodo (1974)


Formación británica de glam rock de clara tendencia al pop más barroco y elementos art rock. Su primer debut ya resultó ser una obra destacada por la creatividad de la banda en cuanto a la búsqueda de melodías vocales e instrumentación. En The Psychomodo siguen con esa tendencia, pero aquí contarían con la producción de un ilustre como Alan Parsons, y sería testigo de la gestación de composiciones tan sugerentes como la inmediata "Mr. Soft" o la grandilocuencia de "Ritz", donde los desarrollos instrumentales brillan por su astucia melódica.

The Ark - In Lust We Trust (2002)



Grupo sueco ya extinto que ha tenido relativa importancia en los países escandinavos. Comenzaron con We Are The Ark, un álbum prometedor que dejaba a las claras el buen gusto por las melodías pop y rock de clara tendencia glam. In Lust We Trust reafirmó aquella propuesta gracias a canciones mucho más redondas con una mayor elaboración de melodías pegadizas y efervescentes. Ola Salo, principal compositor y vocalista de la banda, es un músico carismático que no duda en mostrar su carisma por medio de unas interpretaciones vocales melodramáticas y gestos de todo tipo en los conciertos. Sorprenden canciones como la inicial "Beauty Is The Beast", la clarificadora "Father of a Son", la gema pop "Calleth You, Cometh I", y la ambiciosa "The Most Radical Thing To Do".  

Lou Reed - Transformer (1972)


Tras un debut en solitario bastante irrelevante y anodino, Lou Reed sacó toda su inventiva y artillería en Transformer, producido por David Bowie y Mick Ronson, los cuales además participan activamente en la creación del mismo. Lou se aleja del rock experimental de la Velvet Underground para introducirse de lleno en el glam rock que explotaba en ese momento, y ofrecía una serie de canciones llamativas que a la postre se convertirían en referentes de la obra del artista. La inicial "Vicious" anuncia la calidad sonora que nos aguarda, mientras la hablada y sugerente "Walk On The Wild Side" se convertía en un éxito casi de forma instantánea. Además, "Perfect Day" nos muestra la cara más sensible de Reed, mientras la exquisita y melódica "Satellite Of Love" es un caramelo irresistible de pomposas melodías y coros extraordinarios. 

Alice Cooper - Billion Dollar Babies (1973)


Dentro de sus obras más glam, ésta es sin duda la más madura, diversa y sofisticada bajo mi punto de vista. Anteriormente ya había dejado entrever su lado glam en discos resultones de los que se podían extraer algunos clásicos del artista, sin embargo aquí se desprende de la crudeza y suciedad del rock de garaje primigenio para sonar algo más cristalino y con muchos más matices que enriquecen la propuesta sonora. Títulos como "Generation Landslide" y sus aportes de armónica, la extraordinaria canción homónima, la espectacular y dinámica "No More Mr. Nice Guy", además de la imponente "Hello Hooray", aportan el lado más melódico mientras "Elected" todavía se arropa con la crudeza de antaño. Billion Dollar Babies fue un éxito comercial a ambos lados del Atlántico.

Sparks - Kimono My House (1974)


Estupenda formación estadounidense que comenzó su andadura en la música a finales de la década de los sesenta, pero no fue hasta entrados los setenta cuando comenzaron a llamar la atención de la crítica y el público. Comenzaron siendo un grupo al uso, para terminar publicando sus mejores trabajos como dúo integrado por los hermanos Ron y Russell Mael. Bien integrados en el glam, también ayudaron a sentar las bases de la new wave que vendría unos años después. Kimono In My House es una obra fascinante y el pistoletazo de salida a una serie de discos excelentes publicados de manera consecutiva. Las melodías son estupendas en todo el disco, pero la inicial "This Town Ain't Big Enough For Both Of Us" sorprende de buenas a primeras, ya no solo por la contundencia de sus guitarras, sino por la creación de unas líneas vocales apasionantes.  

Roxy Music - For Your Pleasure (1973)


Antes de terminar derivando en un grupo pop rock algo más convencional aunque igualmente creativo, Roxy Music eran una formación muy vinculada al glam rock, Sus discos con Brian Eno a los sintetizadores resultan para mí los más apasionantes y creativos. Ahí se encuentra este For Your Pleasure, un álbum que venía a reafirmar la propuesta del debut homónimo, aunque yendo todavía más lejos en términos cualitativos. Las voces de Bryan Ferry son excepcionales, pero a la par se encuentran las guitarras de un inspirado Phil Manzanera, bien presentes en canciones como "In Every Dream Home A Heartache". La inicial y genial "Do The Strand" intimida desde los compases iniciales, mientras Andy Mackay hace de las suyas en "Editions Of You" con su saxofón. 

Sweet - Sweet Fanny Adams (1974)


The Sweet proceden de una vertiente algo más dura, enfocando el grueso de su sonido a un sólido hard rock con evidentes elementos glam. Esa inclinación hacia canciones más rockeras tiene su punto de inflexión en este trabajo repleto de excepcionales guitarras, una base rítmica demoledora y magníficas líneas vocales coronadas por grandilocuentes y divertidos coros. "Set Me Free" es un corte afilado que contrasta con la divertida "Peppermint Twist", mientras "Heartbreak Today" ofrece unos delirantes coros con máxima acentuación en sus excepcionales e infecciosos estribillos. 

Slade - Slayed? (1972)


Grupo británico que a pesar de contar con una cierta actividad a mediados de la década de los sesenta, no fue hasta el año 1970 cuando adoptaron finalmente el nombre de Slade. Debutaron ese mismo año con Play It Loud, pero hubo que esperar a la publicación de Slayed? para poder comprobar el potencial real de la banda. La mayoría de las composiciones fueron firmadas por el vocalista y guitarrista Noddy Holder, y el bajista Jimmy Lea, salvo dos versiones, "Move On" de Janis Joplin, y "Let The Good Times Roll" de Shirley and Lee. Los hits del álbum son "Mama Weer All Crazee Now" y "Gudbuy T'Jane". 

Hanoi Rocks - Bangkok Shocks, Saigon Shakes (1981)


Banda finlandesa que está tremendamente influenciada por grupos como The New York Dolls y los Stones. Su glam rock posee retazos de hard rock, power pop e incluso cierta actitud e inmediatez punk. Bangkok Shocks, Saigon Shakes es el álbum debut de la banda, donde de buenas a primeras dejan rápidamente entrever su fórmula musical en la cual predominan las guitarras y las melodías vocales con gancho, además de los omnipresentes coros. Andy McCoy es el guitarrista y claro compositor de la banda, aunque la imagen, la actitud y las voces de Michael Monroe son santo y seña de Hanoi Rocks, los cuales son considerados un grupo de culto, ya que a pesar de haber influenciado a bandas como los Guns N'Roses, jamás contaron con una presencia comercial masiva. 

Queen - Sheer Heart Attack (1974)


Quiero dejar bien claro que para mí la obra maestra absoluta de los británicos Queen es A Night At The Opera, pero en una lista de glam rock debo incidir en esa faceta de la que aquella no está exenta, pero que sin embargo parece más clara en Sheer Heart Attack, uno de los álbumes más injustamente olvidados, probablemente porque se encuentra en la antesala de la explosión comercial del grupo. Aquí las guitarras tenían un mayor protagonismo, por lo que los riffs son aquí principales protagonistas junto a creativos solos, como se demuestra en canciones como la espectacular "Brighton Rock", la contenida y melódica "Now I'm Here" y la fiera "Stone Cold Crazy". De todas maneras estamos ante un trabajo igualmente variado, con gemas pop rock como "Killer Queen", lo más parecido a lo que encontraríamos tan solo un año más tarde en el disco clave ya citado. 

Suede - Dog Man Star (1994)


El glam rock en la década de los 90 siguió contando con ciertos grupos que todavía portaban dicha bandera, a pesar de enfocarse de manera diferente e inclinarse hacia otro tipo de sonidos. Ahí tenemos a los británicos y alternativos Suede, los cuales dejaban espacio para mostrar esa ambigüedad sexual derivada del glam. Dog Man Star es el segundo álbum de una banda que ya en su debut dejó unos cuantos hits maravillosos, pero aquí sonarían aún mejor y la creatividad sería todavía más evidente, sobre todo en singles de éxito como "We Are The Pigs", de deliciosas melodías vocales, o las esenciales "The Wild Ones" y "New Generation", todas ellas firmadas por Bret Anderson y Bernard Butler.

The Sensational Alex Harvey Band - The Impossible Dream (1974)


En buena parte de la década de los setenta consiguieron ser unos referentes del glam, aunque parece no haber sido suficiente como para trascender a nuevas generaciones, cayendo con el tiempo en el olvido y convirtiéndose en un entrañable grupo de culto de gran calidad. The Impossible Dream consiguió cierta repercusión en los charts británicos gracias a un disco que potenció y mejoró la propuesta del también genial Next... que contenía el afamado tema homónimo. 

Kiss - Kiss (1974)


Aquí comenzó la andadura de uno de los nombres más rentables del rock si entramos a analizar y valorar su posición en la industria musical. Hard rock con altas dosis de glam que aquí se unían para plasmar una de las obras más destacadas y genuinas de la banda estadounidense. El icónico impacto visual estuvo a punto de superar por momentos la calidad de su música, pero es innegable que cuando se propusieron hacer buenos discos, casi todos ellos en la década de los setenta, dejaron una serie de composiciones maravillosas. En este debut hay grandísimos mimbres de la mano de la eficaz "Strutter", la genial "Cold Gin", el himno "Deuce" o la más elaborada "Black Diamond".  

Be-Bop Deluxe - Sunburst Finish (1976)


Banda británica con una corta carrera que le ha valido sin embargo para publicar una serie de álbumes de una calidad envidiable. De todos ellos elijo Sunburst Finish, quizás el que más me ha convencido, gracias sobre todo a canciones como "Ships In The Night", su single de éxito que tuvo una cierta presencia a ambos lados del Atlántico. El disco se mueve por estilos como el glam rock y el art rock, con instrumentaciones sofisticadas y elaboradas, todas ellas compuestas por su líder Bill Nelson. 

New York Dolls - New York Dolls (1973)


Los New York Dolls son un grupo norteamericano de glam rock y ciertas reminiscencias punk, influencido claramente por bandas como The Stooges, MC5, Rolling Stones, T. Rex, pero también por la época glam de Bowie. Este debut, considerada la obra maestra por excelencia de la agrupación, posee una colección de canciones vitalistas, potentes y con cierto gancho melódico. De aquí se puede extraer su hit "Personality Crisis", sin olvidar las excepcionales "Looking For A Kiss" y "Trash".

Wizzard - Wizzard Brew (1973)


La carrera de Wizzard duró lo que un pestañeo de ojos. Apenas cuatro años de actividad que se resumen en dos discos, de los cuales el primero de ellos es el realmente importante y por el que realmente se han hecho un huequecito en un glam rock, que ellos han potenciado con elementos jazz y progresivos. Una excentricidad que bien ha merecido la pena componer, y que no destaca por ser un álbum de hits, sino de un todo que debe ser analizado como tal. La mente maestra de Roy Wood funcionó aquí a pleno rendimiento.

T. Rex - Electric Warrior (1971)


Álbum icónico, santo y seña del glam rock que fue publicado por T. Rex, formación británica liderada por el carismático y excesivo Marc Bolan. Electric Warrior fue el segundo álbum en ver la luz, y el encargado de dar el pistoletazo de salida a una serie de trabajos fascinantes que acabarían reportando a Bolan y los suyos una fama más que merecida. Considerado por muchos como el disco que definió el glam rock, fue producido por Tony Visconti, quien también trabajaría codo con codo con gente como Bowie , Iggy Pop, Gentle Giant o Thin Lizzy, entre otros. "Get It On" es quizás la canción más famosa de un álbum que también contiene magníficas e imprescindibles joyas como "Mambo Sun", "Cosmic Dancer", "Jeepster" o "Planet Queen".  

viernes, 26 de febrero de 2016

David Bowie - Low (1977)


Músicos participantes en Low:
  • David Bowie (Voces, guitarras, saxofón, arreglos, bajo, sintetizadores, armónica, xilófono, vibráfono, percusión)
  • Brian Eno (Sintetizadores, coros, Minimoog, efectos, teclados, chamberlín, piano)
  • George Murray (Bajo)
  • Ricky Gardener (Guitarras)
  • Carlos Alomar (Guitarra rítmica)
  • Eduard Meyer (Violonchelo)
  • Dennis Davis (Percusión)
  • Roy Young (Piano, farfisa)
  • Peter Robinson (Piano, sintetizadores)
  • Paul Buckmaster (Piano, sintetizadores)
  • Mary Visconti (Coros)
  • Iggy Pop (Coros en "What In The World")

Tras los flirteos con el "plastic soul" y el funk de un dudoso Young Americans y un fantástico Station To Station, y una vez terminada la gira de este último por los Estados Unidos, Bowie ya tenía en mente mudarse a Europa, al principio con la vista puesta en Suiza, en la que llegó a vivir, pero poco a poco fue convenciéndose de asentarse finalmente en Alemania junto a Iggy Pop, con el propósito de sacar adelante sus inquietudes musicales, pero también para poner fin a los abusos incesantes de cocaína. La realidad es que durante un tiempo en el continente europeo, y viajando a diferentes países, entre ellos Polonia, que le inspiraría a la hora de componer un tema del álbum que nos ocupa, no estuvo exento de contratiempos en países como Rusia, pero sobre todo en el Reino Unido, concretamente en la estación Victoria, cuando se dirigió a sus seguidores por medio de un saludo. Hasta ahí nada relevante, el problema vino cuando varios medios de comunicación publicaron una foto de Andrew Kent, fotógrafo que precisamente viajaba con él en aquellas fechas, con un Bowie pareciendo hacer un saludo fascista. Ese supuesto saludo, unido a unas declaraciones polémicas en Suecia días antes, hicieron que todo se entremezclase, teniendo David que salir al paso para desmentir tal saludo, y matizar aquellas palabras añadiendo que él no tenía nada que ver con el movimiento nazi. Sus compañeros salieron en su defensa, alegando que jamás se habían sentido ofendidos, ya que incluso en su entorno había personas judías, señalando además que Bowie jamás había sido racista. Todo encaja si tenemos en cuenta que David ha trabajado con músicos de diferentes razas y creencias en su carrera. 
Más adelante Bowie señaló que en aquel tiempo las drogas habían hecho mella en su estado mental, y sobre todo el adoptar el papel de un seductor frío y malvado como "The Thin White Duke", había sido una carga para él. A pesar de que muchos habían tildado aquello de montaje y de oportunismo aprovechándose de su estado de alucinación mental, su reputación se puso en entredicho. Era el momento de un reciclaje musical, espiritual y personal.

A pesar de que Bowie quería trabajar con su amigo Iggy en Alemania, fue finalmente Francia, y concretamente sería el estudio Chateu D'Hérouville el que presenciaría los siguientes movimientos de ambos. El sitio sería familiar para David, ya que allí grabó el disco de versiones Pin Ups
Tras una vuelta a Suiza, donde estaba la que en ese momento era su pareja Angie, de la que no se esperaba que siguieran juntos mucho más tiempo, volvería a Francia para producir y componer parte del primer álbum en solitario de Iggy Pop. Ambos decidieron después ir a Múnich e instalarse en Haupstrasse 155, terminando además de grabar el álbum de Iggy en los estudios Hansa. A partir de aquí, Bowie decide poner todo su empeño en un nuevo trabajo, y para llevar a cabo la tarea quiso contar con la ayuda de Brian Eno, y por supuesto con la mano amiga de Tony Visconti.

David regresa a Francia con Visconti y el resto de músicos, excepto Eno, el cual llegaría más tarde, mostrando ciertas ideas y dejando claro que en todas ellas deberían plasmar el sello personal de cada uno. Bowie sentía simpatía por la música de los vanguardistas Neu!, Popol Vuh o Kraftwerk, incluidos en el movimiento Krautrock, y eso le dio un empujón a su inspiración, dejando un hueco importante para la experimentación y la utilización de diferentes instrumentos y trucos electrónicos.
Low se inicia con "Speed Of Life", un corte instrumental donde uno se hace a la idea de lo que se buscaba en el álbum. Sin embargo, es la guitarra de Ricky Gardener la que brilla con luz propia. Un hecho puntual como el que Angie apareciese en las sesiones con un fiel amigo, desembocó en una pelea entre este y Bowie, con cristales rotos de por medio, inspirando la gestación de "Breaking Glass", donde aquí además de los juguetes de Eno y las guitarras, destacaba una gran base rítmica. "What In The World" es quizás el corte menos logrado, pues bajo mi punto de vista cuenta con momentos demasiado sobrecargados, a pesar del aliciente de los coros de Iggy Pop. "Sound And Vision" aparece en escena con un magnífico juego de guitarras, y sobre todo la exquisita interpretación de Bowie al saxofón, y como no, a las voces. Es el hit indiscutible del disco, y eso que su estructura no es para nada convencional. Geniales las aportaciones vocales de la pareja de Tony, Mary Visconti,
Un accidente que Bowie tuvo con su Mercedes en Suiza dio como resultado la canción titulada "Always Crashing In The Same Car", con un tratamiento espectacular en el sonido de guitarras y unas líneas vocales de Bowie más sugerentes y susurrantes. "Be My Wife" es deliciosamente melódica y posee una instrumentación igualmente rica en matices. El final de lo que en su momento fue la primera cara reside en la instrumental "A New Career In A New Town", que siguiendo la tónica de la misma, ni siquiera alcanzaba los tres minutos de duración. Está inspirada en la propia mudanza de Bowie y en la búsqueda para comenzar una nueva época en su carrera, de ahí que haya ramalazos optimistas.

La segunda parte, instrumental toda ella salvo puntuales alaridos, incide en la experimentación, aunque esta vez con un marcado carácter "ambient". Esta cara comienza con "Warszawa", sin duda una de mis favoritas del disco. Precisamente inspirada en una escena que Bowie presenció en la capital polaca, e iniciada por una secuencia de notas que Eno escuchó al hijo de Tony Visconti, cuando este toqueteaba el piano del estudio. Contiene unos pequeños adornos vocales realizados por Bowie aunque sin texto, simplemente emitiendo sonidos inspirados en cantos balcánicos. Preciosa, melancólica y magistral. "Art Decade" es inquieta por sus atmósferas y su vibráfono, mientras "Weeping Wall", cuyos instrumentos utilizados son tocados íntegramente por Bowie, crean algunos pasajes hipnóticos y bellos. Para el final,"Subterraneans", que junto a "Warszawa" son las piezas más extensas del álbum. Si no estoy mal informado, está inspirada en el Berlín Este, lo que viene a mostrar la parte más germana del álbum junto a la citada "Weeping Wall".

Low es probablemente el salto musical más arriesgado de Bowie y el inicio de la llamada "trilogía berlinesa", aunque hay que decir que el disco fue grabado en Francia y mezclado en Alemania, pero es obvio la influencia germana en el mismo. El cambio sonoro es brutal, lo que ha llegado a descolocar a críticos y seguidores del artista británico, y es que en un momento en que el punk británico estaba en auge, él opta por asentarse en otro país e ir contracorriente. Incomprendido inicialmente, hoy considerado una obra maestra sin paliativos. Además ayudó a David a reencontrase consigo mismo, a recuperarse tanto en lo mental como en lo físico, y a sobrevivir en una década en la que si llega a proseguir con los mismos excesos, probablemente no habría salido vivo de allí.

Mi puntuación: 9'25

Tracklist:
  1. Speed Of Life
  2. Breaking Glass
  3. What In The World
  4. Sound And Vision
  5. Always Crashing In The Same Car
  6. Be My Wife
  7. A New Career In A New Town
  8. Warszawa
  9. Art Decade
  10. Weeping Wall
  11. Subterraneans