Phideaux - Doomsday Afternoon (2007)



Formación de la banda en Doomsday Afternoon:

  • Phideaux Xavier (Piano, Guitarras, Voz, Teclados)
  • Rich Hutchins (Baterías)
  • Ariel Farber (Violín, Voces)
  • Valerie Gracious (Pianos,Voces)
  • Matthew Kennedy (Bajo)
  • Gabriel Moffat (Guitarras eléctricas)
  • Linda Ruttan Muldawsky (Voces)
  • Molly Ruttan (Voces)
  • Mark Sherkus (Teclados)


Cuando uno tiene la oportunidad de escuchar un disco como éste, con tanta belleza ,melodía, sentimiento y una ejecución instrumental maravillosa, se pregunta...¿Cómo es posible que la música sea tan injusta con muchas bandas del globo terráqueo?...o más bien...¿Cómo puede ser que las personas sean tan poco curiosas como para no saber de la existencia de un grupo como Phideaux?.

La música es lo que tiene, mitifica a unos con dar tan sólo unos pequeños pasos al frente y margina a los que de verdad merecen ser reconocidos. Parte de culpa la tienen las personas, que se conforman con cualquier cosa que les ofrezcan, sin pararse a pensar que en todo el mundo tiene que haber grupos que estén ofreciendo mucho más de lo que las emisoras pinchan en la radio.
Pero no solo es criticable en el ámbito más comercial, dentro de las corrientes independientes, esta banda también es desconocida a pesar de tener 7 discos en el mercado y de lograr trabajos de un nivel altísimo.
Pero estamos en lo de siempre, la gente se cree que por escuchar Metallica y una docena de grupos más, pueden estar orgullosos e incluso mostrarse superiores a otras personas diciendo: "Yo escucho mejor música que tú"...ignorando o incluso rechazando por completo bandas que pueden llegar a aportar mucho más a la música de lo que muchos grupos "endiosados" han hecho.

Phideaux es un grupo estadounidense formado a mediados de los 90, concretamente en Los Ángeles, y al proceder de esa ciudad, uno puede pensar que el grupo hace Hard Rock, pero no, se mueven por terrenos progresivos, sinfónicos, pero sin anclarse en sonidos repetitivos ni nada por el estilo.
A veces ofrecen piezas instrumentales de suma belleza, impregnadas de música clásica, en otros temas predominan las guitarras acústicas...en fin, lo mejor es ir analizando poco a poco.

Deciros que la formación del grupo es bastante numerosa e incluso han contado con la colaboración de gente consagrada en los terrenos progresivos, como pueden ser Martin Orford o Arjen Lucassen.
Además de la propia banda, en este disco ha participado una sección orquestal compuesto por violines, violas, flautas, trompetas, oboes, clarinetes, cellos...

El disco se inicia con una gran suite llamada Micro Softdeathstar, de unos 11 minutos y medio. Los primeros compases están protagonizados por unas preciosas melodías de piano, donde se apoya la voz de Xavier. Poco a poco, la composición va ganando en intensidad, empiezan a aparecer las voces femeninas y las partes orquestales, consiguiendo un resultado final de una belleza impresionante. En temas como este podemos notar influencias claras de grupos como Pink Floyd, Génesis, Van der Graaf Generator e incluso Jethro Tull, aunque este último sea más evidente en otros temas del disco. Seguimos con The Doctrine of Eternal Ice (Part One). Se trata de un tema instrumental que engloba y comprime toda la esencia de Phideaux en tres minutos, y que nos anticipa lo que nos vamos a encontrar en los próximos temas del álbum.
Guitarras acústicas preciosas, secciones de viento, momentos estelares de violín, órganos, pequeños solos de guitarra, etc. Candybrain es una de las joyas más preciadas del disco. Las guitarras acústicas protagonizan junto a los teclados esta auténtica maravilla hecha canción. También se hacen notar otros instrumentos como la flauta. Las melodías vocales son brillantísimas, muy pegadizas y emocionales. Las voces femeninas empastan muy bien con las masculinas. Crumble es otro tema instrumental, una pieza bellísima. Dan ganas de ponerse a aplaudir de principio a fin. Música clásica de alta factura. Los pianos dibujan unas melodías fantasiosas que te invitan a cerrar los ojos y relajarte, olvidándote del estrés cotidiano.
La sección orquestal aporta todavía más belleza a un tema que una vez la escuches, no podrás olvidar en mucho tiempo.
Es el turno de The Doctrine of Eternal Ice (Part Two). La primera parte era una pieza más corta e instrumental, en esta ocasión, la segunda parte dura casi siete minutos y además se alternan voces femeninas con masculinas. Hay bastantes cambios de ritmo, con minutos pausados casi ambientales, mientras que otras veces la música se vuelve más intensa.

La segunda parte de esta obra maestra se inicia con Thank You for the Evil. Al principio, la composición se muestra sosegada, tranquila e incluso intrigante. Poco a poco el ritmo y la intensidad se acrecientan. Los teclados crean melodías cercanas al space rock, y las guitarras acústicas vuelven a dotar al tema de una hermosura descomunal. Las melodías vocales son muy pegadizas. A Wasteland of Memories es una canción corta, donde se vuelve a fusionar la fantasía con la música clásica. Tiene madera para formar parte de una banda sonora épica. Phideaux Xavier nos vuelve a sorprender una vez más,u n gran multiinstrumentista, sin lugar a dudas. Suena Crumble de nuevo en nuestros oídos, y te das cuenta porque te suena de haber escuchado una melodía parecida anteriormente, y sí, es la segunda parte de ese tema instrumental tan maravilloso que pudimos escuchar casi al principio del álbum, con la diferencia de que esta vez está interpretada con un piano y la voz femenina de Molly Ruttan. Formaldehyde nos devuelve la intensidad tras la fenomenal balada anterior. Se trata de una composición completísima de unos ocho minutos de duración. Vuelven a aparecer los juegos de voces masculinas y femeninas. Martin Orford aparece para hacer un solo de sintetizador, simplemente magnífico. Este tema es quizás el que mejor represente la influencia de Jethro Tull sobre el grupo, pues las flautas crean melodías muy interesantes y las guitarras acústicas envuelven la canción como si de unos edredones nórdicos se tratasen.
El final corre a cargo del tema más extenso del disco, pero los catorce minutos de Microdeath Softstar no se hacen para nada cansinos, sino más bien todo lo contrario, da la sensación de tener una duración mucho menor, pues alberga numerosos cambios de ritmo, melodías fantásticas...este tema recoge todo lo escuchado anteriormente, es como un resumen para dar la despedida final. Magistral.

Phideaux es una banda extraordinaria, compuesta por unos músicos con un talento difícil de encontrar. Doomsday Afternoon así lo demuestra,  una de las joyas más impresionantes de los últimos años, y sería bueno que obtuvieran un reconocimiento por ello. No hay canciones de relleno, todo está bien situado y muy pocas veces se pueden encontrar canciones tan hermosas y tiernas sin caer en la ñoñería barata. Este trabajo no debe caer en el olvido. No suelo dar la máxima puntuación, pero esta vez, el trabajo plasmado en este álbum, así lo merece.

Mi puntuación: 10

Tracklist: 

  1. Micro Softdeathstar
  2. The Doctrine of Eternal Ice (Parte One)
  3. Candybrain
  4. Crumble
  5. The Doctrine of Eternal Ice (Part Two)
  6. Thank You For The Devil
  7. A Wasteland of Memories
  8. Crumble
  9. Formaldehyde
  10. Microdeath Softstar



Comentarios

Eva ha dicho que…
¿Como es posible que la música sea tan injusta con muchas bandas del globo terráqueo?

Esa es la pregunta del millón Richy. Y mientras el señor Brandon Flowers hace una mierda como un piano ¬¬
Richy ha dicho que…
Eso es lo que me pregunto yo siempre,y tambien ha sido uno de los mayores motivos por los que me he decidido a crear este blog.Para demostrar que hay bandas impresionantes sin apenas repercusión.
Jose ha dicho que…
Para mi este disco es uno de los que más me ha emocionado en los últimos años, ¡es una obra maestra!. Es un disco complejo que hay que escucharlo muchas veces y siempre descubres nuevos matices. Como me gustaría ver un concierto de este grupo, ¡sería impresionante!