20 grandes discos de artistas españoles (1970 - 1979)

Anteriormente ofrecí una lista global de grandes discos de artistas españoles, pero como se quedaban muchas obras de referencia en el tintero, he decidido profundizar para hacer una selección más completa que aparecerá separada por décadas. Disfrutad.

Pan & Regaliz - Pan & Regaliz (1971)


Banda catalana de rock progresivo y psicodélico con influencias de la vertiente krautrock y aportes de flauta al estilo Jethro Tull. Duraron poco, muy poco, de hecho sólo lanzaron éste homónimo larga duración al mercado; pero es suficiente para llegar a la conclusión de que estamos ante uno de esos grupos que destilan calidad en cada una de las canciones que han compuesto. Aunque la voz de Gillem París podría descolocar a más de uno, lo cierto es que casa perfectamente con las magníficas instrumentaciones. Imprescindible para entender el progresivo de la década de los 70 en España.

Mezquita - Recuerdos De Mi Tierra (1979)


Una de las bandas estandarte del rock progresivo andaluz. Por momentos recuerdan al progresivo que se hacía en Italia en esa misma época, aunque aquí obviamente incorporan elementos sonoros de Andalucía. Recuerdos de mi tierra supuso el debut de los cordobeses, aunque tampoco se extendieron mucho más en el tiempo, siendo este álbum el más importante de los dos que han publicado. Escuchando la canción homónima uno entiende rápidamente lo que es la música de Mezquita. 

Luis Eduardo Aute - Rito (1973)


Tras una prematura retirada, Aute decide volver al mundo de la música unos meses más tarde con la publicación de Rito, uno de sus álbumes más emblemáticos, y que forma parte de la trilogía titulada Canciones de amor y de muerte. Aquí las guitarras españolas y acústicas son las mayores protagonistas, si bien cuenta con arreglos de cuerda y pianos para dotar de mayor empaque a algunas de sus composiciones. "Las cuatro y diez" o "De alguna manera" son algunos de los títulos más fascinantes del álbum.

Triana - El Patio (1975)


Una de las bandas más importantes del país por lo que ha aportado a la música nacional, por su calidad y por su legado. En ese momento, fusionar el rock sinfónico progresivo con las raíces andaluzas requería de cierta valentía. De hecho, en el momento en que se publicó el álbum, pasó sin pena ni gloria. A medida que se iba consumiendo el tiempo, el interés fue mucho mayor y unos meses más tarde empezaron a recoger sus frutos en forma de ventas y reconocimiento. A día de hoy es uno de los imprescindibles en la colección de un melómano.

Bloque - Hombre, Tierra y Alma (1979)


Llegando al final de la década de los 70, Bloque, una formación cántabra de rock progresivo publica el que sería su álbum más emblemático. Aquí hay buenos textos, desarrollos instrumentales exquisitos y fantásticas melodías, por lo que estamos ante un trabajo muy completo. Es evidente que la década de los 70 ha sido prolífica en nuestro país dentro de los parámetros del progresivo, sin embargo, por diversas razones no han contado con el apoyo suficiente y, si no han sido valorados como deberían en nuestro territorio, ¿cómo íbamos a mostrarlos fuera?

Los Brincos - Mundo, Demonio y Carne (1970)


Llegando a la década de los 70, Los Brincos deciden hacer su propia revolución aprovechando así el tirón de la psicodelia y el progresivo en el mundo de la música. Atrás quedaban los tiempos del pop más clásico y de la "beat music", mientras buscaban con ambición un disco rompedor con la que sorprender al país. El disco es una auténtica maravilla que resultó ser un fracaso comercial ya que España no fue capaz de digerir unas composiciones más complejas y elaboradas. Mientras en otros países la sociedad iba evolucionando musicalmente hablando, en nuestro país se cortaba la cabeza a todo aquel que osara dar ciertos pasos vanguardistas. Por si fuera poco, la censura se cruzó en el camino y también vetó la portada, por lo que se cambió a la que tenéis encima.

Leño - Leño (1979)


Tras una portada un tanto confusa se esconden una serie de canciones que se recrean el el rock con elementos progresivos. Aquí hay riffs incendiarios y desarrollos instrumentales muy logrados, que casan perfectamente con unos textos atrevidos, sobre todo en cortes como "Este Madrid". De todas maneras, destaco por encima de todo dos títulos para mí imprescindibles en el debut de Leño: "El tren" y "Castigo". Son las que marcan la diferencia y las que hacen que este trabajo sea tan sumamente respetado.

Camarón - La Leyenda Del Tiempo (1979)


A los más puristas no les hizo gracia el disco e incluso había gente que rechazaba el álbum tras escucharlo. Por suerte, con el tiempo se premió el riesgo y se acabó convirtiendo en un clásico de la música española. La revolución que supuso la inclusión de instrumentos eléctricos, propició el abrazo al nuevo flamenco que, sin desprenderse del alma que le caracteriza, se llenaba de la energía, la actitud y la sonoridad del rock. Con algunos textos de García Lorca y composiciones de Kiko Veneno y Ricardo Pachón, más la colaboración de algunos músicos de renombre, Camarón voló la cabeza de los acomodados con sus magníficas interpretaciones.  

Ñu - Cuentos de Ayer y De Hoy (1978)


Estamos ante el álbum más encumbrado de Ñu, una formación madrileña liderada José Carlos Molina. Aquí se fusionan elementos del hard rock, del progresivo y del folk, siendo evidente la influencia de los maravillosos Jethro Tull. Los desarrollos instrumentales son magistrales, en los que además se aportan un sinfín de detalles a tener en cuenta, lo que compensa así algunas partes vocales que a veces llegan a desentonar sobremanera. 

Cecilia - Cecilia 2 (1973)


Estamos ante un álbum que no es tan fácil de escuchar como otras obras de la cantautora madrileña Cecilia. De hecho debió descolocar a algún seguidor de la artista, pues es evidente que aquí navega por su oscuridad interior en canciones descorazonadoras que han envejecido muy bien. No es precisamente Cecilia 2 el álbum más vendido de la cantautora, sino más bien todo lo contrario, dejando entrever que el país no estaba preparado para un puñado de composiciones sombrías.  

Iceberg - Coses Nostres (1976)


Soberbios. Un auténtico discazo de jazz fusión con pinceladas progresivas. Coses Nostres es uno de esos álbumes que al escuchar te echas las manos a la cabeza porque no entiendes cómo puede ser que para muchos sean unos verdaderos desconocidos. El siguiente álbum, Sentiments, también posee un nivel musical asombroso, pero la elección del Coses Nostres es clara al resultar capital en la discografía de los Iceberg.

Solera - Solera (1971)


El homónimo primer y último álbum del grupo Solera jamás superó la barrera que les conducía a ser reconocidos por el gran público. Méritos no faltaban: cuatro grandes músicos componiendo canciones de gran luminosidad instrumental y excelentes melodías que, a pesar de contar con el beneplácito de la crítica especializada, jamás abandonaron la etiqueta de grupo de culto. Títulos como "Noche tras noche" o "Linda prima" se pueden situar entre lo mejor de la música española dentro de los parámetros pop con elementos folk. Poco más tarde, Rodrigo y Guzmán pasaban a formar parte del fantástico grupo Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán. 

Burning - El Fin De La Década (1979)


El disco más importante de los Burning contiene además dos de sus temas más conocidos: "Mueve tus caderas" y ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste? Aquí les llegó el reconocimiento a una banda con influencia de los Stones que caía demasiadas veces en los tópicos del rock. Obviamente, esa actitud chulesca era uno de los encantos del grupo y además componía muy buenas canciones al margen de los dos títulos ya citados.

Joan Manuel Serrat - Mediterráneo (1971)


Imprescindible nombrar a uno de los cantautores con mayor talento del país. Los textos son poesía pura, pero es que el grueso de las canciones incluidas rallan a un nivel altísimo. La canción homónima es el himno de varias generaciones, mientras que "La mujer que yo quiero" está exquisitamente plasmada, tanto en lo instrumental como en las letras; y desde luego no podemos olvidarnos de las magníficas "Lucía" y "Aquellas pequeñas cosas".

Eduardo Bort - Eduardo Bort (1974)


Dice el bueno de Eduardo Bort que este disco todavía se sigue vendiendo en países como Japón, sin embargo en España ha caído en el olvido. Es obvio que las circunstancias históricas de nuestro país ha hecho que muchas obras de calidad hayan quedado sepultadas, lo que no se entiende es que además tampoco se haya puesto demasiado empeño a la hora de rescatarlas años después. El disco se mueve entre el progresivo y la psicodelia, donde desde luego lo que más destacan son los maravillosos desarrollos instrumentales del mismo. Lo que penaliza sea quizás la pronunciación del inglés del bueno de Eduardo.

Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán - Señora Azul (1974)


Supergrupo español cuyos miembros proceden de formaciones como Los Pekenikes, Solera, Franklin, Los íberos, etc. Señora Azul es el disco más importante de su discografía, siendo totalmente alabado a día de hoy por la crítica, pero conectando muy poco con el gran público. Aún así, canciones como la preciosa "Sólo pienso en ti" han acabado trascendiendo y sobreviviendo dignamente con el paso de los años. Además, la canción homónima, todo un dardo hacia los críticos, es una excelente composición con grandísimas armonías vocales. Si no lo has escuchado, estás tardando.

Canarios - Ciclos (1974)


Quitando temas extramusicales, Teddy Bautista y los suyos pulsaron aquí la tecla adecuada. Ciclos está basado en las Cuatro Estaciones de Vivaldi y, con el tiempo, tal y como había sucedido con otros discos de su época, se le ha reconocido la categoría de clásico del progresivo español que se le negó tras su publicación. En su momento le llovieron palos por su grandilocuencia y vanguardismo, pero lo cierto es que tiene muchísimos detalles de calidad.  

Miguel Ríos - Memorias De Un Ser Humano (1974)


La madurez musical de Miguel Ríos llega con este álbum tan incomprendido e ignorado como estupendo. El proyecto, ambicioso a todas luces, nos ofrece la particular visión del artista en el mundo del rock progresivo y el art rock. Vocalmente se muestra pletórico, pero es que además encontramos muy buenas guitarras, excelentes teclados y una producción que al fin y al cabo en líneas generales está muy bien cuidada.

Medina Azahara - Medina Azahara (1979)


Medina Azahara es otro de los pilares que sustentan el llamado rock andaluz. El debut homónimo es un ejercicio de rock progresivo que incorpora elementos flamencos y arabescos que no hacen otra cosa que enriquecer la propuesta musical. Aquí podemos escuchar ese himno titulado "Paseando por la mezquita", el cual resume muy bien lo que Medina ofrecía en este trabajo. Con el tiempo, sobre todo tras la llegada de Paco Ventura al grupo (en el álbum Andalucía, si no me equivoco), el sonido se volvería menos complejo y más robusto, derivando hacia un hard rock e incluso heavy metal que por momentos perdía originalidad y frescura.  

Paco de Lucía - Fuente y Caudal (1973)


Un maestro de la guitarra flamenca que gracias a ese inagotable talento ha gozado de un indiscutible respeto mundial por parte de otros compañeros de profesión. Fuente y Caudal contiene un puñado de canciones firmadas a dúo con José Torregrosa, entre las cuales sobresalen las espectaculares "Entre Dos Aguas" y "Reflejo de Luna". Merece la pena empaparse del sonido del álbum y dejarse llevar por las manos de Paco de Lucía.

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